EE.UU. retrocede en su imagen favorable frente a China
Un sondeo del Pew Research Center muestra que China goza de una percepción más favorable que EE. UU. en la mayoría de los 36 países encuestados. Este cambio representa un desafío para Washington.

Una encuesta del Pew Research Center en 36 países revela un cambio en la percepción internacional de China y EE. UU. En la mayoría de los países incluidos en el estudio, el país asiático obtiene una valoración más favorable que EE. UU.
En América Latina, la ventaja histórica de Washington se ha reducido e incluso, en algunos países, se ha revertido.
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El sondeo, realizado a más de 42.000 personas en cinco continentes, muestra un deterioro de la imagen exterior de EE. UU. Entre los 20 países que el Pew Research Center encuesta anualmente desde 2023, su percepción favorable cayó de 58% a 36%. En contraste, la de China aumentó de 32% a 46%.
La tendencia de la mediana de los países, también se refleja en la valoración de los mandatarios. La percepción favorable de Donald Trump cayó de 32% a 21% en un año, mientras que la de Xi Jinping aumentó de 19% en 2023 a 31% en 2026. El presidente Trump tiene una imagen más positiva en solo ocho de los 36 países consultados.
Los analistas consultados vinculan parte de este cambio con las políticas implementadas durante el segundo mandato de Trump.
El descenso de la percepción favorable de EE. UU.
Evan Ellis, especialista estadounidense en las relaciones entre China y América Latina, explicó a Expediente Público que el descenso de la popularidad de EE. UU. está relacionado con sus políticas comerciales y migratorias, así como con el retiro de programas de asistencia.
Pese a esta caída, Ellis señala que persisten «mucha identificación y buena voluntad hacia Estados Unidos» por los vínculos históricos con la región.

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Eduardo Repilloza Fernández, politólogo venezolano, señala a Expediente Público que China es percibida cada vez más como un socio estable, mientras que EE. UU. es considerado más volátil.
Esta percepción, añade Repilloza, está vinculada a las políticas comerciales y exteriores de ambas potencias. «Cuando la gente ve un país que impone condiciones y otro que negocia, las preferencias se inclinan», afirma.
Percepción sobre los mandatarios
Si bien Xi Jinping obtiene una valoración (31%) más favorable que Donald Trump (21%), la confianza en ambos líderes es baja. Ninguno alcanza el 54% que registraba Joe Biden en 2023.
Carlos Eduardo Piña, politólogo venezolano especializado en relaciones internacionales y en la influencia de China en América Latina, explica a Expediente Público que Trump «es una figura que genera bastante rechazo».
“En este segundo periodo de gobierno del presidente Trump, ha vuelto a esta visión realista, en la que ve a la región como su patio trasero —como él mismo lo ha dicho— y como su zona de influencia natural. Eso no les gusta a muchos países”, señaló.
Repilloza también identifica diferencias en el liderazgo de ambos mandatarios. Trump es «mucho más vocal, mucho más público», mientras que Xi actúa «de una manera más soslayada, más estratégica», señala.
Las diferencias son mayores en México. Allí, el Pew Research Center registra 35% de confianza en Xi Jinping, frente a 11% en Trump.
Piña atribuye esta brecha, entre otros factores, a que desde su primera campaña presidencial Trump se refirió a los mexicanos en términos asociados con el narcotráfico.
La percepción sobre las libertades individuales
La valoración favorable de China también encuentra límites al preguntar por el respeto a las libertades individuales. El 39% considera que el Gobierno de EE. UU. las respeta, frente al 26% que opina lo mismo de China.
La percepción sobre EE. UU. también se ha deteriorado en este ámbito. En los últimos cinco años, cayó 34 puntos porcentuales en Suecia, 18 en el Reino Unido, 28 en Alemania y 26 en Francia.
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En México, el 35% considera que el Gobierno chino respeta las libertades individuales, frente al 20% que opina lo mismo del estadounidense. Piña atribuye esta diferencia, entre otros factores, al trato que reciben los migrantes latinoamericanos en EE. UU.
Ellis matiza la percepción favorable de China. Según explica, parte de su atractivo está asociado con la imagen de un país «moderno, ordenado y seguro» que circula en plataformas como TikTok e Instagram.
Esa percepción, añade, puede coexistir con un menor conocimiento sobre las denuncias de violaciones de derechos humanos y las restricciones a la libertad de expresión dentro de China.

El nuevo mapa de la influencia global
La percepción de China también se refleja en la valoración de su papel internacional. En 17 países de ingresos medios, una mediana del 75% considera que EE. UU. interfiere mucho o bastante en otros países, frente al 45% que opina lo mismo de China.
China también es considerada un socio más confiable: 69% la señala frente al 49% que menciona a EE. UU. Además, 58% la considera más orientada hacia la paz y la estabilidad, frente al 40% que atribuye esa característica a EE. UU.
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Ellis advierte, sin embargo, que la percepción sobre las oportunidades económicas de China no siempre coincide con los resultados. Habla de una «diferencia entre la percepción y la realidad de quién realmente gana».
Como ejemplo, cita al sector camaronero hondureño, que, según afirma, perdió cerca del 60% tras el cambio de relaciones diplomáticas de Taiwán a China.
El desafío para EE. UU.
Las diferencias entre percepción y resultados económicos forman parte del debate sobre la creciente presencia china en la región. Mientras algunos expertos destacan las inversiones y el comercio, otros advierten sobre sus efectos y las condiciones asociadas a estos vínculos.
Para Ellis, este cambio en la percepción internacional también representa un desafío para Washington. Perder atractivo genera «costos intangibles, pero enormes» a largo plazo, sostiene.
El rumbo de esa relación, añade, dependerá de si EE. UU. mantiene una política basada en «muchas amenazas y poca ayuda».



