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Elecciones en Honduras: Oposición fortalece alianzas frente al oficialismo

*Partido Nacional, en el poder, responde con “propaganda salvaje” e inversión millonaria en la campaña electoral.

**“Sí creo que la oposición está en una mejor posición que en otros procesos electorales, pero hay que ver si logra traducir eso en cargos electos”, dijo analista político Rafael Jerez.

Expediente Público

A un mes para las elecciones en Honduras, la suscripción de nuevos acuerdos políticos ha dado nuevos bríos a los principales partidos de oposición, que buscan en la unión la fuerza para enfrentar la dispareja competencia con el oficialista Partido Nacional, que hace uso de los recursos estatales y la vacunación contra el Covid-19 en la campaña electoral.

Si bien la alianza más notoria ha sido la del nivel presidencial entre los partidos Salvador de Honduras (PSH), Innovación y Unidad Social Demócrata (Pinu-SD) y Libertad y Refundación (Libre), encabezada por la exprimera dama Xiomara Castro, dos nuevos acuerdos a nivel municipal han marcado un precedente histórico, en opinión de los analistas políticos consultados por Expediente Público.

El primero fue anunciado el 20 de octubre en la ciudad de San Pedro Sula, está formado por Roberto Contreras, un empresario de una cadena de restaurantes, Libre y el PSH.

Contreras, quien buscaba la alcaldía sampedrana de modo independiente, continuará con su aspiración a través de esa alianza, mientras que los otrora candidatos a alcaldes de Libre y el PSH, Omar Menjívar y Julio Montessi, son ahora candidatos a vicealcalde y primer regidor, respectivamente.

Conocida como la capital industrial de Honduras, San Pedro Sula (zona norte) tiene una carga electoral de 439,404 personas, casi la mitad del total de 953,530 con que cuenta el departamento de Cortés al cual pertenece, según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La segunda alianza de alto perfil, anunciada el 21 de octubre, es la de Libre y el PSH en la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), que forman las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela.

Como candidato a alcalde quedó el regidor capitalino por Libre, Jorge Aldana, y como vicealcalde Cárlenton Dávila, a quien el PSH había nominado inicialmente para buscar la alcaldía.

La AMDC (zona central) tiene un padrón electoral de 715,259 personas y el departamento al que pertenece, Francisco Morazán, de 957,146.

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Candidatos oficialistas cuestionados

El actual alcalde de San Pedro Sula es Armando Calidonio, quien busca su tercer período por el Partido Nacional.

Calidonio fue también diputado y viceministro de Seguridad y su nombre salió a relucir en uno de los juicios contra narcotraficantes hondureños en la Corte de Nueva York. En las elecciones de 2013 ganó por una diferencia de 1,622 votos frente a su contendiente más cercano y su triunfo fue empañado por denuncias de fraude.

Mientras que la alcaldía capitalina está dirigida por el actual candidato presidencial oficialista, Nasry Asfura, cuya gestión ha sido demeritada por denuncias de corrupción. El último escándalo que lo ha salpicado está relacionada con el ocultamiento de riquezas a través de sociedades offshore.

El candidato oficialista que aspira a sustituir a Asfura en la comuna capitalina, el diputado David Chávez, fue señalado por el desvío de fondos durante su gestión como director del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), un ente de enseñanza técnica para jóvenes de bajos recursos.

Chávez compite por la alcaldía capitalina en alianza con Unificación Democrática (UD), uno de los partidos minoritarios que se benefició de los millonarios fondos desviados en el caso de corrupción conocido como Pandora.

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Alianzas sin precedentes

Tanto Tegucigalpa como San Pedro Sula “son un bastión en la administración de recursos” por la densidad poblacional, la extensión territorial y el capital político que representan, dijo a Expediente Público el analista político Rafael Jerez.

Esa cantidad de recursos permite llegar a muchas personas “y lastimosamente el clientelismo” facilita que “sean utilizados para, digamos, de alguna manera extorsionar políticamente a muchos de los ciudadanos que viven en situación de vulnerabilidad”, añadió.

Para Jerez, las alianzas alcanzadas en ambas ciudades no tienen precedentes, “especialmente la de San Pedro Sula”, donde “se unen tres fuerzas, dos que no son tradicionales y la de Libre que, de alguna manera, ya tiene un recorrido político”.

Además, ofrecen “una oferta electoral” que dará a los electores sampedranos y capitalinos la posibilidad “de cambiar el giro de los gobiernos municipales en estas dos ciudades tan importantes que necesitan una visión también diferente y un cambio”, declaró a Expediente Público el analista político Efraín Díaz Arrivillaga.

No obstante, a diferencia de San Pedro Sula, que se encuentra en un departamento en el que la oposición ha tenido más respaldo electoral, la alianza en el Distrito Central es solo “un primer paso”, dijo Jerez por su parte.

En la capital hondureña, “el Partido Nacional tiene un buen número de períodos gobernando”, lo que le ha permitido capitalizar una base fuerte “obviamente, movilizada por el clientelismo”, señaló Jerez. La única vez que el partido de gobierno perdió la AMDC fue en el período 1994-1998, cuando gobernó un alcalde liberal.

Esa fortaleza del oficialismo en la capital es evidente “en la forma en que ha conducido su campaña David Chávez, que prácticamente es un prelanzamiento presidencial”, reflexionó Jerez, para quien la alianza en la AMDC no tendrá posibilidades mientras no se sume el Partido Liberal, cuyo candidato Eduardo Martell se considera a sí mismo como la persona capaz de derrotar a su opositor nacionalista.

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El partido que falta

La candidata del Pinu a la AMDC, Ana Castro, también duda del triunfo de la alianza conformada por Libre y el PSH.

Para Castro, que la oposición se una “es un paso necesario”; sin embargo, cuestionó si detrás de esa alianza municipal hay “intereses políticos, personales o partidarios” ya que al Pinu no se le tomó en cuenta a pesar de que de los tres partidos es el único con un plan de gobierno estructurado.

“Entonces me parece que de repente la visión de la alianza ha sido más de ventajas políticas que en favor del cambio que todos estamos anhelando”, expresó.

Castro, ingeniera civil de profesión, dijo que sigue abierta a participar en esa unión, pero antes tendría que ver cuáles son los términos “porque mi visión es que si llevamos un plan de desarrollo se aplique y podamos aportar para que realmente mejore la situación”. Si no, “preferiría seguir promoviendo mi proyecto de urbanismo social desde la trinchera del Pinu”, porque “yo no voy en busca de un puesto”.

La candidata a alcaldesa, para quien la rendición de cuentas y transparencia es uno de los pilares de su plan de gobierno, duda del triunfo de la alianza de Jorge Aldana y Cárlenton Dávila, el primero actual regidor y el segundo exregidor municipal, “porque hay cierto rechazo cuando los candidatos ya han tenido una participación dentro del gobierno y no han tenido un impacto positivo”.

Para el caso, mencionó que en la actual administración municipal se han aprobado 450 millones de lempiras (unos 18.6 millones de dólares) para reducción de la vulnerabilidad y 200 millones (8.3 millones de dólares) para infraestructura “y yo no veo proyectos”. Sin embargo, Aldana, como regidor de la oposición, no ha señalado ni denunciado ni exigido que se apliquen esos presupuestos.

En el caso de Dávila, recordó que, en los comicios de 2017, cuando compitió para alcalde por el Pinu, no logró “ni la quinta parte de los votos que había sacado en la elección anterior”, cuando fue regidor, lo que da a entender que su papel no fue satisfactorio.

“En estas condiciones (es) bien difícil creer que se le va a poder ganar al Partido Nacional” y si este llega nuevamente a la alcaldía municipal “va a ser nefasto” para la ciudad, que vendría a enfrentar “una crisis peor”.

Con los antecedentes de Chávez en el Infop, “ya se imagina la piñata que va a ser la alcaldía municipal”, sentenció.

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Otras alianzas

Una tercera alianza entre Libre y el PSH buscará ganar la alcaldía municipal en la ciudad de La Paz, en el occidental departamento del mismo nombre, gobernado ahora por el Partido Liberal.

Otros acuerdos políticos se han celebrado en varios municipios de los departamentos de Comayagua, Copán, Choluteca, La Paz, Lempira, Santa Bárbara y Olancho entre Libre y el Partido Liberal.

De las 298 alcaldías, al menos 170 son nacionalistas y alrededor de 90 liberales.

Con estos acuerdos políticos, la oposición busca reducir la cuota de poder del partido oficialista a nivel de municipios que a sus múltiples problemáticas ahora suman la amenaza de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) que promueve el actual gobierno.

Otras alianzas se han integrado también entre dirigentes de Libre y el Partido Liberal para cuidar las urnas el día de los comicios, como anunció el 26 de octubre en el municipio de Juticalpa (zona oriental) la Unidad Opositora Olanchana, en el departamento más grande Honduras.

“Yo no me atrevería a hacer una estimación así, pero sí creo que es posible porque Libre y el Partido Liberal sí conservan una buena cuota de poder y fortaleza en los dos niveles, legislativo y municipal”, dijo Rafael Jerez sobre una eventual reducción del control del oficialismo en los municipios.

Sin embargo, el analista político dijo también que “yo no subestimaría al Partido Nacional”, ya que después de las alianzas de la oposición ha arreciado con una “propaganda salvaje” y la inversión de grandes sumas de dinero en la campaña, cuya procedencia se ignora y que podría ser del Estado.

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Un polémico fallo

La débil institucionalidad alimenta también las dudas en torno a la transparencia del proceso electoral.

El martes 26 de octubre, trascendió una resolución del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) que deja fuera de las elecciones generales las nóminas de diputados y corporaciones municipales del PSH en los departamentos de Cortés y Choluteca.

Aparentemente, se trató de una confusión, explicaron las autoridades del PSH. Según el fallo “se tiene que proceder a integrar las partidas” de esos dos departamentos, dijo el coordinador de campaña del partido Pedro Barquero, aunque estas ya habían sido constituidas.

La abogada y candidata a diputada por el PSH, Maribel Espinoza, no descartó que el fallo extemporáneo del tribunal de justicia sea parte de una jugada para desinformar y desestabilizar a la oposición, tras los acuerdos políticos en los niveles presidencial y municipal que significaron un duro golpe para el partido oficialista.

Espinoza dijo también a Expediente público que el lunes 25 presentaron una denuncia ante el CNE “contra el Partido Nacional por utilización de propaganda prohibida” y que con el fallo del TJE lo que se buscaba era enterrar esa noticia.

Además del control de las instituciones, otra de las ventajas que tiene el oficialismo es la capacidad para movilizar personas a votar, mencionó Jerez.

“Sí creo que la oposición está en una mejor posición que en otros procesos electorales, pero hay que ver si logra traducir eso en cargos electos en los tres niveles” presidencial, de diputados y alcaldías.

Díaz Arrivillaga por su parte consideró que estas alianzas son un paso “en la dirección correcta” y les dan a los partidos mayor legitimidad, fuerza y capacidad “de poder unificar y hacer un gobierno para todos, en este caso para los municipios” donde se ha llegado a esos acuerdos políticos.

Pero, al final, los dos analistas y la candidata a alcaldesa del Pinu en la capital coincidieron en que la última palabra la tienen los electores con su voto consciente y responsable.