¿Qué pasó con los hondureños que perdieron el TPS?
A un año del fin del TPS, miles de hondureños en EE. UU. enfrentan desempleo y miedo a la deportación, mientras buscan las vías legales para protegerse.

Sharon Ardon / Expediente Público
Después de 26 años bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), más de 50 mil hondureños quedaron sin ese beneficio migratorio en Estados Unidos desde el 8 de septiembre del 2025.
A un año de esa decisión tomada por la administración de Donald Trump, la pérdida del TPS se ha traducido en dificultades para trabajar, desplazarse y mantener la vida que construyeron durante décadas en Estados Unidos. Viven con el temor de ser detenidos y posteriormente deportados.
Expediente Público habló con varios de ellos para conocer su situación. Uno llegó a Estados Unidos en 1994. Más de 30 años después, conserva su empleo como diseñador dental y tiene una hija de 16 años, pero asegura que ya no puede moverse ni buscar nuevas oportunidades laborales con la misma libertad.
“Nosotros tenemos una raíz en nuestra tierra (Honduras), pero también tenemos una raíz en este país”, dijo a Expediente Público el hondureño, que pidió omitir su nombre por razones de seguridad.

¿Cuántos hondureños fueron afectados?
El TPS, que fue designado a Honduras tras los efectos provocados por el huracán Mitch en 1998, permitió que miles de hondureños que ya estaban en Estados Unidos permanecieran legalmente de manera temporal protegidos de la deportación y con permiso para trabajar.
Después de varias extensiones, en julio del 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la terminación del programa argumentando que después de revisar la situación de Honduras, encontró que «las condiciones del país han mejorado hasta el punto de que los hondureños pueden regresar a su país de manera segura».
La terminación quedó fijada para el 8 de septiembre del 2025. Para entonces, DHS calculaba que alrededor de 72,000 hondureños estaban amparados por el TPS. Sin embargo, alrededor de 21,000 ya habían obtenido la residencia permanente legal, según datos de la misma institución.
Por ello, la pérdida del TPS afectó directamente a quienes no contaban con otra protección o estatus migratorio que les permitiera permanecer legalmente en Estados Unidos.
Asimismo, afectó a los hondureños jubilados. Así lo explicó a Expediente Público Juan Flores, presidente de la Fundación 15 de Septiembre, una organización sin fines de lucro que defiende los derechos de los hondureños en Estados Unidos.
“Muchos hondureños trabajaron por más de 25 años en este país; ya estaban jubilados recibiendo una pensión y han dejado de recibirla; son millones de dólares que están retenidos”, manifestó Flores.
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¿Los hondureños fueron los únicos perjudicados?
“La mayoría ha perdido su empleo, sus seguros de salud, no pueden manejar porque no tienen una licencia y nos exponemos a ser detenidos y deportados”, describió Teófilo Martínez, miembro del comité ejecutivo de la Alianza Nacional del TPS, a Expediente Público.
Martínez definió este impacto como un “efecto dominó”, ya que la pérdida de este amparo no solo afecta al beneficiario, sino también a sus hijos, pareja y negocios. Explicó que hay muchos tepesianos que tienen negocio propio en territorio estadounidense, lo que implica un impacto negativo para las personas que dependen económicamente de ellos.

Un ejemplo claro es el de Martínez. «Yo, como agente de bienes raíces, soy inmobiliario, genero empleo para un agente de préstamos, un agente de inspección, para un abogado de cierres y para un evaluador. Entonces, si yo pierdo este trabajo, también ellos estarían perdiendo trabajo», detalló el dirigente.
Todo esto ha afectado el estado anímico de los hondureños durante este año, sin la protección que tenían por más de dos décadas.
“En mi familia estamos en una angustia, ansiedad, depresión, tristeza, sin trabajo. Ni dormir en paz podemos pensando en que no podemos hacer nada”, relató a Expediente Público una hondureña que pidió mantener su identidad bajo reserva.
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¿Los hondureños que perdieron el TPS tienen que regresar a Honduras?
Perder el TPS no significa que todas las personas deban abandonar el territorio estadounidense inmediatamente, sino que ya no cuentan con esa protección y su situación pasa a ser irregular. Esto implica que están expuestos a ser detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y eventualmente deportados.
“La terminación de una protección migratoria no equivale automáticamente a un retorno efectivo de toda la población beneficiaria; las decisiones dependen de múltiples factores”, señaló mediante un comunicado público la canciller hondureña, Mireya Agüero.
De acuerdo con Flores, lo que más preocupa a los beneficiarios es que sus datos ya están registrados ante distintas instituciones estadounidenses.
Según el dirigente, las autoridades cuentan con información sobre quiénes son, dónde viven, así como de sus empresas, su registro judicial, su récord policial, lo que «los vuelve más vulnerables a detenciones», puntualizó.
Flores indicó que su organización recibió información de ocho hondureños aprehendidos y llevados a centros de detención de inmigrantes incluido el “Alligator Alcatraz”, un centro que fue cerrado recientemente por denuncias de violaciones a los derechos humanos.

¿Qué otras opciones tienen los hondureños que perdieron el TPS?
El TPS, como protección temporal, no crea por sí mismo un camino hacia la residencia permanente.
No obstante, la Cancillería, en un documento de orientación para la comunidad hondureña en Estados Unidos, señala que cada caso debe revisarse de manera individual. Menciona cinco vías a las que pueden recurrir los migrantes hondureños.
Una alternativa es solicitar la residencia por matrimonio, en caso de estar casado con un ciudadano estadounidense; por tener hijos ciudadanos mayores de 21 años, o por una posible visa de trabajo gestionada por el empleador.
La guía también recomienda consultar si existen otras formas de protección, como el asilo, cuando hay razones de seguridad que impiden regresar a Honduras. Otra opción es revisar los antecedentes migratorios, incluido el uso previo de un advance parole (permiso de viaje anticipado).
La Cancillería también advierte que ninguna de estas opciones garantiza la aprobación y recomienda acudir a un abogado de inmigración con licencia o a una organización acreditada.
¿Qué ha hecho el Gobierno de Honduras por los tepesianos?
El 30 de junio del 2026, la Cancillería informó que el presidente hondureño Nasry Asfura solicitó a Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, un periodo de gracia “adicional, razonable y claramente delimitado de transición ordenada”. Sin embargo, la solicitud fue descartada por el gobierno estadounidense el pasado 3 de septiembre.

Desde mayo de este año, se encuentra vigente la Ley especial de facilitación del retorno y protección del patrimonio de las personas migrantes y sus familias. Esta consiste en exonerar de impuestos los menajes, maquinarias y objetos de los hondureños que decidan retornar al país.
Adicionalmente, la Cancillería informó que cuenta con una red consular de Honduras en Estados Unidos que continúa ofreciendo orientación.
¿Qué están haciendo los tepesianos hondureños para buscar una solución?
Actualmente, las organizaciones de tepesianos mantienen abiertas dos vías: la judicial y la legislativa.
Una de ellas es la demanda NTPSA II, presentada por la Alianza Nacional TPS contra la terminación del programa para Honduras, Nicaragua y Nepal. La presentaron ante un tribunal federal de California.
En diciembre de 2025, la jueza Trina Thompson anuló las terminaciones del TPS. Sin embargo, en febrero de 2026, la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Noveno Circuito suspendió los efectos de ese fallo.
De acuerdo con Martínez, el litigio continúa en el Noveno Circuito donde se espera una resolución en enero del 2027.
Además, las organizaciones de migrantes tienen esperanza en iniciativas legislativas como la “Ley Dignidad”, presentada el 15 de julio del 2025 por la congresista republicana María Salazar. Esta busca «ofrecer una solución digna para los inmigrantes indocumentados que viven en EE. UU».
Mientras tanto, Teófilo Martínez hace un llamado a la comunidad tepesiana a mantenerse informada de todo lo concerniente al programa. “Hay una organización que está luchando por mantener vivo el TPS”, afirmó.



