Trabajadores en Guatemala: informalidad y formalidad precaria

Trabajadores en Guatemala: informalidad y formalidad precaria

* Las mujeres y las personas indígenas son las que predominan en el trabajo informal en Guatemala.

** Según expertos, las violaciones laborales también están presentes en los empleos formales.

*** La administración del presidente Bernardo Arévalo tiene sobre los hombros responder a decenas de violaciones a los derechos de los trabajadores.


Luisa Laguardia / Expediente Público

Las violaciones a los derechos laborales son frecuentes en el sector privado como en la administración pública de Guatemala, según expertos entrevistados por Expediente Público.

Por eso, el 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en Guatemala es un recordatorio de todas aquellas metas que no se han cumplido: horarios de trabajo que no excedan las ocho horas, seguro social y prestaciones, por tan solo mencionar algunas.

Aunque Guatemala ha firmado acuerdos y tratados con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los derechos laborales en el país centroamericano están lejos de ser una realidad, explicó Percy Méndez, jurista experto en temas laborales.

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Derechos laborales en Guatemala

“Se ha estado deteriorando muy rápido y muy profundamente el tema de los derechos laborales y su respeto. Partimos de que las autoridades administrativas de trabajo no le han puesto todo el interés a la defensa de los trabajadores”, explicó Méndez a Expediente Público.

El abogado presta servicios a decenas de personas con casos de despidos injustificados, pagos de salarios e indemnizaciones, que en Guatemala, afirma pueden transformarse en una auténtica odisea.

“Juicios que deberían de ser de semanas, en las dos instancias (tribunal laboral y de apelaciones), se convierten en juicios de hasta cuatro o cinco años. Realmente no hay una forma de garantizar que, en la parte administrativa y judicial, los trabajadores puedan encontrar justicia”, afirmó.

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El experto señala que la forma como los empleadores han ido dejando de lado los derechos de sus trabajadores ha venido de manera gradual. Pero en pleno 2024, se ven escenarios que antes, al menos en Guatemala, ni siquiera se pensaban.

“Usted ve ahora cosas que no se miraban nunca, que despidieran a gente de comités ejecutivos de sindicados, eso no se miraba ni en los años más jodidos”, apunta Méndez.

Principales violaciones laborales

La legislación guatemalteca detalla una serie de derechos laborales que compiten con los de países de primer mundo, pero en la práctica son buenas intenciones que del papel no pasan, indican los expertos. 

“Se deben de reivindicar los derechos, no dejar que pisoteen los derechos laborales. Las principales violaciones es que no se respetan las ocho horas laborales, el bono 14, la seguridad social que parecerían temas básicos”, señaló el abogado.

Quien comparte este mismo escenario es Luis Linares, analista de la Asociación en Investigación y Estudios Sociales (Asies), quien añade otra serie de derechos que, al hablar de condiciones laborales, en Guatemala no se respetan.

“La situación en Guatemala es de bajos ingresos en la mayor parte de la población, no tienen cobertura de seguridad social, tienen pocas condiciones de seguridad y no disfrutan de las prestaciones que dice la ley”, señaló.

La hoja de ruta

“Hay una política nacional de empleo digno que adoptó la administración de Jimmy Morales en el 2017, creo que esa política da lineamientos suficientes. Se elaboró con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no es algo que se logre de la noche a la mañana, pero el gobierno (de Bernardo Arévalo) tiene que dar pasos tangibles”, recordó Linares.

El gran reto de la nueva administración es que se respeten los sindicatos, porque estás asociaciones han perdido su fuerza, en buena parte, porque no cuentan con un marco jurídico ni gubernamental que les respalde.

“Uno de los grandes retos del gobierno es garantizar la libertad sindical en el sector privado, ese es un compromiso que adquirió el Estado en el 2013 y es uno de los retos”, dijo Linares.

Otro desafío, es hacer que las condiciones de trabajo sean justas. “Entonces el gran reto del nuevo gobierno es mejorar las condiciones de empleo. Porque la gente puede estar ocupada, pero no es un trabajo bajo condiciones dignas, no es un trabajo decente”.

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Por su parte el abogado Méndez, añadió que se debe fortalecer el Ministerio de Trabajo. Porque es la dependencia que se encarga de vigilar que se respete el derecho de todos los trabajadores en el país.

“Hay que fortalecer el Ministerio de Trabajo, especialmente la Inspección General de Trabajo. Es necesario que exista más y mejor personal, creo que todos los inspectores deberían de ser abogados, especialistas en el tema para defender bien a los trabajadores”, concluyó.

Rechazan el teletrabajo

Esta semana el Congreso de la República tenía previsto impulsar una iniciativa para que el teletrabajo o trabajo remoto quedara en ley. Pero la mayoría de los bloques representados en el parlamento, dijeron no.

La iniciativa de ley busca, que, tanto en el sector privado como en el sector público, se pueda optar a la modalidad de trabajo remoto. Si la tarea así lo permite.

Pero el diputado Álvaro Arzú Escobar, expresidente del Congreso, argumentó que no era una propuesta necesaria en estos momentos. Otros diputados le restaran apoyo a la iniciativa hasta así, sacarla de la agenda.

“El sector privado se adaptó para ese tipo de modalidades, pero ya no estamos en pandemia compañeros. Yo no lo veo ningún sentido a esta iniciativa, además que hay algunos artículos que me preocupan”, argumentó el congresista.

Beneficios y contras

El teletrabajo llegó a Guatemala en medio de la pandemia de la Covid-19. Lo que generó a los trabajadores evitar invertir en transporte público en un país donde las unidades de movilidad son escasas y que además deben de combatir altos índices de inseguridad que suelen convertirse en hurtos, robos y hasta homicidios.

“Pueden empezar las plazas fantasmas, creo que en el sector público es sumamente importante que las personas tengan un trabajo presencial. Pero no incentivar que se permita y crean mecanismos de teletrabajo, que tan solo será para que la gente no marque, que haga otras cosas, le quitaremos eficiencia al sector público”, puntualizó el congresista.

Expediente Público intentó escuchar la postura del Ministerio de Trabajo pero al cierre del artículo no hubo declaraciones.