- El endurecimiento de políticas migratorias y nuevos impuestos en EE. UU. amenazan el flujo de divisas, motor del 24% del PIB de El Salvador.
- El Banco Mundial proyecta un crecimiento del 3% para El Salvador en 2026, superando solo a Nicaragua en la región.
- El gobierno salvadoreño tiene una perspectiva más alentadora, pues estima un crecimiento del 4% para este año.
Eric Lemus / Expediente Público
El gobierno de El Salvador exaltó los resultados del Informe de Perspectivas Económicas Globales 2026 del Banco Mundial (BM), que advierte un crecimiento en Centroamérica, a pesar de la incertidumbre política y el aumento de la tensión comercial en la región latinoamericana.
Celebró que el BM haya mejorado sus proyecciones con respecto al crecimiento económico del país, ubicándolo en un 3% para este año, aunque vaticinó un mejor rendimiento.
Según el estudio del BM, en Centroamérica el crecimiento se mantendrá estable en un 3,6 % en 2026 y un 3,7 % en 2027, aunque anticipa que los flujos de remesas disminuirán.
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Guatemala y Panamá serán los países de la región con mayor crecimiento para este 2026, según el BM, mientras que El Salvador, pese a estar a la zaga, superará a Nicaragua este año y dejará de ser la economía con menos crecimiento.
Expertos consultados por Expediente Público advierten que el pronóstico para este país centroamericano puede ser desalentador debido a un posible descenso en el envío de remesas en los próximos meses.
Remesas y migración
El 2026 será un año de desafíos a nivel global, especialmente para América Latina, sostiene el director del programa Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano, Manuel Orozco.
El politólogo afirmó a Expediente Público que el crecimiento económico de la región dependerá de los envíos de remesas, aunque el escenario no es alentador debido a la disminución de la migración y el aumento de las deportaciones en Estados Unidos.
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“Los migrantes se enfrentarán a dificultades para seguir aumentando su principal remitido mes a mes”, señaló Orozco, en alusión al descenso de la oferta laboral ante la política migratoria de la administración en turno.
El experto sostiene que, al analizar el comportamiento de las remesas, los aumentos tienen ciclos de 17 meses. “El último ciclo comenzó en octubre de 2024, lo que sugiere que las remesas promedio podrían disminuir en abril de 2026”, apuntó.
Remesas: la cuarta parte del PIB de El Salvador
Por su parte, el Banco Central de Reserva (BCR) de El Salvador informó que el ingreso de remesas familiares alcanzó los US$ 759.4 millones en enero de 2026.
En comparación a un año atrás, la cifra tuvo un aumento del 12.3%, pues el país registró US$ 676.3 millones en enero de 2025.
El BCR reportó dos millones de operaciones de remesas en enero de 2026, lo que representó un 3.8% más que en el mismo mes del año anterior. El monto promedio de cada envío fue de US$ 372.6, según el BCR.
De acuerdo con el banco estatal, al menos el 24 % del Producto Interno Bruto (PIB) salvadoreño proviene de las remesas.
Según el BCR, las proyecciones muestran una mejora de la economía salvadoreña y calculan que dejará de aparecer como el país de la región con menos crecimiento este año.

¿Por qué crecieron las remesas?
El economista César Villalona explicó que el crecimiento de remesas en los meses pasados ocurrió en toda Centroamérica, México y República Dominicana y que eso tiene una explicación.
“Se atribuye a que la gente se apresuró a enviar dinero porque venía un impuesto en Estados Unidos y sumado a todas las redadas migratorias, hubo mucho miedo”, dijo a Expediente Público.
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La administración del presidente Donald Trump impuso desde el pasado primero de enero un impuesto federal del 1% sobre las remesas enviadas al extranjero, aplicable a transacciones en efectivo, giros postales y cheques de caja.
De hecho, al cierre de 2025, hubo un récord histórico de envíos hacia El Salvador que alcanzó los US$ 9,987.9 millones anuales, remitidos antes de que entre en vigor la nueva tasa.
“El volumen de remesas creció en más de 20%, pero este crecimiento ocurrió en relación con el promedio enviado y no porque haya más remisores, pues recordemos que la migración bajó y las deportaciones aumentaron”, añadió Villalona.
Las perspectivas de crecimiento económico
El último informe del Ministerio de Hacienda de El Salvador, sobre la recaudación de ingresos por parte del Gobierno Central, proyecta un crecimiento económico derivado de la seguridad, a raíz de la política del gobierno de Nayib Bukele para erradicar el control social de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18.
El economista Carlos Acevedo, quien dirigió el BCR durante el gobierno del expresidente Mauricio Funes (2009-2014), sostiene que el PIB del país sí crecerá hasta un 3.5% en este año, aunque advierte riesgos por la alta dependencia de EE. UU.
Las perspectivas del presidente Bukele son más alentadoras. “Nuestra economía este año crecerá arriba del 4%”, dijo en un discurso a inicios de año. La cifra está lejos del 3% proyectado por el BM.
El diagnóstico de Acevedo no es tan alentador como el del gobierno. “Una variable tan importante como la inversión extranjera directa no ha mejorado. Seguimos a la cola de la región y también seguimos a la cola en crecimiento y los datos no mienten”, dijo a Expediente Público.
Y añadió: “tenemos un repunte en el sector bienes raíces, que tampoco se habría dado en un país dominado por las pandillas, pero donde el problema es el proceso de gentrificación y que los precios se han disparado. Para la gran mayoría de la población salvadoreña no hay capacidad adquisitiva”.

Los desafíos en la región
El informe del BM sostiene que el ritmo de crecimiento de 2025 “marcó una recuperación de la recesión de 2020 sin precedentes en las últimas seis décadas”, pero advierte que “las economías de mercados emergentes y en desarrollo quedaron rezagadas”.
Aunque el BM prevé que el crecimiento regional latinoamericano aumentará gradualmente en los próximos dos años, también dice que “según las proyecciones, los flujos de remesas disminuirán, lo que afectará negativamente la actividad económica”.
Panamá enfrentó una severa crisis social, sufrió el cierre del mayor yacimiento de cobre del istmo en 2023, y atraviesa una crisis hídrica que repercute en la disminución de agua que necesita para operar el paso interoceánico
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Sin embargo, según el BM, este año tendrá el mayor crecimiento de la región con una proyección de un 4.1 %, seguido de Guatemala.
En 2025, el flujo de remesas a Centroamérica superó US$ 54,000 millones que equivale al 24% del PIB de la región.
“Es decir, uno de cada cuatro dólares estadounidenses en la economía nacional son transferencias de migrantes”, explicó Orozco.
Además, el politólogo mencionó que, a raíz del impuesto del 1% sobre las remesas, los migrantes están buscando alternativas a la banca para enviar el dinero, tales como transferencias digitales, por ejemplo.
En un análisis elaborado para Diálogo Interamericano, Orozco también tomó en cuenta otros factores coyunturales tales como que los migrantes se apoyan en más de 20 proveedores de servicios de remesas para enviar dinero, ya sea yendo a un lugar físico para mandar remesas en efectivo o realizando la transacción electrónicamente a través de una cuenta bancaria o una billetera móvil.