EE. UU. y China se disputan los minerales críticos de Latinoamérica

EE. UU. y China se disputan los minerales críticos de Latinoamérica

* La Universidad Johns Hopkins reúne en Washington a expertos para analizar el rol de Latinoamérica en la carrera tecnológica de las grandes potencias.

* Chile, Argentina y Bolivia poseen las mayores reservas de litio, un recurso clave para el desarrollo de baterías.

* Los especialistas advierten que la región debe superar el modelo extractivista y apostar por uno industrial para ganar soberanía frente a Washington y Pekín. 


Tomas Guevara / Expediente Público / Washington 

Un grupo de expertos reunido este lunes en la Universidad Johns Hopkins, en Washington, advirtió que América Latina puede ganar espacio de negociación ante la demanda de minerales críticos, tierras raras y otras fuentes de energía en medio de la competencia entre Estados Unidos y China, pero solo si deja de verse a sí misma como una simple exportadora de materias primas. 

Durante la primera jornada del seminario “El futuro de las tecnologías emergentes en las Américas: geopolítica, cooperación y vías de desarrollo”, organizado por la Iniciativa de Estudios sobre América Latina de la universidad, los expertos marcaron los puntos prioritarios para comprender dicha disputa global. 

El profesor Francisco González, experto en economía política latinoamericana y energía, explicó que los países latinoamericanos enfrentan de manera desigual la competencia entre las dos potencias.  

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Para González, existe “un espectro en términos de grados de libertad” respecto a cuánto margen tiene cada país —según su posición geográfica y su matriz productiva— para plantarse frente a Estados Unidos sin asumir mayores costos ante una respuesta punitiva de Washington.

EE. UU. y China se disputan los minerales críticos de Latinoamérica

En esa línea, este experto considera que un país como México depende mucho más de manejar su relación sin irritar a Estados Unidos, pese a poseer sus propios recursos y capacidades, mientras que Brasil tiene la posibilidad de actuar en la esfera global negociando las reglas a su favor. 

“México tiene miedo de emprender cualquier iniciativa porque Estados Unidos tiene la capacidad de asfixiarnos. Así que, muy claramente, todo depende de la posición geográfica que se ocupe dentro del hemisferio occidental. Brasil dispone de muchas más opciones”, dijo. 

Esa misma dinámica aplica a las relaciones con China y otras potencias geopolíticas. “Si a Estados Unidos no le gusta (el acercamiento a la potencia asiática), a los brasileños tampoco les importará y seguirán haciendo negocios con China y con la Unión Europea”, advirtió González. 

Él plantea que los “grados de libertad de México resultan ser muy, muy limitados”, en contraste con un Brasil o Chile que puede seguir haciendo negocios con varios actores a la vez. 

La mayor reserva de litio del mundo 

El litio es un recurso clave para las tecnologías y tres países sudamericanos —Chile, Bolivia y Argentina— albergan el mayor yacimiento del planeta, entre el 50 % y 68 % de la reserva global, según estimaciones del sector.  

El litio es un metal alcalino blando y blanco, altamente reactivo que se usa para crear fuentes de almacenamiento de energía y baterías, utilizadas en la actualidad en todo tipo de dispositivos electrónicos móviles, automóviles eléctricos y sistemas de energía solar. 

Esos países que conforman el “triángulo del litio”, como se lo conoce, tienen en su poder una carta importante de negociación, pero hasta ahora la explotación es dominada principalmente por empresas extranjeras de China, Rusia y Estados Unidos. 

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China domina gran parte de la capacidad instalada de procesamiento de litio, mientras Estados Unidos intenta aumentar su participación en las empresas como una estrategia clave para asegurar ese recurso para la revolución tecnológica. 

De los tres países sudamericanos, solo Chile puso en marcha en 2023 una Estrategia Nacional del Litio para negociar su posición ante las empresas procesadoras extranjeras. Uno de sus objetivos es “aumentar las riquezas para el país, desarrollando una industria clave (…) del cambio hacia una economía verde a nivel global”, señala el documento. 

En los últimos cinco años, Chile se ha ubicado como uno de los principales productores de litio, con hasta el 30 % de la producción global. 

Bolivia logró entrar al top diez de la producción de litio más de una década después de haber nacionalizado el recurso en 2008. Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior, su producción se exporta en el 44 % a Rusia, el 40 % a China y el 16 % restante a Estados Unidos. 

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El caso argentino es el más complejo porque los recursos naturales pertenecen a las provincias que conforman el gobierno federal y, además, porque el país tiene un sistema fiscal que impide maniobrar para conseguir más dividendos a favor del Estado y negociar ante el creciente valor internacional del litio. 

Producción importante de plata, cobre y hierro 

Perú y Chile encabezan la mayor explotación de cobre del planeta, con aproximadamente el 40 % del suministro global.  

En cuanto al hierro, Brasil y México son los primeros del sector a nivel regional, con el país sudamericano como productor clave a escala global. 

México encabeza la producción global de plata y se ubica como líder de la extracción de oro a nivel latinoamericano, seguido por Perú y Brasil. 

Bajo ese panorama regional y de cara a los intereses globales, los países centroamericanos lucen distantes en la producción de materiales críticos. Solo Nicaragua, Guatemala y Panamá destacan por la producción de oro, pero sin ocupar cuotas significativas en el mercado global.  

El reto: dar valor agregado a los minerales 

Durante las ponencias en Johns Hopkins, los expertos coincidieron en que Latinoamérica adquiere relevancia no sólo por los recursos naturales que posee, sino por el papel que podría jugar si logra transformar esa riqueza en capacidad industrial, energética y tecnológica a su propio favor. 

El exsubsecretario de Estado de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental y profesor de Relaciones Internacionales de Johns Hopkins, Brian Nichols, aseguró que Latinoamérica ofrece “oportunidades importantes” no solo para la producción y el procesamiento de hidrocarburos, sino también de minerales estratégicos para la transición hacia energías limpias. 

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Agregó que los países latinoamericanos deberían aprovechar la disputa entre Washington y Pekín, no solo para vender materias primas y recursos energéticos, sino para agregar valor con el procesamiento y manufactura de baterías, vehículos eléctricos y otras tecnologías. 

Nichols sostuvo que algunos países de la región podrían exigir que una buena parte de la producción y transformación minera se realice localmente. Citó el ejemplo de Indonesia con el níquel y dijo que un país como Chile, por su peso en cobre y litio, “podría exigir que la producción se realice ahí mismo”. 

EE. UU. y China se disputan los minerales críticos de Latinoamérica

El experto advirtió que instalar capacidades de procesamiento mineral conlleva retos importantes para los países latinoamericanos, pues deben bregar con problemas estructurales y políticos. Construir fundiciones y refinerías toma años y “requiere capital, planificación y estabilidad”, recalcó. 

Para Nichols y otros expertos, la pregunta clave es ¿qué valor le está dando América Latina a sus propios recursos?  

Los especialistas coincidieron en que el verdadero valor para la región dependerá si cambia la dinámica de sólo alimentar cadenas globales controladas desde afuera para convertirse en la base para un desarrollo sostenible dentro de sus propias fronteras. 

El exenviado especial interino para Tecnologías Críticas y Emergentes del Departamento de Estado, Seth Center, advirtió el peligro de persistir en el esquema de extraer materias primas, venderlas a otros países para que fabriquen productos terminados y volverlos a comprar.  

Si no se da valor agregado a los recursos naturales, no hay posibilidad de desarrollo para los países, apuntó Center. 

Latinoamérica entre Washington y Pekín 

Center afirmó que China ha logrado una notable penetración en la región bajo una sólida base de mercado para sus productos y unas tecnologías accesibles para los latinoamericanos. 

“China tiene un mercado masivo, que lo convierte en líder en casi todos los países del mundo, sin sorpresa. Ofrece precios subsidiados de una tecnología bastante buena que la mayoría de los países están interesados”, manifestó. 

No obstante, en los últimos años, la rivalidad entre China y Estados Unidos ha cambiado de forma y enfoque, pues China se ha consolidado como socio comercial relevante y ahora avanza hacia la construcción de infraestructuras. Esto ha aumentado la presión sobre los países latinoamericanos debido al empuje de Washington en la disputa.   

Para Center, la región tiene hoy mucha más capacidad para tomar decisiones que la que tenía en el pasado.  

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Los países latinoamericanos bien podrían aprovechar la competencia entre las dos potencias presentándose como socios estratégicos indispensables, especialmente ante un Estados Unidos que busca reducir vulnerabilidades frente a China, señaló Center. 

Sin embargo, apuntó que el beneficio no será automático pues dependerá de la capacidad de cada país para negociar con autonomía, diversificar socios, fortalecer instituciones e impulsar políticas que vayan más allá de la mera extracción. 
 
Sobre la mesa quedó planteado que Latinoamérica tiene una ventaja que no se veía abierta hace una década, pues sus abundantes recursos naturales, clave para el futuro tecnológico, son vistos ahora como estratégicos en la carrera energética y tecnológica de las potencias mundiales.