La ONU señala a Nicaragua por desapariciones forzadas mientras la dictadura intenta limpiarse la cara
Expertos presentan el informe “Anatomía de la crueldad estatal: Desaparición forzada y muerte bajo custodia en Nicaragua”, mientras el co-canciller Valdrack Jaentschke se replegó este sábado ante el estrado principal del organismo a las exigencias de China, Rusia y Cuba.

Tomás Guevara / Expediente Público / Washington
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo es expuesta ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en su 81ª Asamblea General en Nueva York por la operación sistemática de desapariciones forzadas de opositores puesta en práctica por el régimen sandinista.
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU presentó el informe actualizado sobre la crisis política y social del país centroamericano bajo el título “Anatomía de la crueldad estatal: Desaparición forzada y muerte bajo custodia en Nicaragua”.
Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información
Los expertos aseguran que los datos expuestos serían una muestra de lo que está pasando dentro del país, donde el régimen mantiene férreo control y ha desmantelado cualquier vestigio de oposición visible.
“El Grupo ha verificado 161 casos de desaparición forzada de duración variable, desde unos días hasta varios años, que ocurrieron desde abril de 2018, y considera que la cifra real es sin duda superior, habida cuenta del temor generalizado a las represalias y del desmantelamiento casi total de la sociedad civil independiente en el país”, explica el informe.
El caso de Brooklyn Rivera sintetiza la práctica del régimen
Los expertos del organismo han extraído la lista de las personas fallecidas en categoría de presos políticos que perecieron en manos del régimen, entre estos se incluye al líder indígena Brooklyn Rivera ocurrida en 31 de mayo de este año.
La muerte de Rivera sintetiza la práctica del régimen que desapareció a familiares y miembros de su comunidad que viajaron a Managua para intentar recuperar el cadáver del líder misquito.
“Este caso emblemático ilustra los patrones documentados a lo largo del presente documento y es paradigmático de sus consecuencias más graves”, dice el informe.
Lea: Liberales Nicaragua empuja el plan para el día después de la dictadura
Los opositores fallecidos cuyos casos han sido documentados son: Eddy Antonio Montes Praslin, Santos Sebastián Flores Castillo, Jorge Hugo Torres Jiménez, José Modesto Solís Aguilar, Humberto Ortega Saavedra, Mauricio Francisco Alonso Petri, Carlos Alberto Cárdenas Zepeda y Brooklyn Rivera Bryan, expone el informe.
El documento se presentará en paralelo con la actualización oral que hará el Grupo ante el Consejo de Derechos Humanos, explicó una nota oficial de Naciones Unidas.
Esto como parte de las múltiples actividades que se desarrollan en el marco de la Asamblea General de la ONU, cuyo 81º período de sesiones se realiza del 22 al 28 de septiembre en la sede del organismo en Nueva York.

Un Estado que viola las garantías mínimas
El presidente del Grupo de Expertos, Jan-Michael Simon sostiene, citado por Naciones Unidas, que la crisis de Nicaragua debe llamar la atención por la práctica sistemática de las desapariciones forzadas, y por la total falta de compromiso del Estado de respetar las garantías mínimas de los detenidos.
La muerte de casi una decena de prisioneros opositores documentada refleja –según Simon- el nivel de deterioro total de garantías para los derechos humanos en Nicaragua.
“Un Estado que recurre a las desapariciones forzadas y permite que las personas mueran bajo su custodia no cumple las normas mínimas de derechos humanos exigidas para una gobernanza democrática creíble”.
Otros miembros del panel expresan en la nota divulgada por la ONU que la dictadura ofrece “explicaciones plagadas de inconsistencias” sobre casos como la muerte de Rivera, y de otros detenidos.
A ello se suma la falta de autopsias para determinar las causas exactas de las muertes, en el caso del líder indígena misquito, el régimen procedió a sepultar el cuerpo bajo sus propias disposiciones de control; sus familiares y allegados fueron excluidos del proceso fúnebre, es más fueron desaparecidos.

Los expertos han señalado ante la máxima instancia de la ONU que las investigaciones llevan a concluir que existen suficientes elementos probatorios sobre el mecanismo de la dictadura para que se constituyan cargos por crímenes de lesa humanidad.
“El Grupo ya ha dejado constancia oficial de nombres, estructuras y pruebas. (…) Los gobiernos y las fiscalías en todo el mundo disponen de los elementos necesarios para actuar, exigiendo responsabilidades dónde se pueda”, ha expuesto el panel de expertos en derechos humanos.
El miedo como control social
Lucas Mantelli, Coordinador jurídico del Programa para Centroamérica y México, de CEJIL, le dice a Expediente Público que la desaparición forzada en Nicaragua se ha convertido en un claro instrumento de control social.
“No es que se utiliza únicamente para castigar a personas opositoras o personas con voces críticas, sino también de alguna forma para prevenir y disuadir cualquier expresión posible de disidencia”, explica Mantelli.
Para este experto, el régimen tiene claro que mantener a la persona incomunicada e incluso negar adrede información a familiares logra un efecto de miedo e incertidumbre que va más allá de la víctima directa, eso “busca tener un impacto hacia las comunidades”.
Con lo que el mensaje que cala en la población es que cualquier persona puede ser detenida, desaparecida y torturada.
También: Martha Molina: “Los laicos somos la voz más fuerte de la Iglesia católica en Nicaragua”
El experto considera que esta práctica impide a organizaciones de derechos humanos dar seguimiento, conseguir documentación e incluso testigos para documentar los casos.
“El problema que estamos encontrando es que es difícil documentar las violaciones por el control que hacen las autoridades con la información”, expone Mantelli.
El régimen recurre también a artimañas para dar información a medias cuando surge presión de la comunidad internacional en casos emblemáticos, entre estas reconocer parcialmente que la persona ha sido detenida.
En otras difunde fotografías como pruebas de vida, “pero continúa ocultando información sobre salud y dónde está recluida o situaciones jurídicas de las personas detenidas”, señala.

Thelma Montenegro, el caso más reciente
CEJIL y el colectivo Nicaragua Nunca Más, alertaron en días recientes bajo una solicitud de medidas provisionales ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la desaparición forzada de la activista Thelma Montenegro.
La activista fue detenida el 23 de agosto en su domicilio luego de haberla citado en dos ocasiones para esclarecer un asunto en su documentación personal, la segunda vez que acudió estuvo recluida temporalmente.
Desde el 23 de agosto, nadie de su familia sabe dónde se encuentra, pese a haber recorrido comisarías, hospitales y centros de detención para buscar información sobre su paradero.
“El caso de Thelma Montenegro refleja precisamente uno de los principales desafíos que tenemos frente a la desaparición forzada en Nicaragua”, dice el experto de CEJIL.
Hasta el momento la petición a la CIDH no ha tenido respuesta, las organizaciones pidieron a la Comisión que acudiera directamente a la Corte Interamericana para pedir medidas provisionales, y a la vez que el organismo en Washington emitiera medidas cautelares.
“Creemos que en un contexto como el de Nicaragua donde se han documentado torturas, malos tratos, muerte bajo custodia estatal, estas herramientas deben utilizarse con toda la celeridad posible por parte de la Comisión”, sostiene.
El cocanciller Jaentschke intenta limpiar la cara del régimen
Mientras en los pasillos de la ONU e instancias del organismo, incluso desde el estrado principal de la Asamblea General, la situación de Nicaragua no pasa desapercibida, el régimen sandinista con su co-canciller, Valdrack Jaentschke, ha tratado esta semana de limpiar la cara de la dictadura con una amplia agenda diplomática de avanzada.
De interés: EE.UU. tiene un expediente contra el co-canciller Valdrack Jaentschke, pero no lo sanciona
Jaentschke acudió este sábado al estrado principal del foro de Naciones Unidas para presentar un corto discurso donde trazó algunos principios que rigen las acciones de la dictadura en un entorno global.
El co-canciller dijo que como representante del régimen Ortega-Murillo ha presentado y apoyado propuestas de gestiones ante la ONU, y que los países en desarrollo han sido receptivos con las iniciativas, sin especificarlas.
Para cerrar su corta participación Jaentschke se unió a los reclamos de Cuba, por el bloqueo económico, a los argumentos de Rusia, uno de sus socios que ha establecido bases militares y de adiestramiento en el país, a los reclamos chinos que abogan por una sola China, por los reclamos de independencia de Taiwán.
Investigaciones realizadas por Expediente Abierto y Expediente Público han descubierto que estas dos potencias antagónicas a los intereses de Estados Unidos mantienen serios vínculos con la dictadura. China empuja una estrategia de extracción de minerales críticos e infraestructuras, mientras Rusia se ha convertido en enclave estratégico para el Kremlin en el corazón de las Américas.
“Expresamos nuestra firme y contundente solidaridad con el heroico pueblo cubano y al mismo tiempo recogemos las palabras, principios y valores expresados por los pueblos y gobiernos de la Republica Popular China, particularmente la innegociable condición de una sola China”, dijo.
Agregó que Nicaragua respalda las palabras del canciller ruso, Serguei Lavrow, quien le antecedió, utilizando las mismas argumentaciones que ha justificado el Kremlin por más de cuatro años para justificar la guerra de Rusia contra Ucrania, acusando al país europeo de promover el fascismo.
Jaentschke dijo que “compartimos y respaldamos la lucha contra el fascismo y el derecho a la paz de la hermana Federación de Rusia”, sin embargo, durante la jornada matutina de este sábado fueron los representantes de diversos países del mundo que se opusieron a las guerras como mecanismos de control de territorios y señalaron a Rusia por su agresión sostenida.
Lea también: Nicaragua: el enclave estratégico de Rusia en el corazón de América
Durante la semana, medios internacionales destacaron que Jaentschke participó en reuniones bilaterales con países socios de Nicaragua y dispuestos a mantener sus acuerdos de cooperación y amistad, como Bielorrusia.
El funcionario de exteriores nicaragüense también participó en encuentros de trabajo ministeriales con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y en encuentros bilaterales con India y la Unión Africana.
En su semana de agenda en Naciones Unidas, el co-canciller Jaentschke intenta empujar el concepto de cooperación Sur-Sur, enfocada en la cooperación entre países del llamado sur global, y en la construcción de un nuevo orden mundial multipolar.
En la primera jornada de debate, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula, les dijo a los codictadores que “Nicaragua no resolverá sus problemas impidiendo que la oposición se presente a las elecciones”.



