Expediente Abierto publicó el informe “Relaciones exteriores bajo presión: Paraguay, Taiwán y el desafío del ascenso chino”.
El estudio revela cómo China combina promesas de incentivos económicos, restricciones comerciales y acercamientos a políticos y empresarios para que Paraguay rompa con Taiwán.
Pese a las presiones de Pekín, legisladores paraguayos reafirman que la relación con Taiwán se basa en convicciones democráticas, soberanía y cooperación mutua.
Sharon Ardon / Expediente Público
Durante décadas, Paraguay pasó desapercibido para la República Popular de China. Sin embargo, hoy se ha convertido en una pieza estratégica en la disputa que Pekín mantiene con Taipéi por el reconocimiento internacional.
El informe del centro de pensamiento Expediente Abierto pubilcó el informe “Relaciones Exteriores bajo presión: Paraguay, Taiwán y el desafío del ascenso chino”. El documento advierte sobre cómo China ha intensificado su estrategia de influencia política y económica sobre el único aliado sudamericano de Taiwán.
Pekín ha conseguido que 180 países reconozcan el principio de “una sola China”. Sin embargo, autoridades y senadores de las distintas fuerzas políticas paraguayas aseguraron a Expediente Público que un eventual rompimiento con Taiwán no está sobre la mesa.
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Argumentaron que la alianza que sostienen con Taiwán desde 1957 va más allá de la fructífera cooperación que ha impulsado proyectos en los sectores de salud, educación, agricultura, infraestructura y tecnología, y que esta se sustenta en una afinidad política y democrática.
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¿Por qué Paraguay se volvió estratégico para China?
El informe de Expediente Abierto detalla cómo, durante años, Paraguay ocupó un lugar secundario en la estrategia internacional de China. Esta situación comenzó a cambiar conforme China reforzó su estrategia para aislar diplomáticamente a Taiwán.
Paraguay se ubicó entre los países con menor incidencia china en el China Index 2024, un estudio global realizado por el centro de pensamiento taiwanés Double Think Lab. El país alcanzó el puesto 96 de 101 países evaluados. El informe de Expediente Abierto sostiene que esto no significa necesariamente una ausencia de interés.
El documento señala que China ha comenzado a desplegar sus tentáculos de influencia en el único país de Sudamérica que no la reconoce oficialmente.
“Este escenario de baja intensidad política con la República Popular de China ha comenzado a transformarse. El endurecimiento de la postura de Pekín respecto a su integridad territorial, plasmado en sus recientes documentos de política exterior, ha incrementado el valor estratégico de Paraguay como objetivo de aproximación”, asegura el informe.
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Una estrategia de influencia gradual
Esa estrategia no se basa en presiones directas, sino en mecanismos de influencia gradual. El objetivo es que un eventual acercamiento a Pekín deje de percibirse como una posibilidad remota y comience a verse como una alternativa viable.
“La estrategia que tiene actualmente China en Paraguay es la de ir aumentando su presencia y su influencia, pero sin recurrir tanto a métodos coercitivos o a amenazas explícitas”, explicó a Expediente Público la internacionalista y autora del informe, Julieta Heduvan.
El informe asegura que China ha implementado la “diplomacia económica”. Esta consiste en utilizar incentivos como herramienta principal de expansión: promesas de acceso al mercado chino, ofrecimiento de créditos y de inversión, planeamiento de proyectos de infraestructura, entre otros.
Pekín no ha ofrecido este tipo de incentivos al gobierno paraguayo, sino a empresarios, académicos y políticos. El fin es conseguir respaldo y crear narrativas favorables que transformen las percepciones.
El objetivo es que, posteriormente, estos actores sean quienes presionen al Ejecutivo para realizar un giro diplomático.
La triple frontera: un enclave de Pekín
El senador del Partido Liberal Radical Auténtico Eduardo Nakayama explicó a Expediente Público que la mayor presión política y económica se concentra en Ciudad del Este, capital del departamento de Alto Paraná, donde existe una fuerte presencia de empresarios chinos, pues se ubica en la triple frontera con Argentina y Brasil.
“El avance que se da en Ciudad del Este a través de estos grupos, pero también con el auspicio de las oficinas consulares y diplomáticas que tienen en São Paulo (Brasil), se traduce, por lo general, en invitaciones a visitar la República Popular China”, relató Nakayama.
Además, el informe documenta las invitaciones de Pekín dirigidas a delegaciones de legisladores y dirigentes políticos paraguayos para visitar China. En septiembre de ese año se realizó el primer viaje de once diputados y, un año más tarde, en octubre de 2025, se realizó otra gira de ocho legisladores.
Uno de esos ejemplos, documentado en el informe, es el caso del candidato opositor Efraín Alegre, quien durante la campaña presidencial de 2023 propuso revisar el reconocimiento diplomático a Pekín.
Otro caso citado es la investigación de Al Jazeera que, en 2025, señaló supuestos aportes de China a campañas políticas, así como presuntos sobornos a figuras públicas y empresarios.
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Fricciones diplomáticas
El estudio de Expediente Abierto también identifica un aumento en las fricciones diplomáticas entre Paraguay y China. Antes, los cruces públicos eran esporádicos. En los últimos dos años, Pekín ha respondido de forma más directa a las decisiones y declaraciones del gobierno paraguayo sobre su respaldo a Taiwán.
Uno de los episodios ocurrió en 2024, cuando el presidente Santiago Peña defendió que Paraguay podía mantener relaciones diplomáticas con Taiwán sin renunciar al comercio con China. Pekín rechazó esa postura y le instó a adherirse al principio de “una sola China”.
La tensión escaló meses después con la visita del enviado chino Xu Wei, quien pidió públicamente al gobierno paraguayo que eligiera entre China o Taiwán. Tras resolver que el diplomático había intervenido en asuntos internos, Paraguay canceló su visa y le dio 24 horas para abandonar el país.

Presión comercial
La investigación de Expediente Abierto señala que China también ejerce presión a través del comercio y las inversiones. Aunque Paraguay no tiene relaciones diplomáticas con el gigante asiático, es uno de sus principales socios comerciales.
Entre 2021 y 2024, las exportaciones paraguayas hacia China representaron apenas el 0.23 %, mientras que las importaciones llegaron al 32.5 %. Según el informe, esto califica como una “asimetría significativa”.
“Mientras el mercado paraguayo permanece abierto a los productos chinos, el acceso directo de las exportaciones paraguayas al mercado chino se encuentra limitado por la falta de relaciones diplomáticas”, explica el informe.
Esto ha reforzado el discurso de agroexportadores, especialmente de la carne y la soja, que consideran que un acercamiento a China permitiría acceder directamente al mayor mercado del mundo.
¿Más riesgos que ventajas?
El Centro de Estudios Económicos (CEE) de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) sugiere que un acercamiento a China, sin una estrategia clara de protección industrial, podría comprometer las capacidades productivas y fiscales de Paraguay a mediano y largo plazo.
En el análisis China o Taiwán. El dilema estratégico del Paraguay, elaborado por el economista paraguayo Julio Fernández, prevé que un Tratado de Libre Comercio con China podría provocar pérdidas cercanas a los USD 592 millones anuales y comprometer más de 11,500 empleos en sectores industriales como el textil, químico, metalúrgico y de calzado.
El estudio de Fernández también reconoce posibles beneficios, como mejores precios para la soja, que aumentaría el rendimiento en unos USD 128 millones anuales; menores costos de importación, cuya rentabilidad oscilaría entre USD 220 millones y USD 250 millones anuales; y acceso a financiamiento para infraestructura, con una ganancia aproximada de USD 232 millones.
A pesar de ello, el experto concluye que esos incentivos no compensarían los efectos económicos de largo plazo sobre la producción nacional.
Por otro lado, el informe del CEE advierte que Paraguay debe analizar con cautela las promesas de inversión y apertura comercial que suele acompañar China.
Como referencia, el análisis cita el caso de Honduras, que rompió relaciones con Taiwán en 2023 con la expectativa de ampliar el acceso al mercado chino y atraer inversiones. Sin embargo, los datos reflejan que, en lugar de ello, perdió el mercado preferencial que le ofrecía Taiwán para el camarón —uno de sus principales productos de exportación—, al mismo tiempo que incrementó el déficit comercial con China.
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Políticos paraguayos prefieren la soberanía
Para legisladores de diferentes fuerzas políticas, es casi imposible que la presión económica lleve a un cambio en la política exterior de Paraguay.
Aunque reconocen la importancia comercial de China, señalan que cualquier acercamiento debe darse sin condicionamientos y sin implicar la ruptura con Taiwán.
“No tenemos problema de tener relaciones comerciales con ellos (China). Son ellos los que tienen problemas porque nos quieren imponer la visión de ellos y su política de ‘una sola China’ que no tenemos por qué aceptar”, remarcó Nakayama a Expediente Público.
Asimismo, el senador del Partido Colorado Natalicio Chase se mostró tajante. «(China) no tiene ninguna forma de presionar el sistema económico ni comercial de Paraguay (porque) nos hemos encargado de construir esa independencia desde hace mucho tiempo”, afirmó a Expediente Público.

Una alianza por convicción
El vicecanciller paraguayo, Víctor Verdún, afirmó a Expediente Público que la relación con Taiwán no responde a un interés económico coyuntural, sino a principios compartidos como la libertad, la democracia, la soberanía y el respeto a los derechos humanos.
“Para nosotros los paraguayos, Taiwán es un sentimiento que se ha construido en base al respeto mutuo, una tradición de 70 años, y una amistad hacia un pueblo que nosotros admiramos por una historia similar y una resiliencia de cómo han transformado la adversidad en éxito”, manifestó.
Resaltó que la cooperación taiwanesa se ha traducido en proyectos en áreas estratégicas como la salud, la educación, la tecnología y la infraestructura.
Entre ellos, mencionó el Sistema de Información en Salud (HIS), que ha modernizado la gestión hospitalaria. Otra gran proyecto fue la construcción de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay para formar profesionales en áreas como ingeniería, informática e inteligencia artificial. Asimismo, se gestionó la donación de 30 buses eléctricos, entre otros proyectos.
Según el funcionario, estos proyectos forman parte de una visión de desarrollo compartida y no únicamente de un intercambio económico.