Expediente Público
Tras organizarse en 2013 contra la Ley 840 del canal interoceánico y sufrir la represión estatal a partir de 2018, el movimiento campesino nicaragüense sobrevive en el exilio, principalmente en Costa Rica, Estados Unidos y España.
El movimiento enfrenta una profunda crisis económica y organizativa. Líderes señalan que la organización está “hecha pedacitos”, pero también resienten la manipulación de su causa colectiva por supuestos aliados.
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La falta de recursos limita las reuniones presenciales, obligándolos a coordinarse de forma mínima o virtual.
Además de las tensiones internas y divisiones el régimen nicaragüense continúa siendo una amenaza, aún en el exilio.