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Medios mexicanos de izquierda ablandan la dictadura cubana

* Probox y GAPAC publican un estudio sobre cómo las plataformas cercanas al gobierno de Claudia Sheinbaum informan sobre Cuba. 

* La investigación revela los mecanismos de estos medios para construir una narrativa sobre isla centrada en la ayuda humanitaria y el embargo estadounidense. 

* A la vez, relegan las causas internas del deterioro y minimizan los problemas de represión en la isla.


Expediente Público / ProBox / GAPAC

La crisis humanitaria, los presos políticos y las responsabilidades internas en Cuba son temas poco frecuentes en los medios de izquierda mexicanos; por el contrario, estos hacen más referencia a las sanciones y bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.

Esto se desprende de un esfuerzo estadístico realizado por las organizaciones Probox y Gobierno y Análisis Político Asociación Civil (GAPAC), que analizó los contenidos de medios públicos, privados y “alternativos» de México.

«El estudio muestra que hay narrativas sobre la realidad cubana que se replican, en algunos casos, de manera muy intensionada, como propaganda, sin mucho razonamiento ni contrastación», dijo a Expediente Público Armando Chaguaceda, investigador de GAPAC.

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Según el informe, las plataformas analizadas amplificaron principalmente contenidos sobre el embargo estadounidense, la ayuda humanitaria y la solidaridad regional hacia Cuba.   

La data muestra que la conversación digital sobre Cuba en México registró su punto más alto tras el llamado del expresidente Andrés Manuel López Obrador a donar a través de la organización Humanidad con América Latina A.C.

Cuba en la conversación mediática mexicana

Entre el 5 de enero y el 24 de abril de 2026, Probox y GAPAC analizaron publicaciones sobre Cuba de 16 medios mexicanos públicos, privados y “alternativos” en X, Facebook, Instagram, YouTube y TikTok .  

Durante ese período, estas plataformas publicaron 31,465 contenidos, de los cuales 8,249 correspondieron a temas internacionales y 985 estuvieron relacionados con Cuba, equivalente al 11.94 % de toda la conversación internacional analizada. 

«Más allá de un entrenamiento propagandístico demostramos cómo ciertos ecosistemas informativos pueden funcionar por afinidad política, alineamiento discursivo o intereses compartidos, amplificando marcos narrativos muy similares en busca de omitir hechos para comprender algo tan profundo y delicado como la crisis que enfrenta la isla», indicó a Expediente Público la investigadora de Probox Estefania da Silva.

La muestra incluyó medios con presencia sostenida en la conversación política digital mexicana. Los medios analizados fueron:

Aunque Cuba no dominó la agenda general de estos medios, sí ocupó un lugar importante dentro de su cobertura internacional.   

Los medios privados lideraron con el 40.3 % de las menciones sobre Cuba (397), seguidos de cerca por los alternativos con el 36.65 % (361), mientras que los estatales quedaron en tercer lugar con 23.05 % (227).

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Destacó Infodemia MX, medio estatal que dedicó la tercera parte de toda su cobertura internacional a Cuba, mientras que el alternativo Polemón dedicó el 28.57 %. Otros espacios como el alternativo Julio Astillero (24.72 %), el estatal Canal Catorce (19.13 %) y el alternativo Los Reporteros MX (16.14 %) también mostraron una presencia temática importante.  

Incluso en medios con una cobertura más amplia y mayor volumen de publicaciones, como los privados La Jornada (20.1 %) y Contralínea (12.25 %), Cuba mantuvo una visibilidad constante frente a otros asuntos globales.

En términos absolutos, La Jornada registró el mayor número de publicaciones relacionadas con Cuba con 158 menciones, seguida por SDP Noticias (123), El Soberano (110), Julio Astillero (109), Canal Catorce (88) y Sin Censura TV (83). 

La conversación se concentró principalmente en YouTube, que reunió el 55.43 % de las publicaciones y funcionó como principal espacio para entrevistas, análisis geopolíticos y mesas de discusión política.  

La red social X concentró el 21,83 % y Facebook el 20.1 %, principalmente para amplificación política, difusión de declaraciones oficiales y confrontación narrativa. Con una presencia mínima, Instagram (1.93 %) funcionó como vitrina emocional y TikTok (0.71%), como espacio de síntesis pedagógica sobre las noticias de la isla.

Bloqueo, solidaridad y crisis 

Más allá del nivel del volumen de cobertura, el principal hallazgo del análisis está relacionado con el enfoque utilizado para explicar la crisis cubana. 

En una buena parte de los contenidos estudiados, el embargo estadounidense, las sanciones y el bloqueo energético aparecieron como la explicación predominante del deterioro económico y social de la isla. En paralelo, el apoyo por parte del gobierno mexicano fue presentado principalmente desde una lógica humanitaria, diplomática y de solidaridad regional.

«El bloqueo o embargo como causa de todo borra las contradicciones internas sin hablar de la protesta de la gente; se trata de sustituirla por un discursión de agresión para echarle la culpa a un factor externo de lo que es una crisis interna del modelo cubano», señaló Chaguaceda.

Da Silva observó también que estos medios «privilegian la explicación externa de la crisis cubana y reducen la visibilidad de las demandas internas de la ciudadanía cubana, especialmente aquellas vinculadas con libertades, derechos humanos y responsabilidad estatal que tiene décadas destruyendo al país».

El estudio de Probox y GAPAC evidencia que temas vinculados con presos políticos, represión, vigilancia estatal, control social, violaciones de derechos humanos y la responsabilidad interna del gobierno cubano tuvieron una presencia significativamente menor en la cobertura de los medios analizados.

Hallazgos en medios privados  

Medios privados como La Jornada vincularon los apagones y la escasez de medicamentos con el embargo estadounidense, mientras que programas de SinEmbargo y Contralínea abordaron el deterioro energético señalando como causas la presión estadounidense y las sanciones económicas, enmarcando la crisis energética como parte de una estrategia de “asfixia” impulsada por Donald Trump y utilizada por la derecha mexicana para atacar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

En medios estatales, la ayuda humanitaria tuvo un peso particularmente alto. Este tema representó el 34 % de sus palabras clave vinculadas a Cuba, con 63 menciones concentradas en la idea de cooperación y apoyo institucional. Canal Once y TV Migrante presentaron el apoyo mexicano a Cuba como parte de la tradición diplomática y soberana del país frente a amenazas externas.

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En los medios alternativos, Cuba funcionó con mayor frecuencia como símbolo discursivo dentro de la disputa política mexicana. Aunque fueron los que más publicaciones generaron sobre la isla, cerca del 78 % de sus menciones correspondieron a referencias generales de contexto, sin mayor profundización temática.   

En estos espacios, el tema cubano sirvió para confrontar a figuras opositoras tras la reaparición pública de López Obrador, para defender la legitimidad de la organización Humanidad con América Latina A.C. y descalificar las críticas al envío de ayuda a la isla. Sin Censura TV, Polemón y Julio Astillero son ejemplos de esta dinámica.  

En conjunto, aunque la cobertura no fue idéntica entre medios, sí mostró patrones narrativos similares: centralidad del embargo, énfasis en solidaridad regional y menor presencia de temas relacionados con represión y responsabilidades internas del gobierno cubano.

Humanidad con América Latina A.C.

La conversación sobre Cuba alcanzó su punto más alto en marzo de 2026, tras la aparición pública de Humanidad con América Latina A.C., asociación creada para canalizar ayuda hacia la isla.   

De acuerdo con los registros fiscales citados por diversos medios, esta organización fue constituida el 17 de febrero de este año y obtuvo autorización como donataria autorizada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el 9 de marzo del mismo año, un plazo significativamente menor al tiempo promedio reportado para organizaciones civiles equivalentes.  

Esta agrupación adquirió gran visibilidad luego de que Andrés Manuel López Obrador reapareciera de su retiro el 14 de marzo para pedir donaciones destinadas a Cuba utilizando las cuentas bancarias de la asociación.  

Tras el llamado, las publicaciones sobre Cuba registraron el mayor pico de todo el período analizado. Entre el 16 y el 17 de marzo las menciones alcanzaron su máximo nivel con 61 publicaciones en un solo día.

Los medios alternativos digitales fueron los primeros en reaccionar y posteriormente el tema fue amplificado por estatales y privados. 

La cobertura se concentró principalmente en respaldar la iniciativa, legitimar el envío de ayuda, defender la política exterior mexicana y presentar a Cuba como víctima de bloqueo y presión externa. 

Aunque López Obrador la presentó como una iniciativa impulsada por “ciudadanos, escritores y periodistas”, entre sus integrantes y promotores aparecen figuras vinculadas al ecosistema político, intelectual y mediático cercano al obradorismo, incluyendo colaboradores históricos de La Jornada como Carmen Lira, Pedro Miguel, Luis Hernández Navarro y Rafael Barajas “El Fisgón”, Gonzalo Rocha y José Hernández, además de perfiles como Elena Poniatowska y Enrique Semo.  

Difusión en cadena

Si bien los medios analizados son jurídicamente independientes entre sí, la investigación de Probox y GAPAC encontró una circulación recurrente de los mismos periodistas, analistas y comunicadores en prensa, televisión pública, plataformas digitales y espacios de discusión política.  

Lejos de funcionar como ecosistemas aislados, muchos de estos actores aparecen simultáneamente en distintos medios, participan en entrevistas cruzadas, comparten espacios de análisis y coinciden tanto en iniciativas políticas como en escenarios institucionales como las conferencias presidenciales. 

Esta superposición también quedó reflejada en Humanidad con América Latina A.C., donde convergen figuras con presencia activa en medios que posteriormente amplificaron la conversación sobre Cuba.

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Entre ellos aparecen colaboradores históricos de La Jornada (Hernández López, Hernández Navarro y Barajas “El Fisgón”) como firmantes de la convocatoria fundacional de la asociación.

La red también incluye a comunicadores de medios alternativos digitales que, sin figurar formalmente en la asociación, mantienen vínculos recurrentes entre estos espacios. Álvaro Delgado y Daniela Barragán conducen espacios clave en SinEmbargo MX mientras colaboran en la televisión pública (Canal Once y Canal 22).   

Por su parte, Héctor Alejandro Quintanar articula su trabajo entre SinEmbargo, La Jornada y el programa “Entre Líneas” de Capital 21, mientras que Meme Yamel combina la dirección de The México News con contenidos en SinEmbargo y su propio canal de análisis político.   

La superposición también aparece en el terreno político e institucional. Antonio Attolini Murra, por ejemplo, ha estado vinculado a El Soberano, donde presidió su consejo editorial, y actualmente es diputado por Morena.   

A esto se suma la presencia recurrente de medios y comunicadores afines al oficialismo en las conferencias presidenciales. Una investigación de Animal Político identificó a espacios como El Soberano, Sin Censura TV, El Chapucero y Polemón dentro del ecosistema de medios y comunicadores con participación frecuente en la “Mañanera del Pueblo”, lo que refuerza su visibilidad y capacidad de amplificación dentro de la conversación pública. 

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La crisis cubana vista desde dentro

Existe un contraste entre la cobertura que dan los medios mexicanos analizados y las percepciones expresadas por la ciudadanía cubana, donde el foco se concentró más en problemas internos como falta de libertades, deterioro institucional y necesidad de cambios políticos.

El énfasis en la ayuda humanitaria y la solidaridad regional en los medios analizados dejó por fuera otras tensiones asociadas al destino, manejo y distribución de esos apoyos.  

Reportes recientes han señalado desde denuncias de empresarios mexicanos que aseguran haber recibido presiones para financiar envíos a Cuba, hasta cuestionamientos sobre el control interno de los alimentos, luego de que Food Monitor Program acusara ante Naciones Unidas a GAESA de restringir el acceso de los cubanos a la comida.  

A esto se suma que el propio régimen cubano anunció en febrero que la ayuda enviada por México sería distribuida solo en cuatro provincias, mientras investigaciones periodísticas denunciaron que parte de esos productos habría terminado vendiéndose en tiendas en dólares.  

Según una encuesta presentada por elTOQUE, en mayo de 2026, el 94 % de los cubanos consultados expresó inconformidad con el sistema político cubano, el 96% consideró necesarios cambios estructurales y el 80.1% respaldó una transición hacia democracia liberal y economía de mercado. La falta de libertades apareció además como el principal problema, identificado por el 82.2% de los entrevistados.

Periodismo, propaganda o desinformación

Aunque no todo alineamiento narrativo implica una orden directa, cuando distintos medios «repiten los mismos marcos, señalan al mismo culpable y omiten de forma sistemática las responsabilidades internas de un régimen, estamos ante un problema de calidad informativa y no solo de línea editorial», considera da Silva.

«Un medio independiente puede tener línea editorial, postura política o enfoque crítico frente a un tema, en este caso Estados Unidos, pero su responsabilidad periodística es contrastar, contextualizar, incomodar al poder y mostrar la complejidad del problema», agrega.

Argumenta que un ecosistema propagandístico, en cambio, «tiende a simplificar la realidad, escoger un único culpable, repetir marcos convenientes para actores de poder y omitir sistemáticamente información que contradice esa narrativa».

Para la investigadora el problema no es que un medio tenga postura editorial marcada, sino que se convierte en una cobertura sistemáticamente incompleta que amplifica narrativas favorables a un régimen y deje fuera a las víctimas, la represión y las responsabilidades internas del poder.

«La libertad de expresión protege el derecho de los medios a tener opiniones, enfoques editoriales y posiciones ideológicas. Pero también protege el derecho de la ciudadanía a recibir información plural, verificable y contextualizada», agrega.

Por qué persiste idealización de la isla

Chaguaceda explica que la narrativa positiva hacia el régimen cubano se mantiene por factores políticos y geopolíticos, por ejemplo, una serie de nexos organizativos entre el castrismo y sus pares de izquierda en América Latina, tanto democráticos como autoritarios.

El Foro de São Paulo se funda en La Habana cuando el Partido Comunista de Cuba gobernante se da cuenta que se puede quedar solo con la caída del bloque comunista europeo.

El castrismo crea un foro al que invita a partidos, algunos que eran de oposición, algunos internamente democráticos y ahí surge «una criatura contranatura».

Hay un vínculo ininterrumpido político-organizacional, de liderazgos, de cuadros, de doctrina, de formación de cuadros, ininterrumpida en el tiempo. Incluso que pasa la prueba de la caída del Muro de Berlín en 1989, agrega el experto.

Por otro lado, después de décadas de formar cuadros, estos llegan al poder tanto en sus partidos como en el Estado. Otro elemento es la academia, el mundo de la cultura, la intelectualidad, que tiene un sesgo a la izquierda, responde Chaguaceda.

«Hay gente que sigue añorando la Cuba que nunca existió… si existió parcialmente, fue hace mucho tiempo», concluye.