La dictadura Ortega-Murillo celebró su aniversario aislada del mundo  

La dictadura Ortega-Murillo celebró su aniversario aislada del mundo  

* Cuba y Venezuela enfrentan sus propias crisis sociopolíticas y económicas, presionadas por la política de Estados Unidos, mientras que Rusia está enfocada en su guerra con Ucrania.  

* China es la que ha construido una relación más estable con el régimen nicaragüense, pero defiende únicamente sus intereses, según expertos. 


Expediente Público  

A 47 años de la Revolución Popular Sandinista, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo celebró una nueva conmemoración en un escenario internacional más complejo que el de años anteriores: con menos respaldo político de sus históricos aliados.  

«No crean que por no hay guerra estamos en paz. Ellos viven conspirando ahí (los opositores), conspirando, buscando como organizar partidos para que en una elección, que ellos se suponen, entonces esos partidos ganen las elecciones». dijo Ortega en el acto central.

«Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas volverán a llegar al gobierno, jamás, jamás, jamás”, aseguró el sandinista, ordenando al parlamento, bajo su control, crear un marco legal para ejecutar esta nueva prohibición.

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Cuba y Venezuela están debilitadas por sus propios problemas internos y la presión internacional. Rusia está enfocada en su guerra con Ucrania. La única aliada fuerte es China, un actor externo dispuesto a mantener vínculos con Nicaragua, sobre todo por sus beneficios económicos.  

Durante décadas, el aniversario del 19 de julio sirvió al sandinismo para movilizar a sus bases y mostrar el respaldo internacional de sus aliados. Ahora ese apoyo lució decaído, con pocas representaciones internacionales en la celebración.  

La dictadura comenzó los preparativos en la Plaza de la Fe, en Managua, con dos semanas de anticipación. Ordenó el asfaltado de las calles e instaló una amplia tarima, así como nuevas estructuras metálicas cargadas de colores, luces y tres grandes imágenes de Augusto C. Sandino. Además, incrementó la seguridad en esa zona de la capital.  

Sin delegaciones de alto nivel  

Este fin de semana los portales oficiales publicaron las felicitaciones de sus únicos aliados internacionales: China, Rusia y Cuba. El Gobierno de Venezuela no emitió comunicado y según las declaraciones de Murillo, su delegación no era oficial.

Junto al cuerpo diplomático acreditado (sin mencionar países), Murillo enlistó las delegaciones oficiales de países y territorios como Palestina, Abjasia, la República Popular China, Myanmar, Cuba, la República Popular Democrática de Corea, Argelia, Belarús y la Federación de Rusia.

Esto contrasta con la costumbre de años anteriores, cuando el régimen confirmaba el acompañamiento de altos representantes de Cuba y Venezuela. En algunas ocasiones, incluso, se dio cita el propio mandatario venezolano.  

En la semana previa al festejo, el orteguismo también se dedicó —a través de sus operadores políticos en cada institución pública— a amenazar a los trabajadores estatales, ordenándoles que llenen formularios para que asistan a la Plaza de la Fe y lleven al menos a un invitado. El objetivo era aparentar el respaldo popular.

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Además, Ortega y Murillo deben lidiar con un aislamiento que, según expertos consultados por Expediente Público, sigue creciendo, mientras la atención mundial se concentra más en otros conflictos y crisis geopolíticas.  

Murillo, a inicios de este mes de julio, aseguró que estaban preparando una celebración grandiosa para este 19 de julio, después de la final del Mundial de Fútbol.  

«Va a ser grandioso, al final de la tarde, después del juego de fútbol, que todo el mundo quiere ver, es la final; vamos a estar reunidos desde las plazas municipales, desde la Plaza de la Fe, reunidos, congregados, celebrando la paz”, afirmó la dictadora.  

Pérdida de los principios revolucionarios  

Para el analista Evan Ellis, investigador especializado en América Latina y China, existe una contradicción entre los principios que dieron origen a la Revolución Sandinista y la situación actual de Ortega y Murillo.  

Ellis sostiene que los Ortega han traicionado los principios de la Revolución Sandinista, del 19 de julio de 1979. «Si recordamos la lucha contra la corrupción, contra la sucesión dinástica, contra la represión y contra la pobreza, ahora Nicaragua es uno de los países más corruptos de la región”, señaló a Expediente Público

El Índice de Percepción de la Corrupción 2025, elaborado por Transparencia Internacional, ubicó a Nicaragua entre los 20 países más corruptos del mundo. El país recibió 14 puntos sobre 100, quedando en el puesto 175 de 182. 

Ellis también señaló que el régimen llega al aniversario con un grupo reducido de aliados internacionales, en un contexto marcado por sanciones y críticas de organismos internacionales.  

La dictadura Ortega-Murillo celebró su aniversario aislada del mundo  

«Hay también un aislamiento internacional que, poco a poco se percibe… y también el financiamiento de entidades como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)… cada vez está más aislado por las sanciones de Estados Unidos y de los europeos, además de las condenas por violaciones a los derechos humanos de la ONU y también de la OEA”, indicó Ellis.  

Ruptura diplomática con Italia 

La dictadura Ortega-Murillo, incluso días antes del 19 de julio, recibió fuertes críticas de representantes de los gobiernos de Estados Unidos e Italia.  

Como respuesta, el pasado 15 de julio, Ortega y Murillo anunciaron, mediante una nota del Ministerio de Relaciones Exteriores, la ruptura de las relaciones diplomáticas con Italia.  

La acción del orteguismo fue en represalia por las declaraciones del canciller italiano Antonio Tajani, vicepresidente del Gobierno de Italia, quien calificó al régimen nicaragüense como un «gobierno extremista”.  

Tajani acusó a la dictadura de dar protección a un terrorista, en referencia a Alessio Casimirri, exintegrante de las Brigadas Rojas italianas que vive en Nicaragua desde los años 80, pero que es reclamado por el Gobierno italiano por su participación en el secuestro y asesinato del exprimer ministro Aldo Moro, en 1978.  

Horas antes del rompimiento de relaciones entre Nicaragua e Italia, autoridades estadounidenses denunciaron la crisis sociopolítica que enfrenta el país.  

Michael Kozak, de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, expuso ante el Senado la estrategia de seguridad nacional y afirmó que «Nicaragua sufre una brutal dinastía dictatorial cleptocrática que reprime todos los aspectos de la Iglesia católica, así como a sus ciudadanos, y que alberga a adversarios de seguridad de Estados Unidos”.  

“La situación actual en Nicaragua es intolerable para Estados Unidos y sus vecinos, así como para el pueblo nicaragüense. Debe cambiar y pronto”, advirtió el funcionario estadounidense.  

Ellis apunta que los países que todavía mantienen una relación cercana con Managua pertenecen principalmente al grupo de gobiernos autoritarios cuestionados internacionalmente.  

“Y hasta ahora se nota que cada vez más sus aliados son un grupo más pequeño de los países más autoritarios, más cuestionables del mundo: ya solamente China, Irán y, hasta cierto punto, Rusia”, señaló el experto.  

China: respaldo económico, sin legitimidad política  

Frente a la reducción del respaldo de otros actores internacionales, China se ha convertido en una pieza central de la estrategia exterior del régimen Ortega-Murillo desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2021.  

Sin embargo, Ellis considera que el apoyo de Pekín no representa una validación política de la dictadura, sino una relación basada en intereses propios.  

“Yo veo que los chinos están haciendo lo mismo con los Ortega. Ellos, mientras los Ortega tengan el poder, estarán con los Ortega, pero, muy estrictamente, están preparados. Si ellos salen del poder, estarán listos para negociar con quienes los sucedan y tirar a los Ortega a la basura”, manifestó el experto. 

Para Ellis, el respaldo chino puede contribuir, por ahora, a la supervivencia del régimen en el corto plazo, pero no garantiza estabilidad permanente ni legitimidad política.  

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“El hecho de que China sea uno de los pocos países del mundo que siga colaborando con Nicaragua no demuestra su legitimidad, pero, por supuesto, eso tiene un rol en su sobrevivencia”, agregó.  

Además, la relación comercial entre Nicaragua y China todavía no alcanza los niveles que el país centroamericano mantiene con Estados Unidos. El Banco Central de Nicaragua (BCN), en su informe del año pasado, reportó que las exportaciones a China apenas sumaron USD 81.1 millones, mientras que las importaciones de mercancías desde ese país bordearon los US 1893 millones.  

La dictadura Ortega-Murillo celebró su aniversario aislada del mundo  

Ellis mencionó que los proyectos de infraestructura y negocios forman parte de esa relación entre Nicaragua y China, incluidos los millonarios préstamos para proyectos como el puerto de Corinto, el aeropuerto Punta Huete y carreteras. Para el especialista, el régimen chino es el principal beneficiario de esa cooperación.  

El opositor nicaragüense Luis Blandón, dirigente de Unamos, coincide en que la relación con China responde principalmente a la búsqueda de alternativas económicas por parte de la dictadura Ortega-Murillo ante el creciente aislamiento internacional y el debilitamiento de sus aliados históricos.  

“El régimen llega a un aniversario más de la Revolución con un desgaste nunca visto antes. Cada año vemos que todas las personalidades que en algún momento apoyaban a Daniel Ortega por lo que significó la Revolución Popular Sandinista… ahora lo que se refleja es un silencio total, sin respaldo internacional”, afirmó desde el exilio a Expediente Público.  

Resaltó que Ortega está desgastado en dos ámbitos: “el internacional, porque recordemos que ahora ni siquiera cuenta con el respaldo contundente de Venezuela; y el nacional, donde el respaldo con el que cuenta es el que obliga porque a quienes vemos en las calles son trabajadores del Estado obligados a asistir”.  

Aliados debilitados: Rusia, Cuba y Venezuela  

Aunque Rusia, Cuba y Venezuela han sido aliados históricos de la dictadura Ortega-Murillo, los expertos consultados por Expediente Público consideran que actualmente tienen menos capacidad para brindar apoyo político, económico o diplomático.  

En el caso de Rusia, Ellis señaló que Moscú enfrenta sus propios desafíos derivados de la guerra contra Ucrania, mientras que Cuba y Venezuela atraviesan crisis internas que limitan su margen de acción. 

Por su parte, Venezuela atraviesa una profunda crisis humanitaria tras los dos terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron miles de muertos, heridos y desplazados, además de severos daños en infraestructura y viviendas. 

Además, después de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, en enero pasado, Venezuela está dirigida por el interinazgo de Delcy Rodríguez, quien ha adoptado el tutelaje de Estados Unidos. 

“No vemos a Delcy Rodríguez, que encabeza el poder de forma interina, ni siquiera con un discurso a favor de Nicaragua, precisamente porque tienen una presión de Estados Unidos”, resaltó Blandón.  

Asimismo, la dictadura cubana enfrenta la presión internacional, sobre todo la encabezada por el Gobierno estadounidense. Tras la captura de Maduro y el corte del suministro de petróleo venezolano, la isla enfrenta un reforzamiento del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos a inicios de este año. 

La dictadura Ortega-Murillo celebró su aniversario aislada del mundo  

En mayo pasado, el Departamento de Justicia estadounidense presentó cargos contra Raúl Castro y, en este mes, Cuba sufrió dos colapsos nacionales de su sistema eléctrico en una misma semana, una crisis que la dictadura atribuye, en parte, a las restricciones impuestas por Washington al abastecimiento de combustible. 

Yaxys Cires, director de Estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, afirmó a Expediente Público que la grave situación en la isla también afecta a su capacidad de respaldo a la dictadura Ortega-Murillo.  

“El régimen cubano está en pleno colapso socioeconómico porque siempre ha dependido de terceros”, afirmó Cires.  

En los últimos años, varios organismos internacionales han emitido informes contra el régimen nicaragüense por la violación a los derechos humanos, entre ellos, la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la propia Organización de Estados Americanos (OEA). 

Los expertos concluyen que el nivel de representación de los aliados del régimen, algunos recientes y otros históricos, debe analizarse tomando en cuenta las condiciones internas de cada uno y el esfuerzo que hagan —o no— para mostrar su respaldo político a la dictadura Ortega-Murillo.