Ejército de EE.UU.: carteles, China y Cuba son amenazas hemisféricas

Ejército de EE.UU.: carteles, China y Cuba son amenazas hemisféricas

* Los jefes militares de EE. UU. explicaron al Comité de Servicios Armados del Senado que las amenazas a su seguridad crecen en el hemisferio occidental.

* Narcotráfico, crimen organizado, ciberespionaje y la influencia de actores geopolíticos externos preocupan a la Defensa estadounidense.

* El jefe del Comando Sur afirmó que el ejército estadounidense no se está preparando para invadir Cuba.


Tomás Guevara / Expediente Público / Washington

Los máximos jefes militares de Estados Unidos para la defensa del norte y el sur del continente americano comparecieron este jueves en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado para alertar que en el hemisferio occidental se articulan cada vez más amenazas reales a la seguridad regional que urge contrarrestar.

Dos de los generales llamados a comparecer a la ronda de audiencias del legislativo —antes de asignar fondos del presupuesto del año fiscal 2027— coincidieron, frente a los 27 senadores del Comité, en que las amenazas se han vuelto complejas, pues se han acercado al territorio estadounidense.

A juicio de los generales Gregory Guillot—jefe del Comando Norte y de Defensa Aeroespacial de América del Norte— y Francis Donovan —jefe del Comando Sur—, en el entorno latinoamericano confluyen el narcotráfico, el crimen organizado, así como las presiones de adversarios geopolíticos, lo cual aumenta los riesgos estratégicos de defensa.

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El general Guillot acentuó que existen “amenazas en todos los ámbitos que se vuelven cada día más complejas y diversas a medida que naciones adversarias, actores maliciosos y organizaciones criminales transnacionales generan desafíos omnipresentes”.

Agregó que se requieren acciones rápidas y coordinadas bajo un “enfoque flexible y proactivo” contra los carteles de la droga, el tráfico de inmigrantes y el ciberespionaje.

El general Donovan explicó que en América Latina operan al menos 13 Organizaciones Terroristas Extranjeras, que no solo tienen influencia dentro de sus países de origen, sino que han tejido redes e interconexiones regionales.

“Están llevando a cabo campañas de terror, violencia y corrupción en nuestra área de responsabilidad”, ahondó el jefe del Comando del Sur.

Entre las agrupaciones enumeradas figuran el Tren de Aragua (TdA), con operaciones en toda América Latina, así como la Mara Salvatrucha (MS-13), el Cártel de los Soles y los cárteles mexicanos de la droga. Entre estos, están identificados el de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste (CDN), La Nueva Familia Michoacana (LNFM), el Cártel de Golfo (CDG) y los Cárteles Unidos (CU).

Desde la llegada a la Casa Blanca en su segundo mandato, el presidente Donald Trump inició una serie de acciones para arreciar el combate a los cárteles, designándolos como organizaciones terroristas.

Estas acciones barajaron en su momento la posibilidad de que Estados Unidos pudiera hacer ataques dentro del territorio mexicano, lo cual fue rechazado por el gobierno de México, que a la vez amplió su gestión diplomática y de cooperación con su vecino del norte.

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De su parte, la administración Trump puso en marcha ataques contra embarcaciones en el mar Caribe en su lucha con los cárteles sudamericanos. Esta fue la antesala del operativo militar para capturar al dictador Nicolás Maduro en Venezuela a inicios de año.

Este jueves, los senadores destacaron ante los jefes militares la limpieza de esa operación, aunque algunos reiteraron que debía esclarecerse la legalidad para ese tipo de acciones militares.

También preguntaron si existe algún plan para Cuba, sumida en una crisis ante el recrudecimiento del embargo a la isla comunista. El general Donovan contestó que el ejército estadunidense no ⁠está preparando una invasión, pero que sí está listo para enfrentar cualquier amenaza contra la embajada y la base de Guantánamo.

La mirada política a los uniformados

Desde el estrado los senadores abordaron a los miliares durante más de dos horas con una batería de preguntas sobre operaciones militares y temas de la agenda doméstica como el uso de militares en operativos contra inmigrantes.

Algunos legisladores pidieron valorar si los jefes militares avalan que civiles se hagan del uniforme castrense para acciones políticas. Ellos dieron escuetas respuestas, pero dejaron en claro que eso es ilegal.

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El presidente del Comité, el senador republicano Roger Wicker, apuntó que, para garantizar la seguridad de Estados Unidos, las fuerzas militares deben recibir todo el apoyo para operar y contener las amenazas.

“Los carteles contribuyen a la violencia, interrumpen la estabilidad regional y están ligados al tráfico humano y de armas, principalmente en crímenes financieros”, apuntó el legislador.

Preocupación por China

También instó a los jefes militares a explicar los alcances de las operaciones de China, Rusia e Irán en la región, pues dijo que está claro que China sigue empecinada y “busca controlar los sistemas de comunicación e infraestructura crítica” como puertos.

Asimismo, alertó que la potencia asiática “ha expandido la cooperación en defensa a través de ventas de armas, entrenamiento de policías, asociaciones y en temas de ciberespacio”. 

Los jefes militares explicaron que China sigue desarrollando capacidades de armamento nuclear y acumula miles de ojivas con sistemas de lanzamiento capaces de evadir los sistemas de defensa de EE. UU.

En la Casa Blanca la penetración de China en la región es un tema que se maneja de manera distinta dependiendo del país latinoamericano. En unos casos existe presión, como ocurrió con Panamá debido al control del canal. 

En otros, la cuestión no se trata públicamente y se desconoce si hay una preocupación por la influencia de China. De todas formas, la potencia asiática refuerza sus niveles de cooperación y comercio, como en los países centroamericanos.

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El límite entre lo civil y lo militar

El senador Jack Reed, jefe de la minoría demócrata del Comité Servicios Armados, reiteró ante los jefes militares que Estados Unidos tiene un robusto marco legal para separar la defensa civil de la militar.

“Esa frontera existe por razones profundamente basadas en nuestras tradiciones democráticas”, manifestó en respuesta a la renovada Estrategia de Seguridad de la administración Trump.

No obstante, el legislador reconoció que, cada vez que las amenazas son visibles en territorio continental, suenan las alarmas y crece el interés en reforzar la capacidad de respuesta y destacar el rol de los uniformados para garantizar la integridad nacional.

“Reconocemos la urgencia que las recientes incursiones de drones y las capacidades de misiles avanzadas de nuestros adversarios”, dijo.

La seguridad en Latinoamérica

Ante ese panorama, el hemisferio occidental se vuelve clave y crucial para encarar las amenazas, sobre todo empujando a la cooperación con socios de la región que se sumen a EE. UU.

El cierre de la audiencia dejó un mensaje unificado de los legisladores: la seguridad latinoamericana debe verse como un componente central de su propia defensa nacional.