Centroamérica atrapada en la trampa china

Centroamérica atrapada en la trampa china


Expediente Público

El istmo americano enfrenta una de las paradojas más reveladoras de su historia comercial reciente: compra masivamente a China, le vende muy poco y, en varios casos, ni siquiera mantiene relaciones diplomáticas con Pekín. Así lo documenta el informe “Comercio asimétrico con China: ¿por qué pierde Centroamérica?, elaborado por el centro de pensamiento Expediente Abierto, que analiza cómo la región ha quedado atrapada en una relación de dependencia estructural que favorece a China y deja a los países centroamericanos con escaso margen para negociar, exportar o defenderse de presiones políticas. 

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El caso de Guatemala ilustra con claridad la magnitud del desequilibrio. En 2024, el país exportó a China apenas US$39 millones —el 0.34% de sus ventas totales— mientras que importó US$5,692 millones en productos chinos, equivalentes al 19.13% de sus importaciones totales. La paradoja se agudiza porque Guatemala es uno de los doce países del mundo que reconocen diplomáticamente a Taiwán y no a China, lo que significa que este comercio masivo ocurre sin embajadas, sin tratados y sin mecanismos formales de solución de disputas.  

Honduras ofrece la otra cara de la moneda: la de un país que sí apostó por el cambio. El cambio de relaciones diplomáticas de Taipéi hacia Pekín se formalizó en marzo de 2023, en el gobierno de Xiomara Castro, presentado como una apuesta estratégica para ampliar mercados, atraer inversiones y diversificar exportaciones. Sin embargo, los resultados han sido decepcionantes.