Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

* 341,551 guatemaltecos han sido deportados en los últimos cinco años de México y Estados Unidos.

** Grupos criminales y narcotraficantes han aprovechado el alto flujo migratorio para su actividad delictiva, denuncian organizaciones.


Luisa Laguardia / Expediente Público

Nueve meses después de caer del tren denominado como “La Bestia” en México, sin su pierna derecha, Jorge Morales, originario del departamento de San Marcos, regresó deportado a Guatemala. Fue su tercer y último intento de migrar a los Estados Unidos.

Morales dijo a Expediente Público que buscar “el sueño americano” de forma ilegal puede tener peores consecuencias de las que él mismo vivió, pese a ello, también entiende las necesidades de los miles de migrantes que ponen en riesgo su vida en búsqueda de bienestar.

Morales es uno de los 341,551 guatemaltecos, que entre 2019 y 2023, han sido deportados de México y Estados Unidos, según el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM).

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La pesadilla de los guatemaltecos que migran

Otro migrante que vivió la mayor pesadilla de su vida en Estados Unidos, tras vivir 16 años sin permiso migratorio, es Álvaro Mejía, originario del departamento de Chiquimula, quien contó a Expediente Público que pasó “aproximadamente seis meses en la cárcel, mientras esperaba que un juez girara la orden para mi deportación”.

Guatemaltecos entre el sueño y la pesadilla migratoria

Mejía trató de explicar las emociones que sentía de regreso en Guatemala, una mezcla de felicidad, por reencontrarse con su esposa e hija que no había visto en 16 largos años, preocupación por no saber cómo las sustentaría ahora, sobre todo por su edad y por el futuro en el país que lo vio nacer, pero que tuvo que abandonar para mantener a su familia.

Recuerda que esos días en la prisión fueron de incertidumbre, de miedo, de escasa comida y de mucha preocupación por su familia por no saber que harían para subsistir durante el tiempo que él permaneciera así ya que su hija era aún menor de edad y su esposa padecía de una enfermedad que la inhabilitaba para trabajar.

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Historias escalofriantes de guatemaltecos

Tanto Morales como Mejía vivieron historias escalofriantes durante sus trayectos y ambos lamentan saber que sus historias las viven cientos de migrantes al día y a algunos les va peor.

Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

Morales, migró por primera vez a México a los 16 años, pero también emprendió a Estados Unidos, a través del desierto sus pies tocaron una textura extraña y al dirigir la luz de su linterna hacia abajo se percató que era el cadáver de una persona.

“Solo sabía que no quería terminar así”, narró Morales.

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Pobreza y desinformación

Para Fernando Castro, consultor y experto en temas migratorios, es preocupante ver como los dos grandes problemas que provocan la migración van en aumento y son la pobreza y la desinformación.

“A muchos migrantes los coyotes les ofrecen, por el precio del trayecto, hasta tres intentos y no saben que, al ser deportados, regresan bajo el título 8 de migración, que les impide volver al país de forma legal o ilegal”, explicó el experto.

Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

Actualmente y según los datos compartidos por el experto el precio del coyotaje de guatemaltecos ronda los Q115,000 a Q150,000 que equivalen a 14,730 y 19,212 dólares por persona.

Esta tarifa ha incrementado con el paso de los años y Castro lo atribuye a que se han aprobado leyes como la de “Anticoyotaje” que hace más peligroso el realizar el traslado de los migrantes y las consecuencias que pueden tener.

Uno de los mayores problemas que ha identificado Castro en sus años de experiencia es que la situación de pobreza que viven la mayoría de migrantes empeora al volver y esto porque, para poder conseguir el dinero para el coyote, las personas venden sus casas, bienes y lo que tengan, la mayoría de los casos debajo del precio y al regresar vuelven sin nada.

Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

Empezar de cero

Ese problema identificado por Castro tiene ejemplos en los casos de Morales y Mejía, al regresar a Guatemala. Ambos migraron buscando solventar los problemas económicos de su familia, para poder mejorar la calidad de vida de su madre y hermanos o para sustentar a su esposa e hija, respectivamente.

El mismo día que perdió su pierna, Morales vio como un niño hondureño, al que intentó ayudar, murió al no poder saltar de vagón en vagón.

Las personas se arriesgan con ilusión de un futuro mejor, explicó Morales.

Un problema humanitario

Las historias de ambos guatemaltecos deportados son solo ejemplos de lo que “viven cientos de personas que padecen el hecho de que la migración se trate como un problema de seguridad y no como un tema humanitario y de Derechos Humanos”, expresó el coordinador general del Centro de Estudios de Guatemala, Sandino Asturias.

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Para Asturias es preocupante ver como el discurso político más votado de los últimos años es el de los candidatos que “más represión prometa contra los migrantes”.

El problema de este fenómeno es integral y se debe de abordar desde las economías de los países que están expulsando indirectamente a sus ciudadanos y ofrecer mayores oportunidades legales en los países desarrollados, como las visas de trabajo, sugirió.

Un caso como el de Mejía, quien fue prisionero por seis meses por trabajar sin documentos, es un ejemplo de la criminalización que viven los migrantes, quienes padecen múltiples consecuencias tras su deportación y sus Derechos Humanos en su país de origen.

Guatemaltecos y la pesadilla migratoria

Tanto Asturias como Castro concuerdan en que mientras las condiciones en los países de origen no mejoren y el fenómeno no se aborde de forma integral, la migración seguirá siendo un botín político y un botín para el crimen organizado.

Además, recuerdan que el aumento de trata de personas, secuestros, extorsiones, narcotráfico, estafas, tráfico de órganos y asesinatos es a lo que se enfrentan los migrantes al buscar espacios para cruzar fronteras donde hay menor presencia del Estado y mayor control del crimen organizado.