El gobierno de Xiomara Castro se comprometió a hacer consultas políticas al régimen de Xi Jinping, a difundir propaganda de canales estatales chinos y a cumplir otros cometidos. A la vez, aceptó USD 200 millones en donaciones para obras que quedaron a la deriva. Expediente Público accedió a los documentos.
Sharon Ardon / Expediente Público
En poco más de tres años de relaciones diplomáticas, Honduras y la República Popular China suscribieron al menos 18 instrumentos de cooperación, de acuerdo con documentos oficiales en poder de Expediente Público. Todos los convenios se firmaron durante el gobierno de Xiomara Castro.
A través de estos, Honduras se comprometió a realizar consultas políticas al régimen de Xi Jinping y a transmitir información de canales estatales chinos. Además, aceptó la entrega de 1,400 millones de yuanes (USD 200 millones) en cooperación no reembolsable para construir escuelas, centros deportivos y otras obras que quedaron a la deriva.
Expediente Público accedió a varios de esos convenios a través de una solicitud de acceso a la información pública. Los comparó con otros documentos disponibles en los sitios web de instituciones gubernamentales y con un informe público de gestión de la Cancillería.
Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información
Encontró doce memorandos de entendimiento, tres convenios y tres acuerdos. Estos 18 documentos sellaron la injerencia de Pekín en el país centroamericano.
Silencio de las autoridades
César Santos, investigador de Expediente Abierto especializado en la influencia china en Centroamérica, considera que el caso hondureño repite un patrón que China ha llevado a cabo en la región: grandes ofertas que no llegan a concretarse.
“Tienen ese matiz de mostrar al mundo y a los países que establecen relaciones con China que la cooperación no tendría límites (…), pero que a la postre no termina en nada.”, señaló Santos a Expediente Público.
Expediente Público solicitó una entrevista con el excanciller Enrique Reina, pues él fue firmante de la mayoría de estos acuerdos de cooperación en representación del Gobierno de Honduras, pero no hubo respuesta hasta el cierre de este reportaje.
También solicitó una entrevista a la actual canciller, Mireya Agüero, para conocer qué hará el Gobierno con los compromisos ya adquiridos. El departamento de Comunicación de este Ministerio dio largas por la apretada agenda de la funcionaria y hasta pidió las preguntas, pero no respondió.

Consultas políticas a Xi Jinping
En marzo de 2023, la presidenta Castro rompió relaciones con Taiwán y las estableció con China. Pocos meses después, el 12 de junio de 2023, hizo su primer viaje oficial a Pekín. En esa visita, el Gobierno hondureño firmó un abanico de documentos, 14 en total.
Entre ellos, se suscribió un acuerdo de adhesión a la iniciativa de la Franja y la Ruta, el cual no establece plazo de vigencia. El documento estableció una cooperación que abarcaba infraestructura, comercio, finanzas y vínculos entre pueblos, gobiernos locales, medios de comunicación y la promoción de asociaciones público-privadas.
En esa misma visita, las cancillerías de ambos países firmaron un memorando de entendimiento con vigencia de seis meses en donde establecieron un “mecanismo de consultas políticas”. Acordaron realizar estos encuentros de forma no periódica y que los temas y fechas serían determinados por canales diplomáticos.
Dos semanas después, el 28 de junio, el entonces vicecanciller hondureño, Gerardo Torres, firmó un instrumento similar con Venezuela. Con él, el gobierno de Castro se comprometió a hacer consultas políticas periódicas al régimen del dictador Nicolás Maduro. El documento incluyó una cláusula de confidencialidad.
Discusiones confidenciales
El memorando con China no contempló la reserva de información. Sin embargo, se desconoce qué asuntos fueron discutidos bajo este mecanismo y si esas consultas se tradujeron en posiciones comunes en foros internacionales.
Omar García, catedrático universitario de Relaciones Internacionales, dijo a Expediente Público que es difícil establecer qué temas trataron en esas consultas, pues, por norma aceptada, lo discutido por dos naciones siempre es confidencial.
«Cualquier convenio oscuro o gris entre dos naciones siempre será una amenaza a la soberanía del país más débil», sostuvo García.
Una declaración conjunta emitida entre ambas naciones el mismo día en que se firmó este y otros convenios, China se comprometió a compartir experiencias de gobernabilidad con Honduras.
China es un Estado de partido único, sin alternancia, bajo el liderazgo del Partido Comunista Chino (PCCh).
Le puede interesar: Los acuerdos firmados por Xiomara Castro parecen un “cheque en blanco” a China
Propaganda china
El Gobierno de Castro además abrió las puertas a los medios de comunicación estatales chinos. Ese mismo 12 de junio de 2023, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Honduras (Conatel) firmó un memorando de entendimiento con representantes de China Media Group (CMG), con vigencia de dos años.
La Conatel se comprometió a difundir y promocionar los contenidos de los canales de CMG, entre ellos CGTN en Español, la cadena internacional de noticias del grupo estatal chino.
Expediente Abierto analizó la utilidad política de este convenio. En uno de sus informes identificó cómo CGTN interfirió en las elecciones generales de noviembre de 2025. Documentó contenido que favoreció a Rixi Moncada, entonces candidata del partido oficialista Libertad y Refundación (Libre).
El informe «Narrativas digitales de China en Centroamérica: Propaganda, poder blando y desinformación en redes sociales» explica cómo China usa sus medios de comunicación para incidir en el ecosistema informativo y posicionar narrativas, al tiempo que debilita el debate público y la diversidad informativa.
Puede leer: Medios de Venezuela, Rusia y China interfieren en las elecciones de Honduras
Red de telecomunicación
El memorando entre la Conatel y CMG no solo abarcó la difusión de contenido, sino también el área de las telecomunicaciones. Contempló la cooperación tecnológica para el desarrollo de las comunicaciones digitales, el intercambio de profesionales y la cooperación industrial.
Antes de que Honduras estableciera relaciones diplomáticas con China, Huawei ya había construido una posición dominante en el sector de las telecomunicaciones.
Otro informe de Expediente Abierto, elaborado por el investigador Juan Manuel Aguilar, identifica a Honduras como un caso de dependencia tecnológica estructural temprana y advierte que la normalización de la empresa ocurrió sin un escrutinio público sobre sus posibles implicaciones para la seguridad nacional.
La empresa comenzó a operar en el país en 2008 y, para 2019, reveló que el 70 % del equipamiento de telecomunicaciones hondureño provenía de Huawei.
Con el establecimiento de relaciones con Pekín, esa presencia tecnológica se afianzó aún más. En junio de 2023, la entonces presidenta aprovechó su primer viaje oficial a China para visitar un centro de investigación y desarrollo de Huawei.

Posteriormente, surgió una controversia por la posible participación de la empresa China en la estatal Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), lo que generó preocupaciones sobre la posibilidad de que esta tecnología permitiera acceder a datos sensibles o ampliar las capacidades de monitoreo estatal.
Para César Santos, la presencia china en sectores estratégicos de la infraestructura estatal “podría hacer muy costosa una reversión de relaciones con China, a través de intentos de sabotaje, de robo de información, incluso de ciberataques”.
Capacitaciones a funcionarios
La capacitación de funcionarios también formó parte de la política exterior de Castro.
De acuerdo con el informe de gestión de la Cancillería, la Universidad José Cecilio del Valle capacitó a 4,218 funcionarios en derecho diplomático, cooperación y relaciones internacionales mediante una alianza con organismos e instituciones de distintos países, entre ellos China.
Asimismo, funcionarios de la Cancillería hondureña firmaron el 26 de mayo de 2025 un memorando de entendimiento con la Agencia de Cooperación Internacional de China para el desarrollo de recursos humanos.
Este acuerdo estimaba 346 plazas para seminarios con 12 programas de cooperación en administración pública, cultura, educación, energía y tecnología de telecomunicaciones.
Varias investigaciones del centro de pensamiento Expediente Abierto han documentado cómo los intercambios institucionales, la formación de funcionarios y la transferencia tecnológica son parte de una estrategia de cooperación multidimensional que permite a China ampliar su presencia estratégica.
También: Taiwán ofrece retomar lazos con Honduras pese a China
Acuerdos sin detalles
Otros dos instrumentos aparecen mencionados en el informe de logros de la Cancillería (2022-2026), sin detalles sobre su contenido.
Se trata de un memorando de entendimiento sobre energía firmado en diciembre de 2024 con la empresa china Power China International Group y otro suscrito entre la Secretaría de Salud de Honduras y la farmacéutica china Sinopharm en abril del 2025.
El informe no detalla sus alcances ni permite conocer qué compromisos asumieron las partes.
Una subsidiaria de Power China —Sinohydro— protagonizó un caso de corrupción en Ecuador. Una investigación fiscal reveló que la empresa pagó más de USD 76 millones en sobornos para la adjudicación de un gigantesco proyecto hidroeléctrico.
Por estos hechos, Cai Rungou, exgerente general de esta compañía y exembajador de China en Ecuador, recibió una sentencia de cinco años de cárcel junto con el expresidente ecuatoriano Lenín Moreno (2017-2021).
Además: Honduras y China, dos años de promesas
USD 200 millones en donaciones
El 22 de marzo de 2024, representantes de Honduras y China suscribieron un convenio mediante el cual Pekín comprometió una donación de 700 millones de yuanes (USD 100 millones) para la intervención integral de infraestructura y el equipamiento de centros educativos del país centroamericano.
Otro convenio, firmado el 26 de mayo de 2025, contempló otra ayuda de 700 millones de yuanes (USD 100 millones) para financiar otros proyectos de los cuales no existe detalle. Es decir, en total, los instrumentos hablan de 1,400 millones de yuanes (USD 200 millones) en cooperación no reembolsable.
Otros documentos diplomáticos muestran qué proyectos se pensaban desarrollar con ese dinero. Un canje de notas establece que China realizaría el estudio de factibilidad para la intervención de 300 centros educativos. Para ello, enviaría expertos a inspeccionar las instalaciones y destinaría 1.15 millones de yuanes (USD 171 mil) de la donación.
En el análisis “China, Centroamérica y la trampa de la cooperación no reembolsable”, el investigador de Expediente Abierto César Santos señala que estas donaciones “han demostrado ser, además de una vía para debilitar el reconocimiento internacional de Taipéi, una herramienta estratégica de alineamiento prolongado”.
Y agregó que, con esta estrategia, “Pekín ha logrado construir redes de fidelidad que perduran más allá de los cambios de gobierno”.
Proyectos inconclusos
El informe público sobre los logros institucionales de la Cancillería menciona, además, la donación de 298 ambulancias por parte de China. Sin embargo, las actuales autoridades de este Ministerio aclararon a través de un comunicado que dicha donación nunca se concretó. Por lo tanto, no existe evidencia de entrega, recepción ni distribución.
En dicho informe se contempla también la donación de 5,000 kits agrícolas, 5,000 secadoras solares y 200,000 dólares para atender emergencias.
A ellos se suman proyectos de mayor escala que todavía aparecen en gestión o evaluación; uno de ellos es el Centro de Convenciones y Parque Urbano en Tegucigalpa.
Una investigación de Expediente Público reveló cómo el gobierno de Castro clasificó como reservada toda la información relacionada con este proyecto.
Este medio tuvo acceso a un canje de notas que establece que China haría el estudio de factibilidad de dicha obra, valorado en USD 10 millones. El documento puntualiza que este monto sería cancelado con la primera donación no reembolsable.
En el informe de logros también se enlistan proyectos deportivos en Tegucigalpa valorados en USD 125 millones: la Arena Xiomara Castro, el complejo deportivo Las Uvas y el complejo deportivo Santa Fe.
Santos cataloga la promesa de estos recintos deportivos como “la diplomacia de los estadios”. Explicó que otra característica de la diplomacia china es hacer este tipo de ofrecimientos a sus aliados para reforzar el reconocimiento del principio de una sola China y coartar la soberanía de Taiwán.
El informe de Cancillería también menciona un posible financiamiento concesional de USD 525 millones para el proyecto hidroeléctrico Patuca II-A La Tarrosa.
Puede leer: Honduras: ¿retorno a Taiwán tras el fracaso comercial con China?
La opacidad continúa
Estos proyectos se encuentran estancados mientras que el actual gobierno, de Nasry Asfura, no toma una decisión respecto al futuro de la relación con China.
Durante su campaña electoral, Asfura prometió retomar los vínculos con Taiwán. No obstante, a ocho meses de asumir el poder, sigue sosteniendo que todavía evalúan los acuerdos con China y los proyectos heredados de la administración anterior.
La canciller Mireya Agüero indicó en marzo de este año, en un foro televisivo, que la Cancillería encontró incompletos los archivos oficiales sobre esos compromisos. Agregó que la revisión requeriría tiempo para determinar las obligaciones asumidas por el Estado y el sector privado.
Dos meses después, mencionó que “no solamente estamos hablando de acuerdos gobierno a gobierno (…); hay una gran cantidad de alianzas público-privadas”.
Para Santos, revertir la relación podría resultar más costoso para el gobierno de Asfura debido a la presencia china en sectores estratégicos, como energía, telecomunicaciones y formación de funcionarios.
Por ello, considera probable que Asfura opte por una política de multialineamiento, similar a la de su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele.
Es decir, mantener la cooperación con Estados Unidos en asuntos como migración y seguridad, mientras conserva determinados vínculos con China.