Código ético
Nuestra credibilidad depende del rigor de las investigaciones y de la solidez de la evidencia presentada.
Todas las investigaciones se sustentan en información verificable obtenida a través de fuentes confiables. Las investigaciones surgen de una combinación de:
- Documentos oficiales o registros públicos.
- Bases de datos verificables.
- Testimonios directos de fuentes relevantes.
- Análisis de expertos o especialistas con reputación reconocida internacionalmente.
- Información obtenida mediante solicitudes de acceso a la información.
Las afirmaciones centrales de una investigación deben contar con corroboración suficiente. Los editores tienen la responsabilidad de asegurar que la información publicada esté respaldada por evidencia sólida y que las conclusiones del reportaje se deriven de manera clara de los datos disponibles.
Uso responsable de fuentes confidenciales
Expediente Público reconoce que, debido a la fragilidad institucional, la presencia de redes criminales y el avance de tendencias autoritarias en varios países de Centroamérica, muchas fuentes que poseen información relevante para el interés público enfrentan riesgos personales, profesionales o legales si su identidad es revelada. En este contexto, es legítimo y necesario que el periodismo de investigación utilice, en determinadas circunstancias, fuentes confidenciales o anónimas.
Sin embargo, el uso de este recurso exige un alto nivel de responsabilidad editorial. Las fuentes cuya identidad se mantiene en reserva deben cumplir criterios claros de credibilidad y relevancia.
Los periodistas deben conocer la identidad de la fuente y evaluar cuidadosamente su acceso a la información, su posible motivación y la consistencia de su testimonio con otras evidencias disponibles.
El anonimato de una fuente no debe utilizarse como sustituto de la verificación. Siempre que sea posible, la información proporcionada por fuentes confidenciales debe ser corroborada mediante documentos, datos, otras fuentes independientes o evidencia adicional.
Asimismo, el uso de fuentes anónimas no puede convertirse en un recurso narrativo para fortalecer artificialmente una historia. Los periodistas no deben inventar fuentes, exagerar testimonios ni construir narrativas basadas en información no verificable bajo el argumento de confidencialidad.
Los editores tienen la responsabilidad de evaluar el uso de fuentes anónimas en cada investigación y de asegurar que este recurso se utilice únicamente cuando sea necesario para proteger a personas que aportan información de interés público y cuando no exista otra forma razonable de obtener o publicar esa información.
Independencia editorial
Las decisiones sobre qué investigar, cómo abordar los temas y cuándo publicar una investigación deben basarse exclusivamente en criterios periodísticos, evidencia verificable y el interés público.
El programa no responde a agendas partidarias, intereses económicos o presiones políticas. La independencia editorial es un elemento fundamental para preservar la credibilidad de la organización y garantizar la integridad del trabajo periodístico.
Los editores tienen la responsabilidad de proteger esta independencia y asegurar que el proceso editorial se mantenga libre de interferencias externas.
Claridad y accesibilidad narrativa
Las investigaciones deben presentar información compleja de manera clara, comprensible y accesible para el público. El periodismo de investigación no solo debe revelar información relevante, sino también explicar de forma efectiva fenómenos que pueden resultar difíciles de entender.
La claridad narrativa es esencial para asegurar que las investigaciones tengan impacto público. Los reportajes deben organizar la información de forma coherente, explicar el contexto necesario y presentar evidencia de manera transparente.
Cuando sea pertinente, las investigaciones pueden apoyarse en formatos narrativos innovadores, visualizaciones de datos o productos multimedia que ayuden a explicar mejor la información.
Derecho a réplica
El derecho a réplica lo aplicamos en el proceso de reporteo e investigación, todas las fuentes involucradas directamente son consultadas por vía escrita, electrónica o telefónica, previo a la publicación.
Se otorga un plazo prudencia, o si compete, legal, para brindar respuestas a la consulta, si en este lapso no hay respuesta, se considerará que la persona o institución desisten de su derecho a réplica.
El medio hará referencia a la persona o institución mencionada en la publicación, colocando la fecha y modo en que se contactó.
Si la persona o institución quiere realizar una aclaración posterior a la publicación deberá contactar al medio, pero una réplica está sujeta a los criterios editoriales y nunca deberá afectar la autonomía editorial. El medio no asumirá publicaciones de terceros, marcará según su línea gráfica y con marcas textuales específica que no es responsable de dicho contenido.
Sobre esta política puede revisar nuestra Política de Correcciones y escribir desde la página de contacto seguro.
Responsabilidad pública
El trabajo del Programa de Periodismo de Investigación de la Asociación Expediente Abierto implica una responsabilidad significativa frente al público. Las investigaciones deben cumplir con los más altos estándares de ética periodística, incluyendo precisión, verificación rigurosa y respeto por la verdad factual.
Los periodistas y editores deben actuar con responsabilidad al manejar información sensible, proteger la identidad de fuentes cuando sea necesario y asegurar que las investigaciones se realicen de manera justa y equilibrada.
La integridad del trabajo periodístico es un elemento central para preservar la credibilidad de Expediente Público y de Expediente Abierto como instituciones comprometidas con el fortalecimiento de la democracia y la transparencia en la región.
