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Planta solar china sigue sin transparencia 

* La nueva administración de Asfura mantiene contrato millonario con filial de textilera, pero para producir energía solar. * Expertos ven dilema de Honduras con Estados Unidos. El presidente debe tomar una postura distante a China para lograr la confianza del gobierno de Trump. * Experiencia con otras empresas chinas del sector son negativas, una…

Planta solar china sigue sin transparencia 

* La nueva administración de Asfura mantiene contrato millonario con filial de textilera, pero para producir energía solar.

* Expertos ven dilema de Honduras con Estados Unidos. El presidente debe tomar una postura distante a China para lograr la confianza del gobierno de Trump.

* Experiencia con otras empresas chinas del sector son negativas, una llegó a demandar al Estado.


Yarely Madrid / Expediente Público

La administración de Nasry Asfura celebra la continuidad del parque solar impulsado por Danasun Energy Honduras SA de CV, mientras el presidente ostenta reuniones con el mandatario Donald Trump en un contexto en que su administración busca lealtades inequívocas para limitar la presencia china en el hemisferio.  

El economista del sector energético Kevin Rodríguez advierte que el problema central no es la legalidad del proyecto, sino el mensaje que Honduras envía a sus socios estratégicos.  

El proyecto solar, valorado en 300 millones de dólares, se presenta como una inversión relevante en generación renovable. Sin embargo, expertos como Rodríguez advierten que el contexto geopolítico actual, marcado por la rivalidad entre Washington y Pekín, convierte estas decisiones en señales políticas de alto impacto.  

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El riesgo no es solo técnico o financiero, sino estratégico. 

A esto se suma la falta de información pública clara sobre los alcances contractuales del proyecto, los mecanismos de venta de energía y las garantías para el Estado.  

Expediente Público solicitó el contrato a través del sitio de información pública SIELHO, el 16 de febrero del 2026, pero hasta la publicación de la nota, no hay respuesta. 

En un entorno regional donde Estados Unidos ha endurecido su postura frente a la presencia china en infraestructura, energía y comercio, Honduras podría quedar expuesta a represalias indirectas si no define con claridad su política exterior. 

Incertidumbre y señal política 

“No es un tema de legalidad, sino el mensaje que se podría enviar al seguir permitiendo este tipo de inversiones chinas en el país”, señaló, subrayando que la relación con Trump es “muy particular” y exige definiciones claras de alineamiento político y comercial. 

Rodríguez explica que, en Honduras, una planta puede operar sin contrato y vender energía al sistema bajo el llamado “mercado de oportunidad”, lo que implica un alto riesgo para el inversionista.  

Planta solar china sigue sin transparencia 

“Nadie hace este tipo de inversiones si no tiene certeza de quién le va a comprar”, afirmó, cuestionando la viabilidad de una planta solar de 300 MW sin contratos claros con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). 

El economista también recordó precedentes problemáticos con empresas como China Energy que, demandó en agosto de 2024 a Honduras por incumplimiento de contrato por 124 millones de dólares, la información dentro de la ENEE es hermética y se desconoce el estatus del caso. 

Otra empresa china, Sinohydro, también construyó la represa hidroeléctrica Patuca III, rodeada de corrupción, sobrevaloraciones y problemas técnicos. 

Para Rodríguez, el mayor riesgo surge si, ante dificultades, el inversionista presiona luego al Estado para obtener contratos directos, una práctica que ya ha generado distorsiones en el sector eléctrico hondureño. 

En Honduras, el “mercado de oportunidad” ha sido, más de una vez, el punto de partida de un ciclo conocido de proyectos que entran sin contratos robustos avanza en permisos, se conectan a la red y una vez construidos y operativos, colocan al Estado frente a una infraestructura en funcionamiento que no puede simplemente dejar fuera del sistema, sin asumir costos políticos, financieros o legales. 

En este escenario, una planta de 300 MW no es un actor marginal, sino un generador de peso, que por su tamaño e inversión incrementa su capacidad de presión para asegurar contratos o condiciones preferenciales. Por eso, la opacidad los términos reales del proyecto no es un detalle administrativo, es el punto crítico que puede convertir esta inversión estratégica de China en un nuevo foco de presión contractual y tensión diplomática en un sector tan estratégico.

Lea: Empresa acusada internacionalmente de utilizar trabajo forzado se instala en Honduras 

Una línea fina y peligrosa 

Desde la perspectiva internacional, el analista Graco Pérez sostiene que Honduras podría estar “cruzando una línea muy fina y muy peligrosa” al fortalecer vínculos con China continental tras reuniones de alto nivel con Estados Unidos.  

“Después de reunirse con funcionarios clave en Washington y con el presidente Trump, resulta contradictorio que se aceleren acciones que parecen fortalecer la relación con China”, advirtió. 

Pérez recuerda que existe una promesa política previa de revisar la relación con China y retomar vínculos con Taiwán, lo que haría más coherente el alineamiento con la política exterior estadounidense.  

A su juicio, Estados Unidos podría endurecer su postura y considerar a Honduras un socio “no confiable” si percibe que se abre espacio a capital chino en sectores estratégicos como energía, infraestructura o telecomunicaciones. 

El experto subraya que Trump utiliza el comercio y los aranceles como herramientas de presión, y que Honduras aún enfrenta gravámenes que otros países de la región ya lograron eliminar.  

“Somos dependientes en gran medida de Estados Unidos, y eso le da muchas formas de presionar al país”, afirmó Pérez, al tiempo que alertó que la falta de una política exterior clara aumenta la vulnerabilidad hondureña. 

A pesar de eso, ningún representante de Taiwán fue invitado a la investidura de Asfura el 27 de enero pasado. Expediente Público conoció que por presiones de China.

¿Qué es Danasun Energy? 

Danasun Energy Hong Kong Limited es una empresa constituida el 2 de febrero de 2024 como sociedad privada limitada por acciones, con número de registro mercantil 76192540 y estado activo, según el Directorio de empresas de Hong Kong. 

Hasta el momento, la compañía figura como subsidiaria de Texhong, un conglomerado textil chino con presencia internacional, según registros empresariales y reportes periodísticos. 

Investigaciones y artículos de Expediente Público han vinculado a Texhong con señalamientos internacionales por presunto uso de trabajo forzado en China, lo que añade un elemento reputacional al análisis del proyecto en Honduras.  

Además, Texhong tiene construido un plantel textil en Choloma llamado Zona Franca Fashion del Sector Norte, de acuerdo con los permisos de la municipalidad.

Planta solar china sigue sin transparencia 

El proyecto solar en Choloma 

En agosto de 2024, Danasun suscribió un memorando de entendimiento para desarrollar un proyecto solar de 300 MW, valorado en aproximadamente US$300 millones, que se conectaría a la subestación Agua Prieta, en Choloma, Cortés, e incluiría 60 MW de almacenamiento en baterías. La iniciativa previa de generación era de 100 MW a partir del 2025. Sin embargo, no existe más información al respecto. 

El acuerdo fue firmado por Erick Tejada, entonces secretario de Energía y presidente de la ENEE, y socializado por el entonces gobierno de Xiomara Castro. No obstante, persisten interrogantes sobre si el proyecto cuenta con contratos de suministro eléctrico o si operaría únicamente bajo el mercado de oportunidad, un esquema considerado inusual para una planta de esta escala. 

Cabe destacar que, el gerente general de la empresa, Chuanxi Fang, publicó avisos, en agosto del 2025, en un periódico nacional anunciando el inicio del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental para los proyectos “Light I y Light II”, como paso previo a solicitar la licencia ambiental ante la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA). Estos avisos confirman que el proyecto aún se encuentra en fase de estudios y trámites, no en construcción definitiva. 

Documentos de permisos de operación y registros oficiales muestran que el proceso administrativo sigue abierto, lo que implica que cualquier aprobación final dependerá de decisiones políticas y regulatorias que hoy están bajo intenso escrutinio público. 

Además: Honduras negocia proyectos portuarios con empresa china salpicada por corrupción a nivel mundial 

Más allá de la energía 

“Si Trump le dice a un país que no quiere que compre cosas de China, hay que tomarlo en serio”, porque están en juego aranceles, acceso a mercados y estabilidad económica, reiteró Rodríguez. 

Graco Pérez coincide en que Honduras debería separar la inversión china de la infraestructura crítica para evitar fricciones mayores.  

“Cualquier inversión china en energía, puertos o telecomunicaciones será vista con suspicacia por Estados Unidos”, afirmó, sugiriendo que el país necesita definir con urgencia una política exterior coherente y alineada con sus intereses estratégicos. 

En este contexto, la decisión de aprobar o no proyectos como el de Danasun se convierte en una prueba clave para el nuevo gobierno. El desafío para Honduras es equilibrar la atracción de inversión con la preservación de su relación con Estados Unidos, evitando que una apuesta puntual termine teniendo costos económicos y diplomáticos de largo plazo.