El parlamento aprobó, la noche del martes en Nicaragua, cambios constitucionales que lllevan a un sistema que suprime las elecciones del próximo año y aumenta el tiempo de mandato presidencial de Daniel Ortega y Rosario Murillo, elimina también la participación de la oposición. Washington habla de imponer un boicot comercial.
Tomás Guevara / Expediente Público / Washington
El régimen sandinista comandado por Daniel Ortega y Rosario Murillo consolidó un zarpazo más a las escasas libertades en Nicaragua al aprobar la noche de este martes un pliego de 12 reformas constitucionales para aferrarse al poder.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha calificado las acciones como una un tiro de gracia a la “ficción democrática de Nicaragua” y evidencia el claro objetivo de “consolidar su dinastía ilegítima y privar indefinidamente a los nicaragüenses de elecciones libres y justas”.
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El jefe de la diplomacia estadounidense advierte que el paso dado por la dictadura es un llamado para una acción conjunta de los gobiernos del hemisferio occidental y de otras latitudes.
“Estados Unidos insta a sus socios internacionales a poner fin de inmediato a las operaciones comerciales habituales con esta brutal dictadura”, dijo Rubio en un comunicado difundido por el Departamento de Estado este miércoles.

La aprobación del pliego de reformas constitucionales realizado en una plaza pública de León, por el pleno de la Asamblea Nacional, controlada por el sandinismo, blindan a la pareja presidencial con una gracia de un año más en el poder del mandato actual.
La reforma también extiende los mandatos al resto de funcionarios públicos a nivel nacional.
Las acciones de la dictadura se adelantan a una reunión de Consulta urgente de ministros de Relaciones Exteriores en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) para abordar la situación de Nicaragua.
El Consejo Permanente de la OEA, comenzará este jueves 3 de septiembre a discutir los preparativos de la convocatoria a los titulares de exteriores de todo el continente para discutir la situación en Washington.

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Reacciones de la disidencia
La aprobación de las reformas constitucionales ha generado reacciones inmediatas en los grupos opositores de nicaragüenses en el exilio.
Juan Sebastián Chamorro, dirigente del partido Ciudadanos por la Libertad, organizado en el exilio, le dice a Expediente Público que la aprobación de las reformas por parte de la dictadura trata de buscar lo que no tienen “legitimidad”, y de ahí el apuro de proclamarlas.
También deja ver las debilidades que ya muestra la dictadura con la longevidad de sus cabezas.
“No tienen legitimidad y sobre todo no tienen tiempo, al extender el mandato a siete años están pensando muy en corto plazo, están tratando de sobrevivir y se sienten efectivamente con mucha presión de tiempo”, dice.

Para este dirigente la “farsa constitucional” es meramente un acto de cara a sus seguidores dentro del país para mostrar que tienen control, pero que todo deja ver que el tiempo se les ha agotado.
Replegados con Washington y llamado a Europa
Por su parte, el partido Liberales, que agrupa a diferentes grupos identificados con la derecha, mostró el respaldo total a las peticiones de Washington de castigar al régimen con un boicot económico.
En un comunicado difundido este miércoles por la agrupación política manifiestan que “Compartimos con Estados Unidos la necesidad de medidas implacables y deseamos que las mismas impliquen el fin de régimen”, dice la nota.
Alfredo Gutiérrez, dirigente Liberales, dijo que el llamado de Estados Unidos es congruente con el sentir del pueblo nicaragüense y los exiliados que sufren la dictadura en el país centroamericano.
“Estamos en la misma línea (de Estados Unidos) para buscar la libertad de Nicaragua y terminar con esa amenaza al hemisferio occidental que representa el régimen sandinista para la región”, dijo Gutiérrez.
Pide también que las naciones democráticas se adhieran al llamado de Estados Unidos para cortar lazos comerciales, diplomáticos y políticos con el régimen sandinista.

La potencia norteamericana y algunos socios regiones impulsaron la petición en la OEA que gozó de un respaldo mayoritario de 29 naciones que estuvieron a favor de las 33 que conforman el organismo, para que el caso de Nicaragua se discuta al más alto nivel hemisférico.
Los cambios hechos
El pliego de reformas modifica 12 artículos clave de la Constitución que garantiza el libre ejercicio del voto, y el derecho a elegir y ser elegido; eleva al rango constitucional la copresidencia y suprime la posibilidad de participar en elecciones a quienes el gobierno considere “traidores a la patria”.
Además de extender el mandato presidencial para las cabezas de la dictadura y sus potables sucesores en el poder dinástico.
Durante el acto en la vía pública con la Asamblea Nacional en pleno y representantes de los otros poderes así como militares, se leyó el documento que se mantuvo en secreto hasta la proclamación de este martes.
El presidente del poder legislativo, Gustavo Porras, dijo que los cambios están hecho para “trascender al mejor ejercicio del voto”, y que con ese pliego de cambios a la Carta Magna se garantizaría minar el derecho a participar a los que ellos consideran “traidores”.

“El pueblo presidente considera que estas reformas representan una garantía para que las y los vendepatria, las y los golpistas, y aquellos que pongan en riesgos los principios fundamentales de nuestra Constitución Política no pueden ni podrán participar en la vida política nacional”, dijo Porras citado por medios nicaragüenses.
En principio el paquete de reformas duraría más tiempo en discusión, dentro de un círculo cerrado y cercano a la familia gobernante, pero los movimientos en la comunidad internacional para elevar la presión contra el régimen sandinista habrían acelerado la aprobación.