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El BCIE mantiene bajo reserva los salarios de sus directivos

La Asamblea de Gobernadores del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) trató una solicitud de aumento de salarios para los altos directivos, pero mantiene la decisión bajo reserva. Así respondió el organismo regional a Expediente Público. Los gastos administrativos se han incrementado los últimos años.


Sharon Ardon / Expediente Público

Cuando la presidenta ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gisela Sánchez, asumió el cargo en diciembre de 2023 prometió conducir la institución bajo principios de austeridad, transparencia y rendición de cuentas.

Dos años y medio después, una solicitud de información realizada por Expediente Público devela que las decisiones relacionadas con los salarios de la alta dirección continúan siendo reservadas.

La discusión surgió tras la LXVI Asamblea de Gobernadores, celebrada el pasado 26 de junio en Oviedo, España. Antes de la reunión, el expresidente del BCIE Dante Mossi aseguró que los gobernadores aprobarían medidas como aumentar el capital del banco, eliminar el Fondo “Fundación de Apoyo Social” (FAS-BCIE) y elevar el salario de la alta dirección.

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Ante esas afirmaciones, Expediente Público solicitó al BCIE las resoluciones aprobadas durante la Asamblea y consultó específicamente cuál había sido la decisión adoptada respecto a los salarios de los directivos.

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Salarios bajo reserva

En su respuesta, enviada por escrito, el BCIE señaló que “todos los puntos de la agenda fueron discutidos y, en su caso, sometidos a votación”. Sin embargo, con respecto a la consulta sobre el posible aumento de remuneraciones, refirió que “la decisión adoptada es de carácter reservado (…) por tratarse de datos sobre la situación financiera y salarial de funcionarios”.  

La institución fundamentó esta reserva en el artículo 18, literal A, de su política de Acceso a la Información, considerando que divulgar esos datos podría “dañar la privacidad del personal del banco”.  

Asimismo, la institución señaló que a la presidenta Sánchez, al asumir el cargo, se le asignó una remuneración un 30 % inferior a la que devengaba Mossi. Agregó que, con base en la política de equidad de género, “una mujer no debería recibir un salario inferior a la (sic) de un hombre”, pero no confirmó si el sueldo de Sánchez se incrementó. 

Para el economista salvadoreño y exrepresentante de Centroamérica ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) Carlos Acevedo, el BCIE debe asegurar absoluta transparencia al ser un banco de carácter público. 

“Por supuesto que (la información salarial) debería ser pública porque a ellos se les pagan con recursos públicos. Los contribuyentes de esos fondos tienen derecho a saber en qué se está gastando o invirtiendo su dinero”, afirmó Acevedo a Expediente Público.

Incremento en gastos administrativos

Los gastos administrativos del BCIE han crecido año a año, según los estados financieros publicados en su página web. En 2023, el rubro alcanzó los USD 86.81 millones; en 2024, los USD 91.89 millones; y en 2025, los USD 95.34 millones.

Sin embargo, la partida destinada a salarios y beneficios del personal no ha tenido mayor incremento en los últimos tres años. Tras un salto de USD 46.2 millones en 2022 a USD 52.6 millones en 2023, el rubro se estabilizó. En 2024 registró USD 53.2 millones y, en 2025, USD 53.8 millones.

Expediente Público documentó que, en la presidencia del economista hondureño Dante Mossi, quien estuvo al frente del BCIE entre 2018 y 2023, los gastos administrativos pasaron de USD 49.29 millones en 2018 a USD 78.11 millones en 2022.

Es decir que hubo un incremento del 53.4 %, el cual fue atribuido a la contratación de más personal. Como consecuencia, hubo más egresos por salarios y beneficios. Esto provocó, además, cuestionamientos sobre viajes, remodelaciones de oficinas y otros gastos.

15 salarios anuales más beneficios

En 2021, el entonces director del BCIE por Costa Rica, Ottón Solís, decidió romper una práctica que, según él, llevaba décadas, al revelar cuánto recibían los directores del banco en ese momento.

Solís renunció a su cargo y denunció los excesivos y ostentosos beneficios de los que gozaban entonces los directivos.

El exdirector aseguró a Expediente Público que, en ese momento, los directores recibían una remuneración de USD 19,500 mensuales, exentos de impuestos, además de otros beneficios. 

“El mundo sabe el salario de los directores por mí; nadie más había denunciado esos salarios”, afirmó Solís.

Actualmente, información publicada por el mismo banco muestra que la institución ofrece un paquete de compensación “internacionalmente competitivo” con 15 salarios anuales exentos de impuestos y acompañados de beneficios como plan de retiro, seguros, bonos y préstamos.

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Directores electos sin concurso

Según el BCIE, sus condiciones salariales responden a la “necesidad de asegurar el más alto grado de eficiencia, competencia e integridad” y así “atraer el mejor talento, condición indispensable para mantener una gestión sólida y alcanzar los objetivos institucionales”.

Solís coincide parcialmente con ese argumento. Con respecto al salario de la presidenta y vicepresidente sostiene que “ahí sí hay competencia y concurso de antecedentes”.

No obstante, a su juicio, el problema radica en los directores, los cuales no llegan por méritos o concursos públicos, sino que son elegidos “a dedo”. 

“El cuento es el mercado competitivo. ¿Cuál mercado?, si los nombran como se nombra un ministro, por decisión política”, cuestionó.

Y agregó: “No hay ningún presidente que gane lo que gana un director del BCIE, y es exonerado del pago de impuesto a la renta”.

Según el Reglamento de Organización y Administración (ROA) del BCIE, el directorio del BCIE está integrado por 11 directores: cinco de los Estados fundadores y un máximo de seis de los países extrarregionales y regionales no fundadores. Sin embargo, actualmente hay 12 directores titulares y una directora suplente, según el sitio web del organismo.

Deuda en transparencia

Desde su llegada al BCIE, la presidenta ejecutiva Gisela Sánchez colocó la transparencia, la rendición de cuentas y la austeridad entre los principios de su gestión.

En su página oficial, el banco afirma que el liderazgo de Sánchez “marca un hito histórico” al impulsar esos valores junto con una agenda de desarrollo sostenible.

Sin embargo, para Ricardo Trejos, exdirector del BCIE por Costa Rica, la práctica se aleja mucho de ese discurso. El exfuncionario expresó a Expediente Público que la actual administración no ha logrado romper con la cultura de opacidad que, según él, también hubo en la gestión del expresidente Mossi.

“Yo, que fui un gran crítico de Mossi, siempre percibí la posibilidad de que una nueva administración, con otros principios y valores, pudiera darle un giro a la opacidad que había impuesto en sus prácticas y políticas. Pero, lastimosamente, en estos años no parece ser el caso”, afirmó.

Trejos considera que, aunque el discurso ha cambiado, el acceso a la información sigue siendo limitado para quienes buscan conocer cómo se toman las decisiones dentro del banco.

“En el discurso siempre aparecen la transparencia y la rendición de cuentas. En la práctica, quienes preguntan por el banco siguen encontrándose con puertas cerradas”, agregó.

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La responsabilidad recae en los Gobernadores

No obstante, a criterio de Solís, el debate sobre las remuneraciones de la alta dirección no debería recaer únicamente en la presidencia.

De acuerdo con el reglamento de la organización del BCIE, las condiciones salariales de los directores, la presidenta ejecutiva y otros altos cargos son definidos por la Asamblea de Gobernadores, integrada por los representantes de los países miembros, quienes en la mayoría de los casos son los ministros de Hacienda o Finanzas.

Entre los gobernadores titulares están Jonathan Menkos Zeissig, ministro de Finanzas de Guatemala; Gerson Rogelio Posada, ministro de Hacienda de El Salvador; y Emilio Enrique Hernández, ministro de Finanzas de Honduras.

De parte de Nicaragua está Nicolás Espinoza Rivera, viceministro de Hacienda; y de Costa Rica, el expresidente Rodrigo Chaves Robles (2022-2026), actual ministro de Hacienda.

Solís señaló que la responsabilidad de transparentar las remuneraciones corresponde a los gobernadores que las aprueban. Y agregó que la presidenta ejecutiva tiene la gran oportunidad de impulsar ese cambio y hacer cumplir los principios que prometió.

“Lo primero que Gisela (Sánchez) debería liderar es transparentar esas remuneraciones. ¿Por qué tenerle miedo a la opinión pública? Si esos salarios fueran normales, como dicen, no habría razón para esconderlos”, afirmó.