* La Unión Europea realizó la conferencia “Desinformación, intereses extranjeros e integridad de la información” en Honduras.
* Expertos internacionales advirtieron sobre el terreno fértil que encuentran las autocracias, como China y Rusia, en América Latina para la desinformación.
* Las últimas elecciones en Honduras mostraron la batalla entre las grandes potencias mundiales por influir en la región.
Sharon Ardon / Expediente Público
Analistas internacionales, académicos y comunicadores reunidos en Honduras esta semana advirtieron que la manipulación informativa es parte de la nueva disputa geopolítica que busca influir en las decisiones de las sociedades democráticas.
El debate tuvo lugar durante la conferencia “Desinformación, intereses extranjeros e integridad de la información”, convocada por la Unión Europea. El evento se realizó en dos ciudades hondureñas —Tegucigalpa y San Pedro Sula— entre el 16 y el 23 de junio.
En los diálogos participaron Marc Marginedas, periodista y analista en asuntos internacionales; Erika Reija, experta en información internacional de Televisión Española (TVE); Javier Meléndez, experto en seguridad y director del centro de pensamiento Expediente Abierto; y Leticia Smal, coordinadora en el medio argentino Chequeado.
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El embajador de la Unión Europea en Honduras, Gonzalo Fournier, inauguró el evento. “No se trata solo de comunicación; se trata de una táctica de guerra. Hay dos guerras: la del campo de batalla y la de la narrativa”, señaló.
Un ejemplo de esa guerra de narrativas se vivió en las últimas elecciones de Honduras, celebradas a finales del año pasado. El proceso estuvo saturado de audios filtrados de dudosa procedencia y veracidad, campañas digitales maliciosas e injerencia extranjera.

¿Cómo opera la desinformación?
En su disertación, Leticia Smal explicó que la desinformación va más allá de la información cuyo contenido es evidentemente falso, sino que se difunde a través de campañas construidas, en parte, con elementos reales.
“Un truco que mezcla verdades con mentiras y ahí es donde penetra mucho más”, señaló Smal. Como ejemplo, citó las frases sacadas de contexto o datos reales manipulados para construir narrativas engañosas.
La especialista también subrayó los actores que difunden desinformación buscan moldear las percepciones y los comportamientos de la ciudadanía por motivaciones políticas o económicas.
Advirtió que esto se logra a través de tácticas como ataques y descredito a oponentes. Señaló que también construyen enemigos internos o externos para ganar réditos.
¿Cuál es el objetivo?
Para Marc Marginedas, el objetivo principal detrás de estas tácticas de propaganda y difusión de información falsa es la de debilitar las democracias en los países.
“Es generar polarización, crispación y por otro lado impulsar aquellas fuerzas políticas para que el Estado vaya derivando a un modelo donde no exista una verdadera democracia, una rendición de cuentas, una justicia independiente; en general, donde no exista un Estado de Derecho”, señaló Marginedas.
Con su experiencia en temas geopolíticos, Marginedas ha identificado a China y Rusia como actores que actúan de forma coordinada para interferir en América Latina.
La influencia rusa es visible en Argentina y México, señaló Marginedas. Mencionó que, en el país sudamericano, existe opacidad sobre la composición de la representación diplomática rusa, mientras que en México llegó a haber más diplomáticos rusos que estadounidenses.
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América Latina, destino de campañas rusas
Erika Reija coincidió en que Latinoamérica se ha convertido en una prioridad para Rusia, especialmente después de la invasión a Ucrania que inició en 2022.
Durante la conferencia, Reija explicó que la guerra obligó a Europa a prestar mayor atención a los mecanismos de propaganda y desinformación impulsadas desde Moscú.
Citó como ejemplo las campañas de desinformación que, según diversas investigaciones de medios europeos, influyeron en el proceso independentista de Cataluña y en el referéndum del Brexit en Reino Unido para salir de la Unión Europea en 2016.
“Como en Europa ya estamos más alerta y hemos detectado esas amenazas, la desinformación rusa y la propaganda se han desplazado a América Latina que siguen percibiendo como un terreno virgen donde pueden sembrar sus desinformaciones”, señaló la periodista.
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Desideologizar a Rusia y China
De su lado, Marginedas reiteró en que se debe desideologizar le discusión y no asumir que Moscú únicamente busca apoyar a gobiernos de izquierda, pues a su juicio, está dispuesto a respaldar actores de cualquier orientación política siempre que contribuyan a sus objetivos de expansión de narrativas.
“Rusia puede apoyarse en fuerzas políticas de izquierda, pero, si ve que no le funciona, lo puede hacer perfectamente a través de la derecha”, explicó.
En el caso de América Latina, específicamente en la zona central, ejemplificó el caso de El Salvador, donde su presidente, Nayib Bukele, tiene una relación muy fluida con Rusia.

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Centroamérica, en medio de una batalla geopolítica
Un aliado estratégico que ha conseguido el Kremlin en Centroamérica es Nicaragua. Un informe de Expediente Abierto titulado “La huella estratégica de Rusia en Nicaragua: influencia blanda, aguda y dura bajo Daniel Ortega” explica cómo Rusia ha usado al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo como socio de bajo costo para expandir su presencia geopolítica, militar y propagandística.
El director de Expediente Abierto, Javier Meléndez, advirtió que Centroamérica forma parte de una competencia global por la influencia política, económica, tecnológica y digital.
Meléndez afirmó que las grandes potencias ya compiten por influir en las decisiones de la región y puso como ejemplo las últimas elecciones de Honduras.
El experto señaló, por un lado, la injerencia de Donald Trump en la campaña electoral y, por otro, la estrategia narrativa impulsada por la expresidenta hondureña Xiomara Castro con la colaboración de Rusia.
No obstante —advirtió Meléndez—, los niveles de injerencia no fueron equiparables.
“Lo que hizo Trump fue un tuit personal apoyando un candidato; lo que hace Rusia es poner a disposición todo el Estado y aparato ruso y lo que hace China es poner todo el andamiaje informativo del todo el Estado para favorecer la balanza a favor de los candidatos autoritarios”, puntualizó,
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Señales en Honduras
Un ejemplo concreto de la influencia de Rusia en el país centroamericano fue la premiación que otorgó la exmandataria Castro al director de Canal Red y exvicepresidente español, Pablo Iglesias, y a la presentadora rusa Inna Afinogenova.
Ellos fueron galardonados con los premios “Mártires de la Resistencia” en el marco del Día del Periodista hondureño el 28 de mayo de 2025.
El periodista e investigador Raúl Ortiz comentó a Expediente Público que otra evidencia de esa influencia es el caso de Hondurasgate, una campaña liderada por Canal Red en la que se publicaron supuestos audios filtrados, de origen dudoso, que exponían a políticos hondureños de derecha —como el expresidente Juan Orlando Hernández y el actual presidente Nasry Asfura—, así como a actores de Estados Unidos, Israel y Argentina.
Marginedas resaltó que, para exponer la desinformación, son importantes los esfuerzos del periodismo. “Le quitas mucha fortaleza a la desinformación cuando la expones”, concluyó.