* El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas celebró una sesión extraordinaria para discutir la crisis política en el país suramericano.
** Irán, México y Cuba lideraron el respaldo al régimen de Venezuela. Estados Unidos defendió su actuar para capturar a Nicolás Maduro.
Expediente Público
El Consejo de Seguridad de las Organización de Naciones Unidas (ONU) se reunió de emergencia este 5 de enero a petición de Venezuela, tras la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a manos de una fuerza de élite del ejército de Estados Unidos.
Mientras se desarrollaba la sesión, Maduro se presentó ante un juez especializado en crimen organizado del Distrito Sur de Nueva York, bajo cargos de presuntas conspiración narcoterrorista, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, conspiración para importar cocaína, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra EE. UU.
En el caso de Cilia Flores, la causa judicial la procesa por supuestamente haber aceptado sobornos para facilitar reuniones entre narcotraficantes y funcionarios antidrogas venezolanos.
Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información
Antes de la sesión, la Secretaría General de la ONU, manifestó alarma por la intervención militar estadounidense, cuyo mayor precedente remite a la invasión acaecida en Panamá en 1989.
Para la oficina del secretario Antonio Guterres, el ataque militar sienta un «peligroso precedente» en el ámbito del derecho internacional que sobrepasa las normas que establece la Carta de las Naciones Unidas, la cual recoge los principios de las relaciones internacionales, desde la igualdad soberana de los Estados, hasta la prohibición del uso de la fuerza entre los estados miembros.

Reclamo por inmunidad de Maduro
Samuel Moncada, embajador de Venezuela ante la ONU, calificó la incursión militar de Washington como una violación a la Carta de la ONU, los derechos humanos y la inmunidad de Maduro, lo cual sienta un «precedente peligroso para todos los Estados presentes».
«De especial gravedad es el secuestro del Presidente de la República por parte del gobierno de los Estados Unidos de América porque constituye una transgresión directa de una norma esencial del orden jurídico internacional, la cual es la inmunidad personal de los jefes de Estado en ejercicio», argumentó el diplomático venezolano.
En contexto: Nicolás Maduro se declara «prisionero de guerra» ante juez en Nueva York
Por su parte, el embajador de EE. UU. en la ONU, Mike Waltz, defendió la operación militar porque «Maduro fue acusado por un gran jurado en Nueva York y enfrenta graves cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas». Agregó que «la evidencia de sus crímenes será presentada en la Corte».
Llamado a Consejo de Seguridad
El embajador de Brasil ante la ONU, Sérgio Danese, exhortó al Consejo de Seguridad a intervenir en la crisis política venezolana utilizando los instrumentos que conlleva la diplomacia.
«Brasil confía en que el futuro de Venezuela se construya por el pueblo venezolano a través del diálogo sin injerencias externas y en el marco del derecho internacional», declaró Danese.
Además, enfatizó que «corresponde a este Consejo (de Seguridad) asumir su responsabilidad y reaccionar con determinación, claridad y obediencia al derecho internacional, a fin de evitar que la ley de la fuerza prevalezca sobre la fuerza de la ley».
Además de Brasil, apoyaron la postura del régimen chavista Irán, Cuba y México. «Irán (…) resalta la responsabilidad jurídica de la ONU, en particular del Consejo de Seguridad (…) para poner fin a esta agresión ilícita y garantizar la rendición de cuentas”, afirmó Amir Saeid Iravani, embajador iraní ante la ONU en la sesión.
«Irán recuerda el derecho inherente de Venezuela a la autodefensa y resalta la responsabilidad jurídica de las Naciones Unidas, en particular del Consejo de Seguridad, de tomar medidas inmediatas para poner fin a esta agresión ilícita y garantizar la rendición de cuentas”, insistió el diplomático.
Facilitar el diálogo
Por su parte, el representante de México, Héctor Vasconcelos, manifestó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum «refrenda su disposición de apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que promueva la paz en la región».
Asimismo, el embajador del Reino de España, Héctor Gómez, recordó que su país «defiende la vigencia de un orden internacional basado en reglas donde resulta imperativo apostar, como recoge el artículo 2.3 de la Carta, por el arreglo pacífico».
«Consideramos que estas acciones constituyen un precedente muy preocupante para la paz y la seguridad regional, y recordamos que los recursos naturales del país son parte de su soberanía. Compartimos que la lucha contra el crimen organizado en la región es una prioridad, pero esa lucha solo puede hacerse mediante la cooperación internacional», añadió Gómez.
Puede interesarle: Sin Nicolás Maduro, ¿el chavismo se fractura en Venezuela?
El diplomático ibérico reiteró que Madrid no reconoció el resultado de las elecciones de julio de 2024, en donde Maduro se proclamó vencedor.
“España quiere trabajar por la paz, la estabilidad, la democracia, el progreso y la justicia social, y eso no puede venir impuesto por la fuerza. Eso solo puede venir a través de un diálogo”, remarcó Gómez.

La confirmación de Cuba
El representante de La Habana ante la ONU, Ernesto Soberón, confirmó que la guardia presidencial de Maduro estaba compuesta por personal asignado por La Habana y que fue diezmada en su totalidad tras la intervención estadounidense.
«Los 32 combatientes caídos, víctimas en un acto criminal de agresión y terrorismo de Estado perpetrado por Estados Unidos, cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas revolucionarias y el Ministerio del Interior a solicitud de órganos homólogos de Venezuela», aceptó Soberón.
El delegado de Cuba dijo en la sesión que «rechaza categóricamente que intervenga políticamente en Venezuela», como acusa Washington.