Nicaragua: Secretario General de la OEA propone 'unilateralismo colectivo' contra la dictadura

Nicaragua: Secretario General de la OEA propone ‘unilateralismo colectivo’ contra la dictadura

El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, cree que para encarar a la dictadura sandinista se debe pasar a una acción coordinada. Previo a la reunión de Consulta de Cancilleres, barajó algunas acciones para doblegar al régimen. Expertos plantearon sus perspectivas en un evento en Diálogo Interamericano, en Washington D. C.


Tomás Guevara / Expediente Público / Washington

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, apuesta por afrontar a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en Nicaragua, pasando del multilateralismo a un concepto que él define como “unilateralismo colectivo”.

Esto ante la encrucijada que ha sobrepasado al organismo regional durante más de siete años de crisis política y social en el país centroamericano. En este tiempo, la oposición ha sido reprimida: cientos de opositores asesinados en las protestas de 2018, miles de encarcelados, cientos de desaparecidos, desterrados y expropiados de sus bienes.

Ramdin explica que es el momento de pasar a la acción después de sucesivos pronunciamientos del organismo. Nicaragua anunció en noviembre de 2021 su salida del ente continental y consumó su decisión dos años después.

Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información

Ramdin expuso en un tono mesurado sus posturas en un evento realizado este jueves en Diálogo Interamericano. Compartió foro con Brian Nichols, exsubsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.

También participaron Miriam Kornblith, directora para Latinoamérica y el Caribe del National Endowment for Democracy (NED), y Arnoldo André Tinoco, excanciller de Costa Rica y nuevo embajador de ese país ante la OEA.

La propuesta de Albert Ramdin

“Lo que digo es que (en la OEA) no tenemos instrumentos directos. Lo que beneficiaría sería tener a los cancilleres (para actuar) en lo que yo llamo ‘unilateralismo colectivo’”, dijo el secretario general de la OEA.

Ramdin reconoce la complejidad del problema y el reto que plantea la situación de Nicaragua para la próxima reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores.

El 18 de agosto, el Consejo Permanente de la OEA aprobó un proyecto de resolución solicitado por Estados Unidos, el cual convocó a esa reunión de cancilleres. La decisión contó con una abrumadora mayoría de 29 votos a favor, de los 33 miembros del organismo. Sin embargo, aún no hay fecha acordada para realizar el encuentro.

¿Qué es el ‘unilateralismo colectivo’?

“En la colectividad, (los países) toman decisiones unilaterales que tienen el mismo impacto que la decisión de la OEA”, explicó Ramdin.

Mencionó medidas diplomáticas, aislamiento político, restricciones de viaje y sanciones individuales. Cree que las sanciones comerciales son un tema espinoso por las interrelaciones comerciales entre vecinos.

Ramdin reconoció que el organismo no tiene los suficientes medios para obligar a un Estado que ya no es miembro y menos ante un régimen como el nicaragüense, con una dictadura que buena parte de los países democráticos del continente consideran un riesgo para la seguridad hemisférica.

Lea: OEA lleva crisis de Nicaragua a reunión urgente de cancilleres

El planteamiento del secretario general es que las acciones individuales, pautadas desde el colectivo, tendrían un impacto real en la medida en que cada uno de los países tenga la capacidad soberana de adoptarlas.

Nicaragua: fuera de la OEA, pero no del continente

Este nuevo enfoque para abordar a Nicaragua también pasa por entender el país como parte esencial en la geografía americana.

“Lo que suceda en Nicaragua, ya sea en el contexto de seguridad regional o económico, flujos de migración, esfuerzos humanitarios, problemas de derechos humanos, tiene un impacto en los países vecinos”, afirmó Ramdin.

Él apuesta por encaminar líneas de acción para la próxima reunión de cancilleres en la sede la OEA, en Washington. Espera que se logre aceptar que la retirada de Managua del organismo no se vea como un vacío para actuar.

Por el contrario, aspira que se consense que cualquier acción de la dictadura tiene repercusiones en el Sistema Interamericano del que geográficamente la dictadura no puede desvincularse.

El secretario general también ve importante tener un mapa de ruta para una situación compleja que tendrá que abordar todo el desmantelamiento institucional de Nicaragua.

“Tiene que ver con la legislación, con la composición de las instituciones clave que han sido infiltradas, así que requiere un mapa de ruta antes de llegar a las elecciones”, indicó.

NED: el cambio debe nacer del pueblo nicaragüense

Kornblith afirmó que la región, pese a tener una larga historia de lucha contra regímenes dictatoriales y haber creado instrumentos correctos, se ha visto superada por la situación de Nicaragua.

Para ella, los países de la región dejaron pasar el tiempo hasta que la situación se agravó al punto de afectar a la región, la cual “no ha sido capaz de afrontar este tipo de situación que tenemos hoy en día (en Nicaragua)”.

Esta experta también ve una falta de solidaridad entre las diferentes fuerzas económicas, políticas y sociales de la región para actuar en consonancia con la crisis.

Tal como están las cosas, con el entrampamiento al que se ha llegado, Kornblith cree que el proceso de recuperación de la democracia en Nicaragua requerirá una acción decisiva de su pueblo.

“Recuperar la democracia en Nicaragua es un proceso que tiene que ser liderado, luchado y tiene que tener una participación significativa de la gente de Nicaragua”, afirmó.

Ella sostiene que el reto de buscar salidas para Nicaragua pasa por realidades ineludibles como los “intereses específicos y cálculos” en los gobiernos de la región que pueden ser “difíciles de movilizar”.

En la línea de Washington

Nichols ve posibilidades en las propuestas del secretario de la OEA. Para él, un acuerdo de acciones concretas de los países, de forma unilateral, permitiría incrementar la presión y avanzar de manera coordinada.

“Creo que hay una oportunidad de coordinación sobre las sanciones económicas específicas, incluyendo las relaciones de comercio que Nicaragua tiene. No debería haber beneficios para Nicaragua dentro del SICA (Sistema de Integración Centroamericana)”, acotó Nichols.

El exfuncionario de Exteriores dijo que este proceso puede llegar a feliz término si el gobierno de Estados Unidos también refuerza su apuesta para ayudar a resolver la crisis de Nicaragua.

Nichols considera que los países que tanto se han resistido a “tomar acciones específicas” contra Nicaragua, evitando sancionar las acciones antidemocráticas, “deberían estar a favor de medidas más estrictas”.

Lidiar con el vecino que apuesta por Rusia y China

Tinoco introdujo otros elementos al debate por el hecho de ser vecino, lidiar con la presión que ejerce la dictadura contra su pueblo y ser receptor de gran parte de la diáspora nicaragüense.

Para Tinoco, hay una realidad preocupante que los vecinos ven: mientras la dictadura se aleja a toda prisa del Sistema Interamericano, afianza sus relaciones con potencias externas al hemisferio occidental, como Rusia, China e Irán.

“El tema de Nicaragua desapareció de la agenda internacional y muchos gobiernos no sabían lo que estaba pasando allí”, afirmó.

Ante ese panorama, el diplomático considera que la OEA también debe conseguir que la atención internacional se vuelva a colocar sobre la crisis nicaragüense.

Las mineras chinas en Nicaragua

Además, advierte que las cabezas de la dictadura sandinista parecen tener claro hacia donde orientar sus alianzas.

“Tengo la impresión de que el gobierno nicaragüense ha decidido olvidar el mundo occidental (…) y ha decidido intentar desarrollarse con el apoyo de otros países como Rusia, China y algunos otros”, afirmó.

Bajo esa perspectiva, el diplomático costarricense ve al vecino país redefiniendo su posición en el contexto internacional en un entorno de recomposición geopolítica.

Mientras Nicaragua busca alejarse de la influencia histórica de Estados Unidos, Canadá y Europa, se arropa bajo el manto de socios internacionales dispuestos a mantener relaciones diplomáticas, comerciales y militares sin exigir condiciones democráticas.

El excanciller mencionó la creciente presencia económica de China en Nicaragua. Afirmó que una parte significativa de los recursos nicaragüenses han sido entregados mediante concesiones a empresas mineras vinculadas a China.

También: Organizaciones denuncian minería en tierras indígenas de Nicaragua

Militares rusos en Nicaragua

Tinoco señaló como preocupante la existencia de una estación satelital rusa en Nicaragua, la presencia permanente de asesores militares rusos, tanques de fabricación rusa y actividades de entrenamiento entre fuerzas nicaragüenses y rusas.

Consideró que, para Costa Rica, la crisis nicaragüense va más allá del tema de derechos humanos y democracia.

Dejo ver que la creciente vinculación de Managua con Moscú es un asunto que debe considerarse estratégico para un país que comparte una frontera común y sensible para los intereses costarricenses.

Asimismo, destacó que Costa Rica sigue siendo un apoyo fundamental para cerca de un millón de nicaragüenses que han dejado su país a causa de la represión. Resaltó que buena parte de la resistencia contra el régimen sandinista nace de los exiliados.

“Nicaragua es, para nosotros, nuestro vecino para siempre”, dijo el embajador.