China construye un aeropuerto en medio de la nada

China construye un aeropuerto en medio de la nada

* La empresa China CAMC Engineering (CAMCE) lleva dos años reconstruyendo el Aeropuerto Punta Huete, ubicado a 60 km de la capital de Nicaragua. 

* El proyecto tiene una inversión de USD 517.6 millones, de los cuales el 80 % proviene de un préstamo de China, con una tasa de interés del 5.2 % y un plazo de 15 años. 

* Analistas consultados coinciden en que la obra no tiene una justificación económica ni comercial, sino que respondería a intereses geopolíticos y militares chinos.


Expediente Público

A unos 60 kilómetros de Managua, lejos del movimiento comercial aledaño al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, se construye el Aeropuerto Internacional Punta Huete. El proyecto es ejecutado por China CAMC Engineering Co., Ltd. (CAMCE).

Para llegar desde Managua, se recorren alrededor de 50 kilómetros de la Carretera Panamericana Norte hasta llegar al desvío hacia el municipio de San Francisco Libre. La obra avanza entre potreros, viviendas dispersas, un camino todavía áspero —casi trocha— y nulo comercio, en la comunidad más próxima: Santa Rosa, en el municipio de San Francisco Libre (departamento de Managua).

Desde el kilómetro 41 de la Carretera Panamericana se avanzan 12 kilómetros más hasta Santa Rosa. En este lugar inicia una trocha registrada en Google Maps como “Acceso a Punta Huete”. Son cuatro kilómetros de camino polvoso. Los camiones de carga pesada que circulan apresurados por esa zona son los únicos que rompen el paisaje de potreros, levantando una densa nube de tierra.

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Tras recorrer los primeros tres kilómetros de esta trocha, antes de poder ver los primeros rastros de la construcción, permanece un viejo rótulo con la leyenda “Zona Militar”, vestigio de cuando el área pertenecía al Ejército de Nicaragua. Junto a ese letrero, ondea una desgastada bandera rojinegra del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), controlado por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo.

En esos primeros tres kilómetros también se vislumbran algunos letreros que advierten sobre la construcción y la velocidad que se debe respetar. Estos rótulos, llamativos por su color naranja, incluyen una traducción del español al mandarín.

Nula actividad comercial cerca de Punta Huete

En las inmediaciones de la obra, hay una primera caseta de control, donde guardas de seguridad no dejan pasar a los vehículos no autorizados. Sin embargo, desde lejos, se puede observar la maquinaria pesada que avanza en la construcción del megaproyecto y el armazón de un edificio.

En esa zona, el comercio es nulo. Lo más parecido a una pulpería (tienda de barrio) queda a más de cuatro kilómetros de la obra, sobre la vía que conecta a Santa Rosa con San Francisco Libre.

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Encontrar hoteles, restaurantes o cualquier centro turístico en San Francisco Libre es imposible. En un fin de semana —confirmó Expediente Público— incluso el parque municipal de esa ciudad se encontraba cerrado.

Poco avance en dos años

La construcción del Aeropuerto Internacional Punta Huete, sobre una pista militar en desuso, inició formalmente en agosto de 2024, en una ceremonia pomposa presidida por Laureano Ortega Murillo, asesor presidencial para la Promoción de Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional e hijo de la pareja dictatorial.

En el evento también participaron el general en retiro Óscar Mojica Obregón, ministro de Transporte e Infraestructura; Bruno Gallardo Palaviccini, ministro de Hacienda y Crédito Público; Yan Hailu, vicepresidente de China CAMCE Internacional; y He Wei, representante general en Nicaragua de China CAMCE. 

La dictadura Ortega-Murillo promociona este proyecto afirmando que, con él, Nicaragua será país con el aeropuerto con la pista más grande de toda Centroamérica. También resalta que, tanto el financiamiento como la construcción, corren por cuenta de China.  

Finalidad entre dudas

Analistas consultados por Expediente Público cuestionan que la obra responda a una necesidad comercial del país, registros aeroportuarios actualizados indican que solo hay entre 8 y 14 vuelos de pasajeros diarios. 

Evan Ellis, profesor del U.S. Army College y asociado senior no residente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), especializado en la relación de China con América Latina y temas de seguridad regional, señaló a Expediente Público que “este proyecto es muy emblemático de todas las preocupaciones sobre a quién beneficia y los peligros que este tipo de proyectos podría representar para los Estados Unidos y los vecinos de Nicaragua”. 

“Este aeropuerto (pista de aterrizaje), construido por la Unión Soviética (en la década de los ochenta) para recibir los bombarderos de ese entonces, igual los bombarderos chinos podrían funcionar en estos aeropuertos. Entonces, cuando hay un aeropuerto que no tiene lógica comercial, pero tiene pista del tamaño y propósito para ser usado para razones militares, creería que hay base para la preocupación”, apuntó Ellis.

El especialista resaltó que el actual Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, que sí está dentro de la capital nicaragüense, rodeado de una amplia zona comercial, ni siquiera opera a máxima capacidad y cuestionó por qué se invertirían tantos recursos en una nueva terminal aérea cuando la existente todavía tiene margen de crecimiento. 

El régimen de Ortega, posterior al anuncio de la reconstrucción de Punta Huete, también inició obras de ampliación en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino. La Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), en diciembre del año pasado, indicó que continuaban con una serie de “inversiones estratégicas”, valoradas en más de 600 millones de córdobas (USD 16 millones).

El componente que dieron por iniciado en ese mes correspondía al recarpeteo asfáltico y ampliación de la pista de 2,442 a 3,300 metros, ya que previamente habían comenzado con la adquisición de equipos de asistencia en tierra y atención de naves, así como mejoras en el área de parqueo, instalación de luminarias, montaje de una planta fotovoltaica y obras de adoquinado. 

El reacondicionamiento del Aeropuerto Augusto C. Sandino inició justo después de que, en enero de 2024, el régimen aprobara la contratación del préstamo chino para la remodelación y ampliación del Aeropuerto Internacional Punta Huete. 

La pista de Punta Huete, de categoría 4F

La reconstrucción y ampliación del Aeropuerto Punta Huete tiene una inversión de USD 517.6 millones, según la dictadura Ortega-Murillo. La propaganda oficial sostiene que estará listo en octubre de 2028 y tendrá capacidad para recibir anualmente 3.5 millones de pasajeros, 35 mil vuelos y más de 60 mil toneladas de carga.  

Esa cantidad de pasajeros es más del triple de lo que el aeropuerto Augusto C. Sandino recibió el año pasado. De acuerdo con Elí Roque, director general de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), la cifra llegó a 1.1 millones de pasajeros internacionales.

Roque apuntó que para este 2026 esperaban cerrar con un 4 o 5 % más de llegadas de pasajeros internacionales a través de los vuelos que reciben desde Estados Unidos, México, Cuba y con conexiones entre Costa Rica, Panamá y Guatemala. 

Por otro lado, la dictadura subraya que la pista de Punta Huete entrará en la categoría 4F y que tendrá 60 metros de ancho y 3600 metros de longitud, 300 metros más que la que tendrá el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino tras la ampliación que anunciaron el año pasado.  

La categoría 4F es el estándar más alto de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Este tipo de pistas supera los 1800 metros y permiten operar aviones gigantes, de fuselaje ancho, cuya envergadura mide entre 65 y 80 metros, medidas que corresponden incluso a aviones militares.

Los trabajos en Punta Huete, según los detalles divulgados por la dictadura orteguista, incluyen una nueva torre de control, hangares para el almacenamiento de aviones de grandes dimensiones, un sistema de iluminación de tráfico aéreo, una nueva planta de energía térmica —que será construida a 41 kilómetros del aeródromo para suministrar 165 megavatios— y una subestación eléctrica con capacidad para distribuir 138 kilovatios para uso exclusivo de la terminal aérea. 

El régimen también promociona que se construirá un “nuevo edificio terminal para las necesidades operativas, un acceso terrestre directo al aeropuerto de hasta 13 kilómetros de longitud a cuatro carriles y el mismo estará rodeado de un área edificable para la planificación de nuevas industrias”. 

El proyecto en el Aeropuerto Internacional Punta Huete es financiado en un 80 % por China (USD 414.08 millones), a través de la empresa China CAMCE que además se encarga de la construcción.

Financiamiento chino en Punta Huete

El Decreto 8871, mediante el cual se aprobó el “Acuerdo de facilidad de crédito” entre China y Nicaragua para financiar el Aeropuerto de Punta Huete, designó como unidad ejecutora al Ministerio de Transporte e Infraestructura y especificó las condiciones financieras para el desembolso chino. Estas determinan un plazo de pago de 15 años, un período de gracia de 4 años y medio y una tasa de interés del 5.2 %. 

El documento también señala que Nicaragua se compromete a asumir el 20 % del costo del proyecto para dar inicio a las obras, monto equivalente a USD 103.52 millones. El decreto también estableció el pago de comisiones iniciales por apertura y gestión, que suman más del 3 % del total.

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El ingeniero Yan Hailu, vicepresidente de la empresa China CAMCE, afirmó durante el acto de inicio de la obra que “el proyecto del Aeropuerto Internacional Punta Huete incrementará de manera esencial el nivel de infraestructura, invirtiendo nueva prosperidad al comercio internacional y turístico, conectando a Nicaragua con el mundo”. 

El proyecto está próximo a cumplir dos años, los desembolsos de China llegan al 10 % del valor del préstamo aprobado, según fuentes oficiales del régimen nicaragüense. 

En el “Informe de liquidación del Presupuesto General de la República 2025”, divulgado en febrero de 2026 por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, se indica que el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) ejecutó 1940.7 millones de córdobas (USD 52.9 millones) para el proyecto de “reconstrucción y mejoramiento del Aeropuerto Internacional Punta Huete, en el departamento de Managua”. 

El informe señala que esos USD 52.9 millones destinados para el proyecto están divididos en dos partes. Por un lado, USD 5.1 millones provenientes de la Renta del Tesoro que se usaron para la supervisión de los trabajos en el aeropuerto. Y, por otro, USD 47.7 millones entregados por China CAMCE para el desarrollo de la obra. 

Adicional a eso, en el Informe de liquidación del Presupuesto General de la República 2025 se menciona que se utilizaron 1,735,104.55 córdobas (USD 47,375) en la “rehabilitación del camino de acceso a Aeropuerto Internacional Punta Huete”. 

Mínimo avance en casi dos años de iniciada la obra

Al cerrar 2025, según el informe de Hacienda y Crédito Público, ese proyecto tuvo un “avance físico acumulado de 8.8 por ciento”, lo cual corresponde a inicios de obras de demolición y ampliación de la pista de aterrizaje. El lento avance sobre esa obra quedó evidenciado en una fotografía divulgada por la propia Embajada de China en Nicaragua. 

El embajador Qu Yuhui visitó el proyecto en Punta Huete en enero pasado y fue fotografiado junto a Zhao Chunjuang, consejero de la embajada y responsable de China CAMCE, y trabajadores de la obra, pero a sus espaldas solo se apreciaba una grúa y el inicio de una estructura de metal para uno de los edificios con los que contará Punta Huete. 

El informe de Hacienda y Crédito Público añadió que, durante el año pasado, hubo “avances en colocación de concreto de 34 centímetros de espesor en pista en un área de 19,792 metros cuadrados. Asimismo, se finalizó la construcción de 218 zapatas en terminal de pasajeros y 77 zapatas en edificio de servicios integrales”.  

El reporte especificó que se ejecutó el 100% del presupuesto actualizado y destinado para ese proyecto en 2025. La última actualización oficial a inicios de marzo indicaba que había un avance de 19% y al final el año se esperaba 35%.

Un crédito chino oneroso

El nicaragüense Félix Maradiaga, especialista en relaciones internacionales, académico de Democracia Global de la Universidad de Virginia (UVA) y presidente de la Red Liberal de América Latina (Relial), cuestionó la viabilidad financiera del proyecto y señaló que el costo del préstamo chino no debe medirse únicamente por la tasa de interés, sino también por las condiciones generales del financiamiento. 

“Los préstamos chinos a Nicaragua no son concesionales, son préstamos sumamente caros. (…) China no solo presta más caro que los otros prestamistas que le dan plata al régimen, sino que lo hacen por menos tiempo, con menos alivio inicial”, apuntó Maradiaga. 

Además, recordó que los reportes del Banco Central de Nicaragua evidencian que la tasa promedio de intereses que se pagan por deuda pública ronda el 2.84 % y con un plazo promedio que supera los 20 años, con períodos de gracia más amplios. 

El analista político nicaragüense resaltó, desde el destierro que le impuso el orteguismo tras mantenerlo encarcelado por motivos políticos, que es alarmante que el Aeropuerto Punta Huete supere los USD 500 millones, pues explicó que, “cuando les agregas los intereses, las comisiones, los aportes nacionales, el costo final de esto puede llegar incluso a los 800 millones de dólares”. 

Los cuestionamientos sobre el proyecto no se limitan únicamente al costo financiero. El profesor Ellis señaló que la ubicación del aeropuerto también genera dudas debido a que se encuentra alejado de Managua y sin una infraestructura comercial desarrollada alrededor, como hoteles, restaurantes o servicios complementarios. 

“El Aeropuerto (Augusto C.) Sandino ya existente ni siquiera está cerca de su capacidad comercial y la pregunta es por qué gastar tanto en un nuevo aeropuerto. La ubicación del aeropuerto no hace sentido, es muy lejos, no hay cerca ni tiendas ni comercio como en Managua, entonces, realmente, construir un aeropuerto en esta área sin infraestructura, sin planes para infraestructura, nunca ha tenido sentido”, apuntó Ellis. 

Estudios no respaldan inversión en San Francisco Libre

Para Maradiaga, los datos económicos tampoco respaldan que el proyecto en Punta Huete responda a una necesidad urgente de transporte aéreo comercial. 

El analista político recordó que el Gobierno de Enrique Bolaños (2002-2007) realizó unos estudios de competitividad con apoyo de Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) —cerrado y confiscado por la dictadura orteguista en septiembre de 2023— para identificar sectores estratégicos e infraestructura necesaria para el país. 

Maradiaga afirmó que, en esa investigación independiente, “no sale por ningún lado esa zona de Punta Huete y concretamente del municipio de San Francisco Libre para una gran infraestructura comercial y de turismo”. 

El opositor nicaragüense rescató que el municipio de San Francisco Libre “es una zona que tiene un enorme potencial para el arroz, enorme potencial agrícola, pero una obra como el Aeropuerto Punta Huete no tiene ningún sentido”.

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La construcción del aeropuerto, además, se desarrolla en medio del fortalecimiento de la relación del régimen Ortega-Murillo con China y Rusia, un aspecto que también genera cuestionamientos internacionales. 

Maradiaga considera que, al no tener este proyecto viabilidad económica y ser una obra que obligará a los nicaragüenses a endeudarse mucho más, en realidad, responde a dos motivaciones del régimen de Ortega. 

Una obedece a “decisiones ideológicas y políticas, lo que quiere decir que existe alta probabilidad de que a largo plazo pueda ser utilizado como un aeropuerto de doble uso con fines militares; es lo único que puedo entender porque comercialmente no lo justifica”. 

La otra es “un proyecto que se presta a la corrupción y a la codependencia de la economía nicaragüense, del presupuesto nicaragüense, a los intereses del Partido Comunista de China”. 

Maradiaga concluye que, bajo este tipo de financiamiento, Nicaragua queda limitada frente a la empresa contratista. “En un préstamo que, si no estuviera atado a estas concesiones onerosas y a esta codependencia de China, simplemente castigás a la empresa contratada por los retrasos, pero lo irónico acá es que el Partido Comunista chino te obliga a que contrates a sus empresas; sus empresas te construyen caro, tarde; están aseguradas y no las podés cambiar”. 

China CAMCE: posibles sobrecosto y obras abandonadas

El profesor Ellis señaló que el récord de las empresas chinas que ejecutan este tipo de contratos en “países proletarios” y “con poca transparencia” ha quedado en evidencia en Venezuela, Ecuador, Cuba y Bolivia. 

“Casi siempre, si entregan algo, el proyecto está con sobrecosto, sin emplear mano de obra local y, al final, no beneficia a la comunidad local, sino a empresas chinas y, en el caso de Nicaragua, a los que están cerca de la familia del Gobierno y quienes están firmando el contrato”, afirmó Ellis. 

En Ecuador —señaló Ellis—, uno de los proyectos emblemáticos entregado a la empresa china Sinohydro, durante el Gobierno de Rafael Correa, fue la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair. La obra fue vendida como el proyecto energético más importante de ese país; sin embargo, medios locales e internacionales denunciaron la existencia de miles de fisuras estructurales, problemas técnicos y mayores costos a los originalmente anunciados. 

Además, en Ecuador, la Fiscalía lleva el caso bautizado con el nombre de “CAMCE”, en el cual se juzga un presunto soborno de esta empresa china dirigido al excontralor subrogante, Pablo Celi, para que este dejara sin efecto una sanción derivada del posible sobrecosto en la construcción de la Plataforma Gubernamental Financiera, un gigantesco edificio levantado en Quito.

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Y en Venezuela, donde China financió miles de proyectos durante los regímenes de Nicolás Maduro y Hugo Chávez, investigaciones de Reuters evidenciaron proyectos agrícolas, industriales y eléctricos inconclusos. Las publicaciones destacan la construcción de una planta de arroz denominada Delta Amacuro y desarrollada con participación de China CAMCE, que habría quedado abandonada tras inversiones estimadas en unos USD 200 millones. 

Más allá de las promesas oficiales sobre desarrollo, turismo y conectividad, el aeropuerto internacional Punta Huete sigue rodeado de interrogantes. Su ubicación aislada, la ausencia de una demanda comercial evidente, las dimensiones de una pista apta para aeronaves de gran envergadura y el creciente involucramiento de China en la infraestructura estratégica nicaragüense alimentan las preocupaciones de expertos en seguridad regional.  

Mientras el régimen insiste en presentar la obra como una apuesta por el futuro económico del país, persiste la interrogante sobre si esta megaestructura servirá únicamente para fines civiles o si, con el tiempo, podría convertirse en una plataforma de doble uso con implicaciones geopolíticas y militares para Nicaragua y Centroamérica.