Conferencia

La migración irregular, un buen negocio para el crimen organizado

* La migración irregular se trató en la última jornada de la undécima Conferencia de Seguridad Hemisférica, en la Universidad Internacional de Florida (FIU).

* Los expositores analizaron las redes criminales detrás de este fenómeno, que han encendido las alarmas de seguridad de los gobiernos del continente.

* Violencia, crisis económicas, corrupción, debilidad institucional, persecución política e impactos del cambio climático influyen en la migración.


Expediente Público

La migración irregular continúa posicionándose como uno de los temas más complejos y sensibles para el continente americano. El incremento de personas que cruzan fronteras de manera irregular, la expansión de redes de tráfico ilícito de migrantes y la presión sobre los sistemas migratorios y humanitarios son temas de preocupación. 

Estas aristas se debatieron en la conferencia “Irregular Migration: National Security Challenges and Policy Responses”, realizada este viernes, en la última jornada de la undécima Conferencia de Seguridad Hemisférica, organizada por la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés). 

La plenaria reunió a especialistas en política pública, seguridad regional y gobernanza hemisférica, quienes coincidieron en que el fenómeno migratorio atraviesa una etapa distinta a la de años anteriores. Ahora, además de las implicaciones humanitarias, existe una creciente preocupación por el papel que desempeñan organizaciones criminales en las rutas migratorias.   

Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información 

El panel estuvo integrado por Gil Guerra, analista sénior de Políticas del Centro Niskanen; Adam Isacson, director para la Veeduría de Defensa de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés); y Betilde Muñoz-Pogossian, asesora principal de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La moderación estuvo a cargo de Inga Trauthig, investigadora asistente del Instituto de Políticas Públicas Jack D. Gordon de la FIU.

Durante la discusión, los expertos explicaron que la migración irregular se ha transformado en un fenómeno regional marcado por múltiples factores: violencia, crisis económicas, corrupción, debilidad institucional, persecución política y, más recientemente, impactos asociados al cambio climático. 

Uno de los temas que más preocupación generó fue el fortalecimiento de las estructuras criminales dedicadas al tráfico ilícito de personas. Según se abordó en la conferencia, estas redes operan a lo largo de distintos corredores migratorios y obtienen ganancias millonarias aprovechándose de la necesidad de quienes buscan llegar a Estados Unidos.  

Adam Isacson señaló que muchas de las rutas migratorias están controladas por organizaciones criminales que también participan en narcotráfico, extorsión y trata de personas. Explicó que el tránsito irregular de migrantes no solo representa un desafío humanitario, sino también un reto operativo para las autoridades de seguridad y control fronterizo en varios países del hemisferio.

Le puede interesar: Nuevos ‘motores’ del crimen organizado en América Latina

Políticas migratorias duras sin resultados

Los panelistas coincidieron en que el endurecimiento de políticas migratorias no ha detenido los movimientos migratorios, sino que en algunos casos ha provocado rutas más peligrosas y mayor dependencia de traficantes de personas. 

Betilde Muñoz-Pogossian destacó la importancia de abordar la migración desde una perspectiva regional y no únicamente nacional. Explicó que las respuestas aisladas tienen un alcance limitado debido a que el fenómeno involucra simultáneamente a países de origen, tránsito y destino. 

Asimismo, remarcó la necesidad de mantener un equilibrio entre las políticas de seguridad y la protección de derechos humanos, especialmente en el caso de mujeres, niños y familias migrantes que enfrentan condiciones de vulnerabilidad durante sus trayectos. 

Poca capacidad operativa

Otro de los puntos abordados fue la presión que enfrentan las instituciones migratorias y los sistemas de atención humanitaria en distintos países de América Latina. Los expertos señalaron que muchas naciones no cuentan con suficiente capacidad operativa para responder al aumento sostenido de los flujos migratorios.

Gil Guerra indicó que el debate migratorio también ha adquirido una dimensión política en Estados Unidos y otras naciones del continente, donde el tema se ha convertido en un eje central de campañas electorales y discusiones legislativas. 

En la conferencia también se habló sobre la necesidad de fortalecer mecanismos de cooperación regional, intercambio de inteligencia y coordinación entre gobiernos para combatir las redes criminales transnacionales vinculadas al tráfico ilícito de migrantes.

Le puede interesar: Conferencia de Seguridad regional advierte de redes autoritarias e ilícitas 

No solo es fortalecer fronteras

Los participantes insistieron en que la solución no puede reducirse únicamente al fortalecimiento fronterizo. Señalaron que es necesario impulsar estrategias de desarrollo económico, generación de empleo y fortalecimiento institucional en los países de origen para reducir las causas estructurales de la migración. 

La discusión se desarrolló en un contexto regional marcado por el aumento de desplazamientos humanos en América Latina y el Caribe. De acuerdo con organismos internacionales, millones de personas continúan abandonando sus países debido a violencia, crisis económicas e inestabilidad política. 

Los expertos también señalaron que el fenómeno migratorio seguirá siendo uno de los principales desafíos hemisféricos durante los próximos años, especialmente por la combinación entre crimen organizado, fragilidad institucional y presión social en distintos países de la región.

La plenaria formó parte de las discusiones centrales de la undécima Conferencia Hemisférica de Seguridad, donde también se abordaron temas relacionados con crimen transnacional, influencia de potencias extranjeras, ciberseguridad y cooperación internacional.