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Guatemala y España abren una salida al destierro nicaragüense 

José Jesús fue desterrado de Nicaragua en septiembre de 2024 y llegó a Guatemala sin certezas sobre su futuro. Más de dos años después, la aprobación de su residencia en el país y la concesión de la nacionalidad española le abren nuevas oportunidades.

Guatemala y España abren una salida al destierro nicaragüense 

Después de más de dos años en el exilio, José Jesús, un nicaragüense desterrado en septiembre de 2024, recibió dos noticias que cambiarán su futuro, Guatemala aprobó su residencia y España le concedió la nacionalidad. 

El 23 de octubre, el Gobierno español concedió la nacionalidad por carta de naturaleza a 46 exiliados nicaragüenses, entre ellos opositores políticos, activistas, periodistas, religiosos y defensores de los derechos humanos. 

José Jesús es uno de los beneficiarios.  

Como algunos de sus hijos aún viven en Nicaragua y teme que puedan ser víctimas de persecución transnacional por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, este nicaragüense desterrado pidió mantener a Expediente Público su identidad en reserva por razones de seguridad. 

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Desde su llegada a Guatemala, la falta de documentación ha sido un obstáculo para acceder a un empleo formal y construir una vida estable. Ahora, los documentos le abren nuevas oportunidades y le permiten volver a hacer planes para el futuro. 

“Ya no me siento en abandono”, cuenta.  

La noticia llega en un momento decisivo para su familia. Su madre y una de sus hijas ya están en Guatemala, mientras que otros de sus hijos siguen en Nicaragua. Su prioridad ahora es generar ingresos y encontrar la manera de reunirse con ellos. 

“Siento que ya volví a ser una persona de nuevo, porque ya tengo un documento que me respalda, que me devolvió la dignidad”, expresa. 

Para José Jesús, significa empezar a dejar atrás la incertidumbre que ha marcado su vida desde que fue desterrado. Sin embargo, aunque la documentación amplía sus posibilidades, todavía hay retos por resolver. 

Guatemala y España abren una salida al destierro nicaragüense 

Dos noticias que cambiaron sus planes 

José Jesús se enteró de que figuraba entre los beneficiarios de la nacionalidad española a través de un grupo de comunicación en el que participan los nicaragüenses desterrados que se encuentran en Guatemala. El representante de la comisión que los agrupa compartió la información y él buscó su nombre en la lista. 

Al confirmar que aparecía en la lista, recibió la noticia. Su madre rompió en llanto, recuerda. Para ellos, la resolución representa una señal de que los esfuerzos por recuperar la estabilidad comienzan a dar frutos después de una etapa marcada por la incertidumbre. 

A esa noticia se sumó la aprobación de su permanencia legal en Guatemala, un trámite que esperaba desde hacía tiempo y que le permitirá avanzar en la obtención de la documentación necesaria para desenvolverse en el país. 

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De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, como José Jesús, 591 nicaragüenses solicitaron asilo desde enero de 2020 hasta mayo de 2026. Esta institución señaló a Expediente Público que ningún pedido había sido rechazado y que se habían aprobado 473 solicitudes, mientras que el resto (118) seguía en espera.

Según reportes periodísticos, en septiembre de 2026, al menos 20 de los 135 presos políticos nicaragüenses desterrados a Guatemala en 2024 permanecían en el país, dos años después de su expulsión de Nicaragua. 

Durante meses, conseguir un empleo formal había sido complicado para José Jesús. Aunque algunos empleadores le habían manifestado su disposición a contratarlo, la falta del Documento Personal de Identificación (DPI) constituía un obstáculo. 

Según relata, en algunas ocasiones le ofrecieron trabajo con condiciones salariales menos favorables debido a que no contaba con ese documento. Esto limitó sus posibilidades de obtener ingresos suficientes y planificar su futuro. 

Ahora espera que la documentación abra las puertas a mejores oportunidades laborales. 

Quiere conseguir empleo en una empresa y, al mismo tiempo, trabajar con aplicaciones de transporte o reparto para generar ingresos adicionales. 

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Reconstruir la vida lejos de Nicaragua 

José Jesús llegó a Guatemala en septiembre de 2024, después de ser desterrado de Nicaragua. En conversaciones anteriores con Expediente Público, había relatado que sufrió violencia y tortura durante la persecución que vivió bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. 

El exilio es complejo. Para quienes llegan sin documentos que les permitan regularizar su situación, conseguir trabajo, generar ingresos estables y atender las necesidades de sus familias puede convertirse en una lucha prolongada. 

Aunque había encontrado refugio en Guatemala, todavía no contaba con todas las herramientas necesarias para desenvolverse con autonomía. 

Por eso, la documentación cambia su perspectiva. Ahora puede plantearse objetivos que antes parecían lejanos y comenzar a organizar los próximos pasos para reconstruir su vida. 

“Vamos a tener trabajos donde nos paguen todas nuestras prestaciones”, afirma. 

Sin embargo, la estabilidad que comienza a encontrar en Guatemala convive con una preocupación constante, sus hijos que aún permanecen en Nicaragua.

Su prioridad es reunirse con sus hijos 

Aunque la nacionalidad española le abre la posibilidad de establecerse en otro país, José Jesús no tiene previsto trasladarse a Europa de inmediato. 

Por ahora, quiere permanecer en Guatemala para construir una base económica que le permita reunir a su familia. 

“Mis planes siempre han sido estar aquí en Guatemala”, explica. Su prioridad es traer a sus hijos, que todavía viven en Nicaragua, y continuar reconstruyendo su vida en el país al que llegó después del destierro. 

José Jesús señala que tanto las autoridades guatemaltecas como las españolas les informaron que sus hijos podrían estar contemplados en los procesos de protección. No obstante, los requisitos y los trámites deberán confirmarse con las instituciones responsables. 

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La nacionalidad española no implica necesariamente una decisión inmediata de emigrar a Europa. Para él, representa una alternativa que podrá valorar más adelante, según sus posibilidades económicas y lo que resulte más conveniente para su familia. 

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Una oportunidad que necesita recursos 

Para Pablo Toledo, especialista guatemalteco en temas migratorios, la concesión de ambos documentos amplía las opciones para quienes buscan reconstruir su vida. Sin embargo, advierte a Expediente Público que obtenerlos no resuelve automáticamente las dificultades económicas que enfrentan. 

Toledo explica que la nacionalidad puede facilitar el traslado a España y el acceso a nuevas oportunidades laborales. No obstante, considera necesario tomar en cuenta la situación económica de cada beneficiario antes de asumir que emigrar será una opción inmediata. 

“Todo proceso para trasladar a una persona requiere de recursos”, señala y añade que la concesión de la nacionalidad española no significa necesariamente que el Gobierno de España vaya a cubrir los gastos de traslado. 

Por esa razón, considera importante dar seguimiento a la situación de los nicaragüenses y determinar qué mecanismos de apoyo podrían necesitar para ejercer los derechos que adquieren con la nacionalidad. 

Toledo también subraya que la decisión de permanecer en Guatemala o trasladarse a España depende de las circunstancias de cada familia. Algunos podrían optar por emigrar en busca de mejores oportunidades; otros podrían preferir quedarse en el país donde han comenzado a reconstruir sus vidas y cuentan con familiares cercanos. 

En el caso de José Jesús, la reunificación familiar es determinante. Antes de considerar un traslado a Europa, quiere conseguir ingresos estables y resolver la situación de sus hijos. 

El analista destaca, además, la importancia de contar con documentación guatemalteca para las personas desterradas de Nicaragua. Acreditar su situación migratoria puede facilitar determinados trámites y ampliar sus posibilidades de integración, aunque los beneficios concretos dependen de los requisitos legales aplicables.

Agradecido con Guatemala y España 

José Jesús reconoce que recuperar la estabilidad ha sido difícil, pero asegura que se ha sentido acompañado por las autoridades guatemaltecas desde su llegada. 

Agradece el apoyo que, según relata, han recibido los nicaragüenses desterrados y destaca que las gestiones de sus representantes ante las instituciones han obtenido respuesta. 

“Desde que nosotros pusimos un pie aquí, el Gobierno no nos ha dejado solos”, afirma. 

También agradece al Gobierno de España por cumplir el compromiso relacionado con la concesión de la nacionalidad. Para él, ambas noticias llegaron en un momento en el que necesitaba recuperar la confianza en que su situación podía mejorar. 

Su historia, sin embargo, sigue en construcción. Mientras tanto, envía un mensaje a otros nicaragüenses que enfrentan persecución, encarcelamiento o incertidumbre: no perder la esperanza. 

“Aunque tarde un poco, siempre llega una solución, siempre llega un respiro a todos los problemas”, expresa. 

A quienes siguen en Nicaragua y atraviesan situaciones similares a las que él vivió, les deja una frase que resume lo aprendido durante estos años fuera de su país: «No es para siempre». 

José Jesús todavía tiene asuntos pendientes. Pero ahora, con nuevas posibilidades de regularizar su situación y la esperanza de conseguir un empleo, vuelve a hacer planes para el futuro. 

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