Daniel Ortega acusa a Costa rica de ser base de terroristas

La Nicaragua de Daniel Ortega es el verdadero refugio de terroristas y corruptos 

*Daniel Ortega, quien tildó a Costa Rica de ser “un refugio de terroristas”, desde hace décadas protege por ejemplo a Alessio Casimirri Labella, un terrorista italiano miembro de las Brigadas Rojas y a varios exfuncionarios corruptos como el salvadoreño Mauricio Funes. 

**Ortega también ha dado nacionalidad a terroristas del ETA, de las FARC e IRA y ha recibido incluso a Mohsen Rezai, vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán, vinculado al atentado contra la mutual israelí de Buenos Aires, Argentina en 1994, que dejó 84 muertos. 


Expediente Público

Daniel Ortega acusó a su vecino Costa Rica de ser “base de terroristas” y desde ahí cometer acciones contra su régimen en Nicaragua, lo cual desmintió el presidente Rodrigo Chaves el 9 de noviembre. Más de medio millón de nicaragüenses viven en Costa Rica, según estimaciones de Migración y Extranjería, 150 mil de ellos son solicitantes de refugio desde que inició la crisis social y política en su país en abril de 2018. 

Frecuentemente, Ortega de 77 años, tiende a traspasar las barreras de la verdad y la historia en sus discursos improvisados, en este caso, lanzando piedras sobre su techo de vidrio como el martes 8 de noviembre cuando en un discurso frente a miembros de la Juventud Sandinista, acusó a Costa Rica de convertirse en una “base de terroristas”, auspiciados por Estados Unidos y la Unión Europea, para “conspirar contra las elecciones municipales” recientes. 

En esos comicios el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se tomó las 153 alcaldías del país considerado una gran farsa electoral por la comunidad internacional y la oposición nicaragüense, la mayoría exiliada.

Al contrario, al revisar los archivos periodísticos nacionales e internacionales, es difícil saber con quién empezar en la notable lista de invitados de Ortega que abarca no solo terroristas y corruptos de América, sino incluso, personajes de Europa, Asia y África, tan notables que van desde funcionarios y expresidentes huyendo de juicios por corrupción, a terroristas y narcotraficantes. 

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Los amigos terroristas de Ortega 

Mohsen Rezai, vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán, está vinculado como autor intelectual del atentado contra la mutual israelí de Buenos Aires en 1994, que dejó 84 muertos. El funcionario visitó Nicaragua en enero de 2022 como invitado para la quinta toma de posesión de Ortega. 

Cuando se planificó y ejecutó el atentado, Rezai  era comandante en jefe de la Guardia Republicana, considerada una organización terrorista por Estados Unidos.

Sobre Rezai hay una orden de captura internacional con alerta roja de la Interpol, por lo cual 22 países dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA) protestaron por su visita. 

En 2012 el excandidato presidencial Fabio Gadea y la prensa israelí expusieron que en el norte de Nicaragua, Irán financiaba un campo de entrenamiento de la organización terrorista shiita Hezbolá y había unos 30 miembros entrenando en una finca poco accesible. Sin embargo, un portavoz del Comando Sur desmintió tales actividades. 

El terrorista más conocido que vive en Nicaragua es Alessio Casimirri, exmiembro de las Brigadas Rojas de Italia, acusado de secuestrar y ejecutar al exprimer ministro Aldo Moro en 1978. Llegó a Nicaragua en 1983 y se nacionalizó en 1988, en esa época trabajó como instructor del Ejército. La Eurocámara ha solicitado su extradición múltiples veces, la última en diciembre de 2021. 

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Sobrino de Gadafi es embajador nicaragüense

Ortega también cultivó una estrecha relación con Muammar Gadafi, el dictador libio, de quien se dice, patrocinaba sus campañas electorales. Además, un sobrino del extinto líder, Mohamed Lashtar, es asesor presidencial con rango de ministro para asuntos de África, Medio Oriente y la Liga Árabe. 

Gadafi tiene una larga lista de crímenes en los 42 años que duró su dictadura (1969-2011), por ejemplo, ordenar colocar una bomba en el vuelo de un avión de la aerolínea Pan Am en Escocia en 1988 que dejó 270 muertos. Este dictador no solo financió a Ortega, también a organizaciones terroristas como el Ejército Republicano Irlandés (IRA), País Vasco y Libertad (ETA) e incluso las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

Ortega que nunca condenó el terrorismo ni las masacres de su patrocinador, atacó en mayo de 2011 a la OTAN que apoyaba a los rebeldes, durante la guerra libia. 

También Ortega fue gran amigo del dictador iraquí Saddam Husein, quien en el 2006 terminó colgado luego de ser derrocado tras permanecer tres décadas en el poder en las que sembró el terror en su país. 

Los aliados indeseables de Ortega

Estas relaciones con regímenes que patrocinan el terrorismo y con organizaciones armadas irregulares, data de la década de los 80, cuando dentro de su marco ideológico, el régimen sandinista acogió a todo tipo de organizaciones de izquierda, incluyendo grupos como el Farabundo Martí de El Salvador (FMLN), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR chileno), los Montoneros y el Ejército Revolucionario de Pueblo (ERP) argentinos, hasta Tupamaros uruguayos y miembros del Sendero Luminoso peruano. 

En 1993 la permanencia de estos grupos armados en Nicaragua se sacudió literalmente con dos hechos, el primer atentado a las torres gemelas de Nueva York en Estados Unidos, y la explosión del buzón de Santa Rosa, un barrio popular de Managua, la capital nicaragüense. 

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Si bien, en 1993 gobernaba Violeta Barrios de Chamorro, el aparato sandinista continuaba operativo en muchas instituciones públicas, incluyendo las oficinas de migración.

El 23 de febrero de ese año ocurrió un atentado con explosivos en uno de los edificios del World Trade Center, en el cual murieron seis personas y unas mil resultaron heridas. Entre las evidencias tomadas a los terroristas se encontraron pasaportes nicaragüenses, de acuerdo a investigaciones posteriores.  

Meses después, el 23 de mayo, explotó un taller mecánico en Managua, donde almacenaban armas, inclusos misiles tierra aire tipo SAM-7, el propietario era Eusebio Arzalluz, conocido como Paticorto, un miembro importante de ETA, aunque también el FMLN se vinculó con el material bélico, también encontraron 305 pasaportes falsos, entre ellos 176 salvadoreños. 

Arzalluz logró escapar de Nicaragua y se desconoce su paradero. 

Asilo a los corruptos

En junio de 2022 fueron nacionalizados nicaragüenses dos exministros de Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras extraditado en abril a Estados Unidos para ser juzgado por narcotráfico. Ebal Díaz y Ricardo Cardona eran señalados de corrupción en su país de origen. 

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No eran los primeros funcionarios que huían de la justicia y recibían beneficios del régimen, anteriormente recibieron la nacionalidad los expresidentes salvadoreños Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, también acusados de corrupción. 

Sin embargo, las facilidades a exmandatarios corruptos que ofrece el régimen de Nicaragua no se limitan al hemisferio occidental. El exprimer ministro de Tailandia Thaksin Shinawatra, tras un golpe de Estado en 2006, fue condenado en 2008 a dos años de cárcel por abuso de autoridad. En 2009 Ortega y su esposa Rosario Murillo lo recibieron en la casa particular que funciona como Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y Casa de Gobierno, lo nombraron posteriormente embajador en misión especial y le concedieron un pasaporte diplomático. 

En agosto de 2016, el entonces diputado y expresidente del Parlamento de Guatemala, Luis Rabbé se refugió en Managua, después de iniciar una investigación fiscal en su contra por plazas fantasmas en dicho congreso. 

El crimen organizado 

Desde el Consejo Supremo Electoral (CSE), el régimen Ortega también vendió cédulas al crimen organizado, como el marero salvadoreño Sergio Antonio Umaña Salamanca, con identificación a nombre de Manuel Luna Salmerón, así como Amauri Carmona Morelos: de origen colombiano, vinculado al cártel de Cali con el nombre de José Alberto Ruiz Cano. 

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Alejandro Jiménez alias Palidejo estaba vinculado con diversos cárteles de México. En Nicaragua obtuvo cédula de identidad y pasaporte a nombre de José Fernando Treminio Díaz. 

Mohamed Helai Khab de Bangladés usó su cédula nicaragüense para traficar personas desde Asia hasta que fue capturado por la policía en 2012. También en 2008 se conoció que el miembro de las FARC Alberto Bermúdez, alias El Cojo. Tenía a su disposición una cédula nicaragüense bajo la identidad de René Alberto Gutiérrez Pastrán. 

En 2008 Ortega protegió y nacionalizó a las guerrilleras de las FARC las colombianas Martha Pérez Gutiérrez y Doris Bohórquez Torres, y a la mexicana Lucía Morett, después que el Ejército de Colombia incursionara en su campamento al norte de Ecuador. 

El italiano Maurizio Carlo Alberto Gelli, fue embajador en Uruguay entre 2013 y 2017 y actualmente lo es en Canadá. En 1999 fue señalado de intentar blanquear la fortuna de 1,200 millones de dólares su padre, Licio Gelli, mafioso y fascista italiano. 

Los sandinistas también tienen una vieja relación con la droga colombiana. En 1984 el mismo capo del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, estuvo en Nicaragua, protegido por el régimen de entonces, según la propia biografía de su hijo Juan Pablo Escobar.