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Congresistas piden más presión sobre el orteguismo por el avance de China y Rusia 

Legisladores estadounidenses de la Cámara de Representantes mostraron su preocupación sobre Nicaragua en la audiencia “Confrontando al régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo”. Ven a China como un actor geopolítico clave para la supervivencia económica del régimen y a Rusia como el operador estratégico en asuntos militares. Evaluaron la eficacia de las sanciones contra la…

Congresistas evalúan más presión sobre el régimen Ortega-Murillo por avance de China y Rusia 

Legisladores estadounidenses de la Cámara de Representantes mostraron su preocupación sobre Nicaragua en la audiencia “Confrontando al régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo”. Ven a China como un actor geopolítico clave para la supervivencia económica del régimen y a Rusia como el operador estratégico en asuntos militares. Evaluaron la eficacia de las sanciones contra la dictadura. 


Tomás Guevara / Expediente Público / Washington 

Legisladores del Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental, de la Cámara de Representantes, en Washington D. C., plantearon este martes elevar la presión política y diplomática contra el orteguismo. Lo hicieron en la audiencia “Confrontando al régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo”. 

La audiencia se enfocó en la dictadura y en el avance de China, Rusia e Irán en ese país centroamericano. El Subcomité está presidido por la congresista republicana de origen cubano María Elvira Salazar y el jefe de la minoría demócrata, Joaquín Castro. 

Ana Quintana-Lovett, subsecretaria adjunta del Departamento de Estado para Centroamérica y Asuntos Migratorios, participó como testigo. Las preguntas de los congresistas dejaron ver que existe preocupación en ambas filas partidarias sobre cuán enfocada está la Administración del presidente Donald Trump en Nicaragua. 

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Demócratas y republicanos frente al orteguismo 

Los legisladores mostraron preocupación no solo por cómo afrontar a la dictadura sandinista, sino también por actores geopolíticos como Rusia, China e Irán, que han logrado gran espacio en el régimen Ortega-Murillo, mientras este cierra espacio a Washington. 

La congresista Salazar reconoció el interés de demócratas y republicanos presentes en la audiencia. “Vamos a estar muy alineados con lo que queremos para Nicaragua: elecciones libres y justas, y que los nicaragüenses puedan decidir su futuro político”, afirmó. 

Los legisladores concordaron en que ese alineamiento también debe abordar los asuntos geopolíticos y estratégicos para la seguridad de Estados Unidos.

Congresistas evalúan más presión sobre el régimen Ortega-Murillo por avance de China y Rusia 

EE. UU. contra las dictaduras 

Quintana-Lovett dijo que la Administración Trump ha decidido asegurar el control sobre el hemisferio occidental y que este es el objetivo de la política para Latinoamérica, donde no habría espacio para dictaduras. 

Sin embargo, reconoció que el régimen Ortega-Murillo ha afianzado sus alianzas con países considerados adversos a los intereses de Washington, en una región donde EE. UU. busca que su control “nunca sea cuestionado”. 

Quintana-Lovett abrió un flanco al afirmar que “estos dictadores (Ortega y Murillo) continúan profundizando sus relaciones con Rusia, China, Cuba e Irán para sostener una red de vigilancia omnipresente, enriquecerse y amenazar la seguridad de Estados Unidos”. 

Espionaje ruso desde Nicaragua 

La subsecretaria adjunta señaló que Rusia ya ha instalado “bases de facto” en territorio nicaragüense que le permiten compilar información de inteligencia sobre los países centroamericanos. 

Investigaciones periodísticas de medios internacionales han confirmado que una base militar del Ejército de Nicaragua, ubicada en el Cerro Makorón, al sur de Managua, se ha convertido en uno de los principales centros de espionaje de Rusia en la región. 

Desde ahí, funcionarios rusos estarían operando equipos de alta tecnología, mientras los militares nicaragüenses son asignados a brindar seguridad a las instalaciones. La tecnología utilizada sería el sistema de radiogoniometría y software SORM-3. 

Preocupación por el Aeropuerto Punta Huete 

La congresista Salazar cuestionó a Quintana-Lovett sobre cuánta información maneja el Departamento de Estado sobre la intervención china en Nicaragua. A la par, mostró una fotografía del Aeropuerto Punta Huete, que levanta al norte de Managua la empresa China CAMC Engineering, controlada por el Estado chino. 

Ese aeropuerto se construye sobre una antigua base militar. La ampliación de esa infraestructura inició en 2024 para convertirse en un importante aeropuerto comercial con un préstamo otorgado por China. 

“Es China, es Rusia, es Irán (…) 500 millones de dólares de China en Punta Huete; es muy preocupante porque es lo que llamamos uso dual. No sólo se puede volar aviones comerciales, sino también bombarderos estratégicos rusos y chinos como Xian H-6N, que son más o menos equivalentes a nuestros bombarderos B-2”, dijo la congresista.

Quintana-Lovett respondió que la Administración Trump está mirando con atención el desarrollo de esas infraestructuras críticas y que existe preocupación. Invitó a los legisladores a una conversación en privado, dada la sensibilidad del tema, para poder compartir con ellos apreciaciones de manera confidencial.

Cooperación rusa para reprimir a opositores

La funcionaria intentó tranquilizar a los miembros del Subcomité al decirles que “la Administración rechaza cualquier presencia de un actor maligno extranjero (en Latinoamérica), incluyendo obras que pueden ser usadas para propósitos duales”. 

Salazar también enfocó su atención en Rusia y enumeró una serie de ventajas que tendrían los ciudadanos rusos en el país centroamericano, entre estas, estar exentos de ser enjuiciados por crímenes en Nicaragua. 

También mencionó cómo Rusia colabora con el régimen sandinista para ampliar la represión contra opositores dentro y fuera del territorio nicaragüense.  

Quintana aseguró que “los niveles de cooperación entre Rusia y el régimen de Murillo-Ortega francamente demuestran dónde cada país pone sus prioridades, las cuales no están en sus ciudadanos”. 

Las tácticas del orteguismo para esquivar las sanciones 

Para el demócrata Joaquín Castro, el régimen Ortega-Murillo ha mostrado en una década que tiene capacidad de desmantelar la democracia y sortear los sucesivos pliegos de sanciones de Washington. 

Lea: La represión religiosa marca a Cuba y Nicaragua en el mundo 

“El régimen (Ortega-Murillo) ha aprendido a trabajar alrededor de las sanciones de los Estados Unidos, viajando a Europa y Asia cuando las visas a EE. UU.  fueron revocadas y moviendo dinero a través de China, Rusia u otras redes criminales”, dijo Castro. 

Una investigación de Expediente Público documentó cómo el orteguismo ha logrado evadir las sanciones de Estados Unidos a través de traspasos de sociedades. 

Esperanza en los cancilleres de la OEA 

Quintana-Lovett respondió al congresista que, por ahora, Estados Unidos confía en que la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores en la OEA ofrezca una solución consensuada de los países del hemisferio. Sin embargo, aún no hay fecha para la realización de ese encuentro. 

Castro reiteró que todo el deterioro y desmantelamiento democrático del país ha empujado a una “frustración” a los países vecinos que ven empantanada la situación. 

“Cientos de miles de nicaragüenses han llegado a países vecinos, como Costa Rica, donde buscan asilo, y el régimen ha extendido el alcance de su represión a estos países”, apuntó el congresista.

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A medida que se extendía la audiencia, las posturas dejaban claro a la funcionaria del Departamento de Estado que, en el Subcomité, que brega con los asuntos Latinoamericanos y del Caribe, hay claridad en que la situación de Nicaragua debe pasar a un primer plano. 

El control chino sobre las minas de Nicaragua 

La congresista Salazar puso atención en el desafío que plantea para Washington que China haya acumulado tanto poder en un país centroamericano. 

Las concesiones para proyectos de minería, los préstamos para obras de infraestructura crítica y los acuerdos comerciales dejan ver el papel clave de China para el funcionamiento del régimen. 

“Ortega ha dado 43 concesiones mineras a China, ha firmado 15 fondos con China y está gastando USD 315 millones para modernizar Puerto Corinto en la costa pacífica”, señaló Salazar. 

El congresista Castro ve como preocupante que China controle cientos de miles de hectáreas del territorio nicaragüense para desarrollar proyectos de minería. 

El legislador dijo que las concesiones mineras en Nicaragua abarcan “más del 8% del territorio del país”, lo que puede considerarse alarmante. 

Perspectiva de nicaragüenses  

Algunos nicaragüenses que acudieron a la audiencia realizada en el edificio Rayburn de la Cámara Baja señalaron que existe coincidencia bipartidista en Washington para tratar la situación de Nicaragua. 

Oswaldo De León, nicaragüense residente en Washington comentó a Expediente Público que, aunque hay diferencias entre republicanos y demócratas sobre las herramientas a utilizar y cómo aplicarlas, existe cada vez mayor claridad sobre la naturaleza de la dictadura Ortega-Murillo. 

También: Nicaragua: Secretario General de la OEA propone ‘unilateralismo colectivo’ contra la dictadura 

A su parecer, Washington ya ha advertido “sobre el peligro de permitir que se consolide un modelo de poder que elimina la competencia política” y donde los actores geopolíticos hacen también su apuesta. 

“Hay conocimiento mucho más detallado de lo que está ocurriendo dentro de Nicaragua y de sus implicaciones regionales. Las sanciones, las restricciones de visas y las declaraciones recientes muestran que Washington está pasando de simplemente condenar la represión a buscar mecanismos concretos de presión y rendición de cuentas”, dijo De León. 

Por ahora, confía en que la diplomacia estadounidense logre acoplar una respuesta más coordinada junto con los países latinoamericanos para decidir acciones en la próxima reunión de cancilleres en la OEA. 

“Nicaragua ya no puede analizarse como un problema aislado; es un desafío para la democracia y la seguridad de toda Centroamérica”, puntualizó De León.