* El Gobierno de Nasry Asfura cerró el Consulado en Shanghái y suspendió las negociaciones de un TLC con China, en menos de una semana.
* Los empresarios tienen posiciones divididas: los cafetaleros y meloneros rechazan la medida, mientras los camaroneros se muestran indiferentes.
* Desde que Honduras estableció relaciones con China en 2023, el déficit comercial con el gigante asiático se ha ampliado.
Sharon Ardon / Expediente Público
La apuesta diplomática de la expresidenta Xiomara Castro por abrir una puerta comercial en Shanghái duró menos de 8 meses. El Gobierno de Nasry Asfura decidió cerrar el consulado hondureño alegando razones administrativas y presupuestarias.
El 20 de julio, la Embajada de Honduras en Pekín emitió un comunicado oficial anunciando el cierre de esta oficina por razones administrativas y falta de presupuesto.
Tres días después, el Gobierno de Asfura dio un vuelco más a su relación con China. Suspendió las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) con el país asiático, un proceso que se había iniciado en julio de 2023.
Suscríbase al boletín de Expediente Público y reciba más información
Una de las principales razones expuesta por el comisionado de la Oficina Presidencial de Comercio Exterior, Melvin Redondo, “fue la enorme asimetría que existe en el comercio bilateral”.
Con estas decisiones, Asfura ha puesto en vilo la política exterior instaurada por su predecesora, quien terminó relaciones con Taiwán en 2023 para estrechar lazos con China.
Las medidas de Asfura han provocado reacciones divididas en los empresarios. Los sectores cafetero y melonero rechazaron el cierre del consulado, pues se encontraba en una ciudad importante y estratégica para el comercio. El sector camaronero, por su parte, se mostró indiferente, al asegurar que el mercado chino no logró compensar las exportaciones que solían enviar a Taiwán.
Lo cierto es que, desde que Honduras entabló relaciones con China, el déficit comercial con ese país se ha ampliado. En 2023, el país centroamericano importó USD 2,318 millones del gigante asiático y exportó apenas USD 14 millones. Y el año anterior la brecha se amplió: importó USD 3,062 millones y exportó USD 50 millones.

¿Funcionó el Consulado de Shanghái?
La apertura de esta oficina fue anunciada en noviembre del 2025, un mes antes de las elecciones que dieran fin al Gobierno de Castro. En ese entonces, la Embajada de Honduras en Pekín señaló que la decisión permitiría “fomentar el intercambio comercial, la inversión y el desarrollo con el pueblo chino”.
El exembajador de Honduras en Pekín Salvador Moncada, quien lideró la misión entre el 2023 y el 2025, afirmó a Expediente Público que la oficina no llegó a desarrollar plenamente las funciones para las que fue creada. “Nunca se llegó a tener un funcionamiento completo del consulado”, señaló.
Los registros de la Cancillería reflejan que el Consulado de Shanghái no reportó ningún ingreso por algún servicio dado a la ciudadanía en este mes.
Moncada aseguró que, durante su gestión diplomática, recomendó al Gobierno de Castro que no era necesario abrir un consulado en Shanghái porque “la actividad era tan pequeña que se podía manejar desde (la Embajada de Honduras en) Pekín”. Según dijo, ese análisis quedó documentado en Cancillería.
No obstante, señaló que cerrar la oficina en tan poco tiempo, luego de las gestiones que las autoridades de China realizaron para instalarla, “es un poco irresponsable”.
Expediente Público consultó a la Cancillería sobre el funcionamiento que tuvo este consulado, pero hasta el cierre de este reportaje no se obtuvo respuesta.

Le interesa: Honduras y el dilema de un TLC con Taiwán bajo la sombra de China
‘Nunca pedimos ese consulado’
El canciller del gobierno anterior, Enrique Reina, lamentó a través de su cuenta de X la decisión de cerrar el consulado y sostuvo que tener representación en Shanghái respondía a una solicitud de exportadores de café, camarón, melón y otros sectores.
Sin embargo, el sector camaronero sostiene que el cierre del consulado no les perjudica. “A nosotros no nos beneficia ni nos afecta, por lo que no tenemos ningún tipo de comentario al respecto; para nosotros es indiferente”, manifestó a Expediente Público Javier Amador, representante de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah).
“China no es todavía una opción comercial para nosotros, no se ha incrementado el volumen de exportación, seguimos siendo deficitarios en relación con lo que teníamos con Taiwán. No hay ninguna mejoría, más bien sigue empeorando”, agregó.
Los camaroneros han sido los más afectados por la ruptura de Honduras con Taiwán. Desde que esto sucedió, se han cerrado alrededor de 250 fincas, afirmó Amador.
De acuerdo con la Andah, las exportaciones de camarón cayeron tras la alineación de Honduras con China. Sus estadísticas señalan que en 2022 exportaron USD 106 millones, principalmente a Taiwán, y que en 2025 la cifra se redujo a USD 16 millones.
Amador aseguró que su gremio nunca solicitó la apertura del Consulado en Shangái.
Puede leer: Honduras: ¿retorno a Taiwán tras el fracaso comercial con China?
Expectativas de ampliar comercio con China
Por otro lado, el cierre del consulado sorprendió y generó el rechazo de algunos empresarios que, al momento de la decisión, regresaban de China con la esperanza de profundizar las relaciones comerciales con el gigante asiático.
La segunda semana de julio, una delegación de 34 empresarios hondureños viajó a ese país para participar en un seminario y en un encuentro de inversión y comercio organizado por el Banco de Exportación e Importación de China (Eximbank).

Mario Suazo, vicepresidente del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé), resaltó los logros de esa visita. “Conocimos de primera mano la importancia del mercado chino, las oportunidades de negocio que puede haber para los diferentes sectores”, afirmó a Expediente Público.
Y agregó: “Estamos en un proceso de iniciar relaciones, de generar confianza con empresas: la comunicación, el envío de muestras. Y en esto la embajada y los consulados ayudan”.
En la misma línea, Juan Fajardo, representante del sector melonero, explicó a Expediente Público que, durante la misión comercial, percibieron el interés de compradores chinos. Sin embargo, señaló que el principal obstáculo sigue siendo la logística para colocar el melón hondureño en ese mercado.
Pese a estas limitaciones, así como a la del idioma y la cultura, ambos sectores mantienen expectativas de desarrollar ese mercado, al considerar que la relación bilateral aún se encuentra en una etapa inicial.
“Hay que recordar que solo tenemos tres años de relaciones diplomáticas entre Honduras y China, entonces estamos sentando las bases para hermanar a ambos pueblos. Beijing, bueno, es la capital política, pero Shanghái es un centro de negocios importantísimo”, puntualizó Suazo.
El informe del centro de pensamiento Expediente Abierto “Comercio asimétrico con China: ¿por qué pierde Centroamérica?” menciona los desafíos que enfrentan los empresarios de la región al negociar con China. Entre ellos destaca la poca competitividad, las barreras culturales e idiomáticas, así como la debilidad institucional centroamericana.
Además: Taiwán ofrece retomar lazos con Honduras pese a China
¿Qué revela el cierre del consulado?
Para el analista en relaciones internacionales Graco Peréz, el cierre del consulado revela más que una decisión por motivos administrativos. “Quiere decir que esa oficina no tiene ningún funcionamiento productivo, que no está existiendo el comercio que debería existir para justificar una oficina en Shanghái”, puntualizó.
A su criterio, si la oficina hubiese generado un volumen importante de actividades, difícilmente se habría cerrado apenas meses después de su apertura.

“Si usted tiene una oficina que produce que justifica su existencia por las actividades comerciales que realiza, usted no la cierra”, opinó Pérez a Expediente Público.
El experto recordó que, siete meses después del cambio de gobierno, Honduras continúa sin nombrar un embajador en Pekín. El último delegado fue Salvador Moncada, quien terminó su misión el 30 de enero de este año, inmediatamente después del cambio de gobierno.
Según Pérez, esto sugiere “que China no es importante para Honduras en materia comercial”, motivo principal por el que se establecieron relaciones en 2023.
Un comercio todavía desigual
Efectivamente, después de tres años de relaciones con China, las cifras muestran que la relación comercial continúa siendo marcadamente asimétrica.
Los datos más recientes del Sistema de Estadísticas de Comercio de Centroamérica (SEC) muestran que, durante 2025, los productos chinos representaron el 17.85% de las importaciones hondureñas, mientras que las exportaciones hacia el mercado chino apenas alcanzaron el 0.74% del total exportado.
Las ventas hondureñas a China tuvieron un crecimiento en los últimos tres años, desde el establecimiento de relaciones, pasando de USD 14 millones en 2023 a USD 50 millones en 2025. Del otro lado, el incremento de las ventas chinas a Honduras ha sido estratosférico: pasaron de USD 2,332 millones en 2023 a USD 3,062 millones en 2025.
Esto refleja que, aunque algunos sectores todavía buscan abrir espacio en el mercado de China, el intercambio comercial sigue concentrándose en la entrada de productos chinos al país.