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Lissi Cano, la ferviente defensora del programa Vida Mejor

Expediente Público

Lissi Matute Cano es una de las candidatas nacionalistas más ligadas al Fondo Social para la Reducción de la Pobreza (más conocido como el programa Vida Mejor). Defensora acérrima de este programa asistencialista, cuyo gasto anual supera los 187.5 millones de dólares, Lissi ha sido la delegada presidencial para este programa y actualmente es la viceministra de la Secretaría de Desarrollo de Inclusión Social (SEDIS), entidad rectora de todos los proyectos derivados de Vida Mejor.

El programa Vida Mejor ha sido la principal apuesta del gobierno de Juan Orlando Hernández para reducir la pobreza en Honduras. Sin embargo, varios estudios afirman que esta iniciativa ha sido un fracaso, porque no ha mejorado los índices de salud, educación y tampoco ha generado una real reducción a la pobreza. Al contrario, análisis como el del Centro de Documentación de Honduras (CEDOH) indican que el programa Vida Mejor ha sido creado para utilizarse con fines clientelares y proselitistas.

A pesar de estas críticas, Lissi Matute opina que el programa Vida Mejor «está cambiando las vidas de la gente», por lo tanto, su propuesta como candidata es volverlo permanente, independientemente del gobierno en el poder.

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La presente candidatura es el tercer intento de Lissi Matute para alcanzar la diputación. Proveniente de una familia nacionalista del departamento de Olancho (su tío Carlos Cano es el alcalde del municipio de Campamento y el presidente de la Asociación de Municipios de Honduras -Amhon-), Lissi es una odontóloga que comenzó su carrera política en las filas de la Juventud Nacionalista, ejerciendo sus primeras labores en la alcaldía de Ricardo Álvarez (2006-2014).

comenta Cano, quien es conocida como «Lissi la de la bici», debido a unos anuncios televisivos que utilizó en la campaña pasada.

Luego de realizar el servicio social en la alcaldía del Distrito Central, Matute Cano laboró en la antigua Dirección Ejecutiva de Ingresos (actualmente Servicio de Administración de Rentas -SAR-), como jefa de personal. Posteriormente obtuvo dos puestos de bajo rango, cuando el Ejecutivo la nombró en 2014 como gobernadora política y delegada presidencial del programa Vida Mejor en el departamento de Francisco Morazán.

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A diferencia de la mayoría de los candidatos nacionalistas, Lissi Cano no ha sido señalada o acusada por presuntos actos de corrupción o narcotráfico. El único «escándalo» que protagonizó fue cuando en 2017 utilizó un helicóptero para lanzar propaganda suya y del presidente Hernández desde el aire. Dicho acto generó diversas críticas, como la del exdiputado del Partido Anti Corrupción (PAC), Luis Rolando Redondo Guifarro, quien la señaló por haber utilizado supuestamente un helicóptero de las Fuerzas Armadas de Honduras para fines proselitistas. Debido a esas declaraciones, Lissi demandó a Guifarro por el delito de difamación.

Candidata a diputada en las elecciones de 2013 y 2017, esta joven odontóloga fue nombrada en 2019 como viceministra de la SEDIS. Cuando le consultan sobre la lección más importante que ha aprendido ejerciendo esos puestos públicos, ella responde que «esos cargos son tan cortitos y pasajeros que lo que uno debe de llegar a hacer ahí, son amigos».

Orgullosamente «cachureca», Lissi opina que el saqueo al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) no es un tema político, «no podemos culpar al partido», argumenta. Sin embargo, en ese caso, hasta el propio presidente Hernández, al que ella considera «un estadista, un trabajador y un hombre comprometido con Honduras», aceptó haber utilizado los fondos desviados del IHSS para financiar su campaña política de 2014.   

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Con 88 mil marcas a su favor, Lissi Matute fue la candidata mujer más votada a nivel nacional. Sin embargo, su campaña carece de un discurso de género, sustituido por una prédica sumamente religiosa donde exalta el carácter reproductivo de las mujeres como «una obra de Dios».  

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