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Los hermanos Hernández en Honduras: crónica de drogas, poder y dinero

*Este 10 de mayo el expresidente Juan Orlando Hernández comparece ante el juez Kevin Castel, quien le leerá los cargos y podría fijar una fianza.

**El bufete Raymond L. Colón, encargado de la defensa del exmandatario hondureño, pretende que en el juicio testifiquen los expresidentes de EE.UU., Barack Obama, Donald Trump e incluso el actual mandatario Joe Biden.


Expediente Público

Los hermanos Juan Antonio “Tony” Hernández y Juan Orlando Hernández, dos vidas entrelazadas por acusaciones de narcotráfico, sobornos y la política, ahora también serán juzgados por el mismo juez, Kevin Castel, y la Fiscalía de Nueva York podría utilizar contra Juan Orlando a los mismos testigos que ayudaron a obtener una cadena perpetua para Tony: Víctor Hugo Díaz Morales, alias “El Rojo” y el exalcalde de El Paraíso, Copán, Alexander “Chande” Ardón Soriano.

El 22 de abril del 2022, luego de una audiencia de 18 minutos con el juez Stewart Aaron, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, se fijó para hoy, 10 de mayo, la audiencia donde el expresidente hondureño debe enfrentar al juez Castel, quien le leerá los cargos y determinará si le aplica una fianza.  La audiencia se celebrará a las 9 de la mañana, hora de Centroamérica, 11 de la mañana de Nueva York, Estados Unidos.

La defensa del exmandatario está a cargo del bufete Raymond L. Colón, cuyos miembros han manifestado a la prensa estadounidense que su estrategia será demostrar que Hernández Alvarado fue un socio de Estados Unidos en el combate del narcotráfico. Para ello se proponen citar incluso a los expresidentes Donald Trump, Barack Obama y al mismo presidente Joe Biden.

Las malas influencias

El 27 de enero de 2022 Juan Orlando cerró 24 años de participación política, 16 años como congresista (1998-2014); y ocho años en la Presidencia de la República (2014-2022).

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Pudo haberse retirado a disfrutar de los capitales que le dejó la política, pero tras su captura el 15 de febrero, “todo cambió, todos los planes que tenía para mi retiro, después de tantos años de trabajo. Al final concluyó en la posibilidad de que al enfrentar cargos por tres cadenas perpetuas podría llegar a convertirme en muerto en vida», como él mismo dijo en su carta del 28 de marzo.

Sin embargo, el destino de los Hernández pudo haber cambiado mucho antes de ese 15 de febrero de 2022. Según documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en el año 2004 el “mejor amigo” de Tony Hernández, Carlos Toledo, lo presentó al narcotraficante Víctor Hugo Díaz Morales, alias “El Rojo”.

Este encuentro también fue determinante para el futuro de Juan Orlando, cuya acusación en tribunales estadounidenses también ubica sus inicios en el narcotráfico en el 2004.

Toledo y El Rojo “trabajaban en ese momento para el mayor traficante hondureño de la época, Héctor Emilio Fernández Rosa”, según la Fiscalía estadounidense. Toledo fue asesinado el 6 de septiembre de 2011 en San Pedro Sula; mientras que Fernández Rosa fue extraditado en 2014 y condenado a cadena perpetua. El Rojo fue detenido en Guatemala en 2017 y atestiguó en el juicio contra Tony, en 2019.

Desde aquel lejano 2004, Tony ofreció sus “servicios”, que incluía las influencias políticas de su hermano Juan Orlando con altos oficiales policiales y militares. Así pactó proveer información sobre puntos de control policial y de investigaciones para bloquear posibles decomisos de droga y arrestos, según los documentos de la justicia estadounidense.

Entre 2004 y 2010 Díaz Morales pagó a los Hernández 5,000 dólares por cada cargamento, de los cuales eran al menos cuatro al mes, durante 9 meses por año. Cada envío constaba de entre 500 y 1,000 kilos, pero unas dos veces por año había envíos grandes, de unos 2,500 kilos.

En el 2007 los hermanos Hernández aumentaron sus cuotas, según le dijo Díaz Morales a la Fiscalía. Es así que comenzaron a cobrar 5,000 dólares más por cada cargamento a cambio de información de las operaciones de la Fuerza Naval, especialmente de la base de Puerto Castilla, cercana a La Mosquitia y Olancho, donde suelen caer las avionetas cargadas con cocaína.

También cobraban 10,000 dólares por proveer información de la base militar de Naco, en el departamento de Cortés, norte de Honduras; y 50,000 dólares por datos del radar usado para detectar las avionetas y lanchas con droga.

Ese mismo año, 2007, el oficial de policía Mauricio Hernández Pineda, primo de Tony y Juan Orlando, ingresó a las operaciones de protección del Rojo y de Fernández Rosa. Hernández Pineda se entregó a Estados Unidos y posiblemente declare contra Juan Orlando.

Según Díaz Morales, también pagaba a los Hernández 5,000 dólares para que lo ayudaran a bloquear las rotaciones de altos oficiales que protegían los cargamentos.  Entre esos oficiales estuvieron Normando Rafael Lozano, asesinado en febrero de 2021, y Mauro Flores Santos, quien fue “depurado” de la Policía de Honduras.

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2008, el año clave para los Hernández

El 2008 marca el gran paso de los Hernández a las “grandes ligas”. Tony pasó de ser solo un protector y colaborador de los embarques de cocaína, a convertirse en proveedor gracias a los contactos que fue estableciendo con narcotraficantes colombianos. De manera coincidente marcó el crecimiento de Juan Orlando en la política, quien pasó de ser un simple diputado a presidente del Legislativo en el 2010 gracias al dinero del narcotráfico.

Díaz Morales indicó que, en ese año, 2008, Tony le vendió al menos tres cargamentos (de 400, 500 y 1,000 kilos de cocaína) a razón de 10,000 dólares el kilo.

En esa misma época le vendió 800 kilos al narcotraficante guatemalteco Fernando Josué Chang Monroy, quien mandó por el cargamento a una hacienda de los hermanos Miguel y Luis Valle, en Copán, fronterizo con Guatemala. Chang Monroy era proveedor del cartel de Sinaloa.

En octubre de 2014 el entonces jefe policial Ramón Sabillón detuvo a los hermanos Luis Alonso, Miguel Arnulfo y José Inocente Valle Valle. Un mes después el presidente Hernández lo destituyó del cargo. En febrero de 2022, ya convertido en ministro de Seguridad, Sabillón detuvo personalmente a Juan Orlando.

Según la DEA, para convertirse en “productor” de cocaína, Tony Hernández se hizo socio del narcotraficante colombiano Rodolfo Alfredo Vergara Bonifante, alias “El Cinco”. Ambos establecieron un laboratorio cerca de El Aceitico, Colombia.

Desde ese momento comenzó a manufacturar sus kilos con las iniciales “TH”. Chang Monroy, detenido en 2015, atestiguó que entre 2009 y 2010 le compró a Tony al menos seis cargamentos de 700 kilos cada uno, todos los cuales recogía en la propiedad de los Valle, en la aldea El Espíritu, de Copán. Para ello contaba con el apoyo del jefe policial de la zona, que ya sabía que la droga era de Tony.

Ardón Soriano, un nuevo socio

Según la Fiscalía estadounidense, en el 2008 y 2009 hubo una serie de reuniones en las que participaron Tony, Juan Orlando; el expresidente y “padrino” político de Juan Orlando, Porfirio Lobo (2010-2014); y el narcotraficante Alexander Ardón Soriano, para entonces alcalde del municipio de El Paraíso, Copán. Todos ellos políticos del Partido Nacional.

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En esos encuentros Lobo Sosa negoció un aporte de 2 millones de dólares para financiar su campaña presidencial y la de Juan Orlando, que buscaba reelegirse como diputado. A cambio, Ardón pidió protección para sus cargamentos y un cargo en el gobierno para su hermano, Hugo Ardón.

Las negociaciones permitieron a Hugo Ardón ocupar la dirección del Fondo Vial de 2010 a 2015. En ese periodo se entregaron contratos a empresas propiedad de varios carteles, para lavar su dinero. El Departamento de Justicia apunta que en esas fechas Juan Orlando instruyó a Ardón Soriano para negociar con alcaldes y diputados su apoyo político, lo que le permitió llegar a la presidencia del Congreso.

Por sus servicios, le prometieron a Ardón que la Fiscalía no lo iba a investigar y que sus cargamentos podrían trasladarse libremente por Honduras.

Pero los hermanos Hernández y Porfirio Lobo también obtuvieron dinero de otros narcotraficantes. En el 2009, año de elecciones, Díaz Morales les entregó 100,000 dólares y la banda de Los Cachiros, 500,000 dólares, específicamente a Lobo Sosa.

Tras las elecciones de noviembre de 2009, Lobo fue electo presidente de la República y Juan Orlando reelecto en el Congreso. En ese momento este le pidió a Ardón Soriano sobornar a tres diputados de Copán para ayudarlo a ganar la presidencia del Legislativo.

“Cuando Ardón Soriano confirmó que había pagado los sobornos, Juan Orlando Hernández le aseguró que la ‘protección’ para el tráfico de drogas que habían discutido previamente con Lobo Sosa estaba garantizada, y que Hugo Ardón Soriano sería nombrado director del Fondo Vial”, indicó la Fiscalía estadounidense.

Mientras Lobo Sosa y Juan Orlando demandaban apoyo financiero de Ardón Soriano, Tony pactaba con él, el envío de cargamentos desde Sudamérica a través de Panamá, Costa Rica y Nicaragua, hasta La Mosquitia. De allí trasladaba la cocaína en helicópteros a Copán, donde la entregaba a Ardón Soriano.

En el año 2010, ya con Juan Orlando en la presidencia del Congreso, Tony le mandaba a Ardón al menos dos cargamentos al mes. Cada uno de 300 kilos de cocaína con un valor de 10,000 dólares el kilo.

En el 2011 Tony dejó de usar helicópteros para trasladar su droga porque estos se quedaron pequeños ante su capacidad productiva. Así comenzó a importar cargamentos en embarcaciones, y con ello los envíos a Ardón subieron a entre 700 y 1,600 kilos.

En el 2012 el gobierno estadounidense llamó de urgencia a Lobo Sosa y a Juan Orlando para “sugerirles” una enmienda constitucional que permitiera la extradición de hondureños.

Ardón Soriano atestiguó ante la Fiscalía norteamericana que, a causa de la nueva legislación, Tony Hernández le dijo que buscaría ser diputado para evitar la justicia estadounidense, “y que dejaría de vender cocaína, y solo le proveería servicios de renta de helicópteros y seguridad” para su cocaína.

Extradición del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández -Galería de fotos
 
Extradición del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández -Galería de fotos
Extradición del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández -Galería de fotos
Extradición del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández -Galería de fotos

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Entre 2012 y 2014, Ardón le pagaba 50,000 dólares al mes por el “alquiler” de helicópteros para transportar 350 kilos de drogas, una o dos veces al mes, bajo la garantía que los radares del Estado no los detectarían. Además, pagaba 20,000 dólares mensuales para usar un helicóptero para trasladar ganancias de las drogas.

En el 2013 Joaquín “El Chapo” Guzmán ofreció un millón de dólares para la campaña presidencial de ese año de Juan Orlando. Tony consultó con su hermano mayor y la respuesta de éste fue que “necesitaban ese millón de dólares para la campaña urgentemente”.

En parte, el dinero era para evitar la captura y extradición de los hermanos Valle. Cuando esto ocurrió, a manos del comisionado Ramón Sabillón, Ardón Soriano habló con los hermanos Hernández, explicándoles que el cartel de Sinaloa estaba “poniendo presión” porque habían pagado y ellos incumplieron el trato.

Según Ardón, Tony se mostró preocupado y le dijo que “él había tomado el dinero porque Juan Orlando Hernández lo había autorizado”. A su vez, el exmandatario “no negó haber recibido el pago, y respondió que ‘él no tenía obligación con nadie y que le regresaría el dinero (al Chapo) si así lo quería’”.

En el 2014 Tony Hernández se contacta con el cartel de Los Cachiros y les manifiesta su intención de volver a traficar droga y promete ayudarlos a tramitar pagos del gobierno hacia sus empresas a cambio de 100,000 dólares. Para la fecha, Devis Leonel Rivera Maradiaga, líder de Los Cachiros, ya colaboraba con la DEA y en una ocasión grabó uno de los encuentros que tuvo con Tony en un restaurante de Tegucigalpa.

En lo sucesivo Los Cachiros hicieron varios aportes financieros a los Hernández, pero también introdujeron a un nuevo personaje: Geovanny Fuentes Ramírez, otro narcotraficante que se convirtió en aportante a las cuentas bancarias de Juan Orlando.

En el juicio contra Geovanny Fuentes, y que terminó en cadena perpetua en Nueva York (marzo de 2021), testigos indicaron que Juan Orlando le pidió acceso a un narcolaboratorio de su propiedad y manifestó su intención “de meterle droga a los gringos hasta por las narices”.

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Todos los mencionados aquí están presos, incluyendo a Tony Hernández, a quien lo señalan de haber ayudado a movilizar 185,000 kilos de cocaína y de haberse beneficiado con “138.5 millones de dólares”. Él fue condenado a cadena perpetua más 30 años de reclusión. A Juan Orlando lo acusan de transportar 500,000 kilos y de recibir “cantidades millonarias” del narcotráfico. De ser encontrado culpable su pena podría ser igual o mayor, quizás hasta “tres cadenas perpetuas”, como él mismo dijo.

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