Salvador Nasralla

Salvador Nasralla: “La política en Honduras es tan sucia” que “la mayor parte de sus integrantes son criminales”

*El candidato a la vicepresidente por la alianza del partido Libre brindó una entrevista a Expediente Público días antes de que firmara el acuerdo con candidata presidencial Xiomara Castro, en la que abordó sus propuestas políticas, respondió sobre la división en su partido, la extradición entre los temas controversiales en las elecciones de Honduras.


Expediente Público

Salvador Alejandro Nasralla Salem, candidato a la vicepresidencia de la alianza electoral liderada por el partido Libre junto a los partidos Salvador de Honduras y el Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD) presume de varias cosas: su título de ingeniero civil;  de supuestamente haber sido el segundo hondureño en obtener una maestría; de ir siempre acompañado de mujeres bellas; de haber ganado mucho dinero y mantener dos de los programas más largos y exitosos de la televisión hondureña y de destacar en las redes sociales. Aun reclama haber ganado las elecciones del 2017, en las que fue reelecto el actual mandatario Juan Orlando Hernández.

Pero el exitoso presentador de televisión todavía no ha podido sumar a su palmarés el título de presidente de Honduras, y aunque entró al proceso electoral siendo el aspirante presidencial por su partido Salvador de Honduras, Nasralla depuso esa aspiración al firmar la alianza con Libre el pasado 13 de octubre. Días previos a ese acuerdo, el político dio una entrevista a Expediente Público sobre sus propuestas de cómo enfrentar la corrupción, la migración, la división a los interno de su organización política y en la que también criticó al expresidente Manuel Zelaya, ahora su aliado de cara a las elecciones generales en Honduras.

El presidente Juan Orlando Hernández, quien, al margen de la polémica, derrotó dos veces a Nasralla. Primero en el 2013 cuando Nasralla se postuló por primera vez como candidato presidencial por su Partido Anticorrupción (PAC). Aunque su candidatura despertó mucho entusiasmo, en las elecciones de noviembre solo sumó 418,000 votos, ubicándose tercero en la elección.

En el 2017 encabezó una alianza opositora que lo proyectaba como claro favorito. Nasralla estuvo cerca de alcanzar su sueño en esa ocasión hasta que un apagón eléctrico resolvió la elección a favor del presidente Hernández. La alianza opositora, integrada por el Partido Libre y el minoritario PINU, comenzó ganando el escrutinio, pero al reiniciarse el conteo después de una caída del sistema eléctrico el Partido Nacional lideraba el resultado electoral.

Una popularidad que no se refleja en las urnas

Antes de la alianza con el partido Libre, Salvador Nasralla se ubicaba de tercero en las preferencias electorales con un 19% y 15 % de la intención de voto, detrás del candidato nacionalista Nary Asfura y de la candidata de izquierda Xiomara Castro.

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«No creo porque mis visitas a las pueblos son una locura, ni siquiera anuncio que voy a ir y he estado en 14 departamentos en los últimos dos meses, voy  a los lugares donde los narcotraficantes no van, como los mercados”. “Me dan igual las encuestas, porque la mejor encuesta es cuando yo voy a la calle”, así descalificó las encuestas pero al final desistió de buscar la presidencia y quedarse en segundo plano.

Un argumento recurrente son sus programas de televisión, que según dice cada vez tienen más audiencia, “todo mundo los quiere ver, estaba viendo el alcance en Facebook de  “X0 da dinero”, que lo hago semanal,  tengo tres millones y medio de  personas alcanzadas”.

Pero el día que presentó su plan de gobierno estaba incómodo porque seis horas después de la transmisión que hizo por Facebook, la publicación solo acumulaba 40,000 vistas. “A la gente no le interesan las cosas importantes”, dijo con frustración. Y es que Nasralla mide su aceptación y sus posibilidades de ganar el gobierno por su popularidad en redes sociales.

Según dice orgullosamente, su perfil personal en Facebook tiene más de 800,000 seguidores, de los que solo 40,000 habían visto la presentación de su plan de gobierno, y lo compara con su página de «X0 da dinero», que solo cuenta con poco más de 90,000 seguidores y acumula más de tres millones de reproducciones de su programa semanal.

La explicación de Nasralla para haber sido derrotado dos veces en las urnas es que éstas son manipuladas.

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La polémica por los fondos de la deuda política

Después de las elecciones del 2013, comenzaron los problemas internos en el PAC y la confrontación con algunos de los diputados que su partido logró en el Congreso, a quienes llamó “manzanas podridas”.

Una de esas manzanas era Marlen Alvarenga, quien en septiembre del 2017 le arrebató el partido. La diputada ganó las elecciones internas del PAC en un proceso autorizado y supervisado por el Tribunal Supremo Electoral, convirtiéndose en su nueva presidenta.

Nasralla niega que le falte capacidad de diálogo y negociación y tiene su propia versión: «Lo del PAC fue una muchacha infiltrada que era diputada, que fue utilizada por Juan Orlando Hernández, de hecho está casada con uno de los Cachiros (cártel de la droga que operó en Honduras), Romeo Rivera Santos, es una de las 60 personas mencionadas en el caso de Juan  Antonio Hernández , hermano de Juan Orlando, y es el esposo de la mujer a la que Juan Orlando Hernández  le terminó dando el PAC”.

Alvarenga acusó a Nasralla de quedarse con siete millones de lempiras (unos 290,000 dólares) de los 16 millones que recibió el PAC por los votos obtenidos en las elecciones del 2013.

Le acusan de no rendir cuentas que es parte de la  transparencia

De esos 16 millones yo tengo la constancia del banco de que quedaron siete millones  y se gastaron nueve, todos los gastos están absolutamente justificados por una firma  internacional, lo que pasa es que la esposa del Cachiro, que ahora trabaja en un medio de comunicación tiene un micrófono para decir cualquier cosa.

¿Y los siete millones restantes donde están?

Quedaron en BAC (Banco Credomatic) a disposición de Alvarenga,  yo tengo el comprobante de siete millones en BAC, y en Ficohsa y Banco de Occidente quedaron otras cantidades menores, ese dinero desapareció.

Problemas en El Salvador de Honduras

El Partido Salvador de Honduras es el segundo partido político que funda Nasralla en menos de 10 años, pero a pesar de su corta vida el PSH también enfrenta problemas internos. “Lo que pasa es que dentro del partido, y en general, hay muchas personas que terminan sucumbiendo ante el poderoso caballero que es don dinero” explica el candidato a la vicepresidencia.

Pero los disidentes dicen que Salvador no acepta opiniones contrarias y que es una especie de tirano. “No, nada que ver», se defiende, «tengo dentro del partido a Henry Osorto Canales que fue parte del crimen organizado y cuando se salió él me contó cómo funcionaba, él me contó  todo y esto significa una apertura para escucharlo”. 

Nasrala admite que para gobernar se necesita más de una persona, pero tanto en el PAC como en el PSH ha enfrentado mucha oposición interna. Algunos sectores lo consideran un factor de división no solo en su propio partido sino también en la oposición.

“En la oposición no, todo lo contrario, no hubiera existido oposición en el  2017 si yo no hubiera hecho alianza con Libre;  Libre tenía 400,000 votos en las primarias y se hubiera quedado con esos votos, yo  hubiera sacado mi millón de votos pero en la unión logramos llegar a un millón cuatrocientos mil votos que fue lo que después nos birló el Partido Nacional».

Sin embargo, Nasralla ha dado pocas muestras de ser un hombre de consensos. «El asunto es que cuando tienes que hacer consensos tienes que hacerlo con personas, que está  bien que disientan de tu forma de pensar,  el problema es que aquí tienes que hacer consensos con ladrones, con narcotraficantes. Lo primero es eliminar a los delincuentes, narcotraficantes y ladrones porque yo no puedo transar principios básicos, convicciones, con  un narcotraficante como el que está en este momento de mandatario o  los que están dominando  el Congreso, la Corte Suprema de Justicia, las propias Fuerzas Armadas.

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¿Outsider de la política o político de oficio?

Nasralla irrumpió en el campo político desde las pantallas de televisión donde lleva 40 años. Sus programas de corte popular despiertan dos de las pasiones de los hondureños: el  fútbol y los concursos en los que la gente tiene oportunidad de ganar premios que van desde aparatos electrodomésticos hasta viajes con todo pagado.

En el programa “5 Deportivo” que dirige hace 40 años, Nasralla ha mostrado su lado más serio y también el más pasional. Es conocido por hacer gala de un amplio conocimiento de las estadísticas del fútbol mundial y por su cobertura de las competencias de la selección nacional de fútbol.

Nasralla empezó a darse baños de multitud en “X0 da dinero” cuando comenzó a grabar su programa en diferentes ciudades y pueblos del interior de Honduras. Miles de personas acudían a las grabaciones con la esperanza de ganar alguno de los premios.

En el programa, dirigido a un público de sectores medios y bajos, se hace acompañar de modelos, generalmente sacadas de los concursos de belleza local. El animador  acostumbraba aparecer con minúsculas tangas en las playas hondureñas y con mini shorts que dejaban ver casi completos sus dos metros de estatura. Su imagen saltando, bailando y cantando ataviado en sus micro shorts ha sido motivo de críticas y burlas  en varios sectores. Hace cuatro años dejó de usarlos por recomendación de su asesor político. “Ahora me muero de calor”, dice Nasralla al respecto.

En su primera campaña Nasralla atrajo con su discurso anticorrupción a amplios sectores populares y medios.

Al principio su retórica anti política conquistó a sectores que atribuyen a los políticos todos los males del país centroamericano, pero luego de tres campañas electorales, su discurso, aunque actual,  dejó de ser novedoso y en sectores empresariales es visto con cierto recelo.  Sobre todo después de que se unió al expresidente Manuel Zelaya y su partido Libre con la que conformó la Alianza Opositora que lo postuló a la presidencia en el 2017.

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Odio y conveniencia con Mel Zelaya

La turbulenta relación entre Nasralla y Zelaya lo dejó mal parado, después de los altibajos en la relación muchos vieron al entonces candidato presidencial como inestable, impredecible e inexperto, incapaz de manejar la relación con un político experimentado como Zelaya. Las discrepancias fueron frecuentes; las disputas verbales se ventilaron en los medios de comunicación y la población tenía la idea de que Nasralla, si llegaba a presidente, sería un títere de Zelaya, algo que el ego del presentador de televisión no podía digerir.

Antes de firmar la alianza electoral el pasado 13 de octubre, Salvador no creí que el Partido Libre y Zelaya fuesen opción para un cogobierno. “Mel tiene otros intereses superiores a los intereses  del país», afirmó a Expediente Público días previos al acuerdo que le permite ser la fórmula de Xiomara Castro, la esposa de Zelaya.

La retórica antipolítica de Nasralla, al tiempo que permanece activo y ha fundado dos partidos políticos, genera desconfianza entre quienes tienen presente que  hay outsiders que han terminado abusando del poder como Hugo Chávez en Venezuela.

“Pues yo no me comparo ni con Hugo Chávez ni con Buckele ni con Bucarám,  ni  ninguno de esos”, dice Nasralla. «Yo me metí  a la política forzado porque sentí que la población  me estaba empujando”.

Al respecto dice que se siente como en una cueva de lobos de la cual no debería ser parte.

«Soy una  persona de medios, que he trabajado decentemente y he hecho mi dinero decentemente,  me veo en un ambiente que no es el mío,  pero lo hago con satisfacción porque me doy cuenta de  que la gente se siente identificada con mi manera de decir las cosas, es la forma en que ellos quisieran decirlas pero no tienen un buen interlocutor”.

Pero después de tres campañas consecutivas es válido preguntarse ¿por qué insiste? Nasralla está convencido de que es un instrumento para llegar al poder y atacar a los delincuentes y narcotraficantes. “No soy yo el que insiste, es la gente que me pide».

Llevas tres campañas consecutivas ¿te has convertido ya en un político de oficio?

“No, porque de oficio es alguien que se dedica a eso. Yo vivo de mis dos programas exitosos de televisión que nunca los abandoné ni los pienso abandonar, político de oficio se puede decir a alguien  que se dedica solo a eso”.

Sin embargo, admite el candidato a vicepresidente que después de tres campañas ya no es un outsider. Asegura que mantiene sus convicciones por encima de cualquier cosa,  “yo no soy comprable,  no tengo precio”, dice.

El candidato asegura que no se siente como un mesías o como un redentor sino como un instrumento de Dios, “que mira esto totalmente controlado por el crimen organizado, por el narcotráfico y entonces Dios me da fuerza, a mi avanzada edad, que ya casi tengo 69 años, me da fuerzas para meterme y para luchar y representar a una población que se siente sometida, marginada, empobrecida, atemorizada”.

Fraude, extradición y sobornos            

Salvador Nasralla no olvida el apagón del 26 de noviembre del 2017, porque antes de que se fuera la energía eléctrica iba ganando las elecciones y cuando se restableció aparecía perdiendo. Desde entonces Nasralla es incansable en la denuncia del fraude y de los motivos, según él, del Partido Nacional y del presidente Hernández, para robarle la elección.

Nasralla está seguro de que una vez que deje el poder, el presidente Juan Orlando Hernández será acusado y requerido por la justicia de Estados Unidos. Se basa en las afirmaciones que varios narcotraficantes hondureños extraditados han hecho en la Corte de Nueva York, donde han señalado a Hernández como cómplice y lo han acusado de recibir sobornos de narcotraficantes, incluido capo mexicano El Chapo Guzmán. Y también en la condena a cadena perpetua dictada en contra del hermano del presidente, Juan Antonio Hernández.

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“Yo por supuesto que colaboraría cien por ciento con el gobierno de Estados Unidos”, afirma Nasralla.  “Vamos a continuar con la extradición, vamos a hacer una Ley de Extradición para que se vayan todos los narcotraficantes».

Aunque el presidente Hernández no ha sido acusado en tribunales en Estados Unidos ni de Honduras, la posibilidad de un juicio futuro es un comentario que se hace en voz cada vez más alta en los círculos políticos hondureños y Nasralla no duda en asegurar que esta es la razón por la que el presidente Hernández se las ingeniará para quedarse en el poder.

“Ese es el problema que tiene Honduras, que este tipo no se quiere ir, de hecho, Nasry Asfura no va a ser el  candidato del Partido Nacional,  porque Juan Orlando Hernández la única manera que tiene de evitar que se lo lleven  es continuar en el poder”, afirma.

Las sospechas de Salvador pueden incluso lucir inverosímiles: “Y hasta podría cambiar el régimen presidencial a un régimen parlamentario y que lo nombren los diputados primer ministro,  perfectamente factible, en aquiescencia con el partido que no es de oposición, los partidos con los que hacen cogobierno en el Congreso”.

Antes de aliarse con Xiomara Castro, Nasralla acusó en la entrevista con Expediente Público, de que el Partido Libre del expresidente Manuel Zelaya y al Partido Liberal de hacer cogobierno con el Partido Nacional.

 “Tengo conocimiento y sé que Rosenthal se metió a la campaña porque Juan Orlando le ofreció recuperar los mil millones de dólares que le robó el 2015”, afirmó en esa oportunidad.

Nasralla no tiene claro de qué forma el mandatario hondureño ayudaría a Yani Rosenthal, candidato liberal, a recuperar mil millones de dólares que el grupo de su familia perdió cuando fue acusado y condenado por narcotráfico en Estados Unidos, pero cree que la decisión del Consejo Nacional Electoral de autorizar representantes en las mesas electorales solo a los partidos que realizaron elecciones internas es parte de esa estrategia. El Partido Salvador de Honduras así como otros 11 que participan en la contienda,  no celebraron comicios primarios para escoger a sus candidatos.

Pero Nasralla asegura que este año además se han urdido otras formas de fraude. “Han mandado a hacer votos y actas dobles y  unos días antes de las elecciones van a recibir las personas estratégicas del Partido Nacional los votos, y las actas  para reemplazarlas y eso es lo que  se debe evitar en la madrugada del 29 noviembre,  cuando la gente le tome foto al acta y la transmita a una app que nosotros vamos a tener conectada con varias personas del mundo”, dijo.

Todo hombre tiene su precio

La presencia de observadores internacionales en el proceso no le da tranquilidad a Nasralla, porque los acusa, sin pruebas, de que fueron sobornados por Juan Orlando Hernández en las elecciones de Honduras en el 2013 y el 2017. “Se los dije en una reunión en Naciones Unidas, los sobornos no son de diez mil, ni de veinte, ni de cincuenta mil dólares”, dijo.

¿Qué funcionarios internacionales sabes tú que han sido sobornados?

Me quiero reservar eso, pero entre los observadores que han venido entre 2013 y 2017 ha habido gente que se ha llevado medio millón de dólares, que es muy buen dinero en cualquier parte del mundo.

¿Quién pagó esos sobornos?

Juan Orlando Hernández, el dueño del dinero, el que trafica 80 toneladas mensuales de cocaína por el territorio nacional.

¿Crees que el presidente Hernández tiene capacidad para sobornar a funcionarios internacionales de organismos tan prestigiados?

Todos somos seres humanos. Yo estuve en septiembre del 2017  en el Departamento de Estado, le dije al Jefe del Departamento de Estado los sobornos que se pagaron a diputados para elegir la Corte Suprema, medio millón de dólares. Incluso un diputado liberal recibió dos millones de dólares,  y el señor me dijo muy suelto de cuerpo que “todo hombre tiene su precio”.  Sí,  todo hombre tiene su precio,  y  no es mi caso,  yo no tengo precio, y se lo dije a él,  pero infortunadamente  hay gente que tiene su precio”.

Su retiro de la política

El candidato a la vicepresidencia por la alianza de Libre, PSH y PINU, afirma que si el Partido Nacional vence en las elecciones del 28 de noviembre, «lo que va a pasar es que el pueblo va a tomar sus medidas. Yo estoy invitado a tres millones de personas, que la mayoría son  nuestras,  para que vayan en la noche y esperen en la madrugada el acta y le tomen foto”.

Pero más allá del resultado, Nasralla parece haber tomado una decisión para el eventual caso de fracasar por tercera vez en lograr el gobierno de Honduras. «De la política me retiraría, no participaría en nada, la primera vez que me robó las elecciones Juan Orlando Hernández me ofreció ser el ministro anticorrupción pero yo ya había investigado la clase de gente que era él y no acepté. Pero esta vez no aceptaría nunca más, por asuntos físicos,  porque cada vez que me ofrecieron yo tenía la fuerza física para poder aguantar todo esto,  que no solo es físico sino mental. En la parte de política podría seguir asesorando, probablemente haría eso,  o metido en la política,  podría dar una opinión  pero no dedicado ni ser candidato, ni seguir en el partido, mi esposa Iroshka sí puede seguir».

¿Le heredarás el partido a ella?

No lo heredaría a ella, se los dejaría a los jóvenes para que ellos elijan la directiva. Ese partido no es mío, es de ellos. Ellos harán  con el partido lo que quieran, la figura de Salvador Nasralla ya no estaría en primer plano sino viendo desde atrás como los jóvenes lo intentan.